Especulaciones en Bilbao sobre una operación para colocar a Ibarretxe
La alianza PSOE-PP en el País Vasco tiene su primera víctima: el presidente de BBK
Xabier de Irala, defensor de la fusión de las tres cajas, choca con la oposición del PP
Desde la de Alejandro Albert en el Banco Hispano, allá por los primeros años ochenta, nunca una enfermedad fue tan oportuna, a pesar de su lejanía en el tiempo. El presidente de Bilbao Bizkaia Kutxa (BBK), Xabier de Irala, anunció ayer, en una crónica de una dimisión anunciada, que dejará el próximo 31 de julio la presidencia de la mayor caja de ahorros vasca por "motivos de salud" y aseguró que habrá una "transición tranquila" para elegir al nuevo presidente, que se designará ese mismo mes. Ha sido la primera víctima de la alianza PSOE-PP en el País Vasco y no será la última. También es cierto que Irala choca con los correligionarios de su gran amigo José María Aznar, pero el ex presidente del Gobierno pinta hoy en la política española mucho menos de lo que él cree. Irala defendía la fusión de las tres cajas vascas y a los populares no les gustaba nada. Fue su primera exigencia.
Irala argumentó ayer para irse que sufrió en marzo de 2007 un infarto cerebral y que, aconsejado por los médicos, ya había tomado la decisión de marcharse ese año, porque esa situación "ha exigido y exigirá en el futuro un atención y vigilancia "constante" y porque "el liderazgo de una entidad del tamaño y la importancia de BBK termina siendo incompatible con una enfermedad de este tipo".
El presidente de BBK explicó en rueda de prensa que demoró su marcha por "su sentido de responsabilidad" y por la "inmediatez" de la puesta en marcha del proceso de fusión de las cajas vascas, que fracasó por la oposición del PP y de elementos nacionalistas de EA.
Ahí están las claves de su marcha, y no en razones de salud que se remontan a dos años. Primero, el fracaso en la fusión de BBK con Kutxa. Segundo, el bipartido, que lleva a Patxi López a la primera presidencia no nacionalista en el Gobierno vasco en 30 años. El ex presidente de Iberia era, en esos cambalaches que hace la política, un hombre de Aznar a pesar de sus posiciones nacionalistas, y un miembro de la tecnocracia ligada al PNV. Llegó a la mayor caja vasca para hacer la fusión y fracasó en el intento, precisamente por la oposición del PP en Álava y de los nacionalistas en Guipúzcoa.
En este sentido, se han juntado el hambre y las ganas de comer. De Irala ya dio el primer paso colocando como director general al hijo del presidente del BBV, José Ángel Sánchez Asiaín. Ignacio, una de las víctimas de los frecuentes cambios de organigrama del presidente del BBVA, Francisco González, nada sospechoso de veleidades nacionalistas, se perfila como nuevo presidente. Una decisión que se tomará oficialmente en julio.
Ibarretxe, candidato
Ayer, el Boletín de la Tarde aseguraba que "en algunos foros políticos se apunta a la posibilidad de que detrás de su decisión haya una estrategia del PNV para colocar al frente de la caja a Juan José Ibarretxe. Sin embargo, en algunos medios financieros bilbaínos se recuerda que Irala tiene un caracterización profesional concreta y se resta credibilidad a esos comentarios. En las inmediaciones de la ría del Nervión se recuerda que el director general único de la BBK es Ignacio Sánchez-Asiaín, que cuenta con una trayectoria profesional acreditada en BBVA y, en principio, se le atribuyen opciones a sustituir a Irala". "En sectores del nacionalismo radical, afincado principalmente en Guipúzcoa, a Asiaín se le ha tachado de ser próximo al filosocialismo. De Irala ha asegurado que la transición será “tranquila y sin sobresaltos” y que él mismo propondrá un nombre al Consejo de Administración de la caja", concluía.