Esperanza Aguirre quiere negociar con el Gobierno una nueva ley regional de cajas
El consejero de Economía y Hacienda de la Comunidad de Madrid, Antonio Beteta, anunció ayer su intención de iniciar conversaciones con el Gobierno central con vistas a presentar a la Asamblea de Madrid una nueva Ley de Cajas, con el objetivo de reanudar el proceso electoral en Caja Madrid y que éste culmine este mismo año.
Tras conocer la admisión a trámite por parte del Constitucional del recurso del Gobierno central, Beteta destacó que el Gobierno de la Comunidad de Madrid defiende su texto como 'constitucional', pero mantiene la idea máxima "de avanzar en la consecución del proceso electoral en Caja Madrid".
"Para ello nos proponemos, sin perjuicio de las iniciativas ante el Tribunal Constitucional, que tiene 5 meses de plazo para evaluar la suspensión o no definitiva de la norma, iniciar conversaciones con el Gobierno de la nación en los diferentes foros de cooperación que existen, con el fin de alcanzar un acuerdo en los términos que ya indicó el Consejo de Estado y la Abogacía del Estado, para presentar un texto en la Asamblea que, recogiendo los principios de la Ley que regula las cajas de ahorros estatal, supere las diferencias que ahora tenemos con el Gobierno", avanzó en un comunicado.
"Todo ello con el objetivo de reanudar el proceso electoral y que esté culminado antes de final de año", sentenció.
Respecto a la decisión del Constitucional de admitir a trámite el recurso contra la ley de cajas, se limitó a señalar que han "recibido la providencia del Constitucional" que"atiende la solicitud del gobierno de la suspensión de determinados artículos que afectan a la ley de cajas de la Comunidad de Madrid".
Fitch Recorta el rating de Caja Madrid
Fitch ha recortado el 'rating' de Caja Madrid por su concentración de riesgo en los sectores promotor e inmobiliario, así como por el rápido deterioro de la calidad de sus activos en el actual escenario de recesión económica y del mercado de la vivienda.
Concretamente, la agencia de calificación crediticia ha establecido el rating a largo plazo de la entidad que preside Miguel Blesa en 'A+' (calidad buena), desde la anterior nota de 'AA-' (calidad superior), y ha situado su perspectiva de revisión en negativa.
La firma advierte de que el cada vez más complicado escenario operativo en el sector financiero continuará ejerciendo presión sobre la rentabilidad de la caja madrileña a lo largo de 2009 y 2010, especialmente sobre los ingresos y las provisiones.
A su parecer, el principal riesgo que afronta Caja Madrid radica en el crédito, ya que cuenta con exposiciones con "nombre propio", principalmente constructoras, que representan el 15% del total de riesgos a finales de 2008.
No obstante, Fitch matiza que esta situación se ve mitigada en parte por la alta concesión de préstamos por parte de Caja Madrid a particulares y pequeñas y medianas empresas, hasta representar el 65% del total del crédito.
Caja Madrid obtuvo un beneficio neto atribuido de 357,43 millones de euros en los tres primeros meses del año, lo que supone un incremento del 1,1% respecto a los 353,62 millones del mismo periodo del año anterior, según informó ayer la entidad que preside Miguel Blesa.
Su morosidad se multiplicó por cuatro en este periodo, hasta situarse en el 5,57% desde el 1,36% del mismo trimestre del año anterior, y la de cobertura se colocó en el 40,5%, frente al 161,5% que registraba en los tres primeros meses de 2008.