ANÁLISIS
En algún momento a lo largo de 2010
J. Hervás. Es la fecha que ha puesto el Gobernador del Banco de España para situar el inicio de la recuperación. Pese a los síntomas positivos que han detectado algunos economistas escudriñando esos indicadores que solamente los más finos observadores saben interpretar, Miguel Ángel Fernández Ordóñez no se ha dejado impresionar. Con la prudencia que tantos le niegan, el gobernador lo volvió a reiterar ayer. 2009 será difícil. Ante un muy nutrido grupo de profesionales del mundo de las finanzas y de la auditoría recordó que "en general, las previsiones disponibles para los países desarrollados indican que los problemas serán intensos en 2009, aunque cabe esperar que en algún momento a lo largo de 2010, dentro de la elevada incertidumbre a que está sujeto cualquier ejercicio de predicción en la actualidad, se podría empezar a observar una recuperación incipiente".
Está muy lejos de mostrar la confianza de la que hizo gala ayer el secretario del Tesoro norteamericano, Timothy Geithner, quien tras dar por hecho durante una comparecencia en el Congreso que la mayoría de los bancos tienen más capital del que necesitan para que los reguladores los consideren bien capitalizados, consiguió una nueva subida de la bolsa neoyorquina impulsada, sobre todo, por los valores bancarios.
Pese a que todavía las cotizaciones de las acciones de los bancos están en cifran increíblemente bajas, la revalorización de ayer fue notable. La subida del Citigroup alcanzó el 10,2% y de algo más de un 9% JPMorgan Chase y Bank of America.
Algo similar ocurrió con las acciones del banco Wells Fargo que subieron el 10,6%, mientras que las de Morgan Stanley y de Goldman Sachs se revalorizaron más de un 4%.
Pero el gobernador no es el único que advierte de las dificultades del año en curso hasta el punto que no se atreve a ser más preciso a la hora de pronosticar la recuperación.
El nuevo miembro del Banco de Inglaterra, el economista Paul Fisher estima que lo peor de la crisis todavía no está detrás de nosotros. Secretario del ex Gobernador del Banco de Inglaterra, Eddie George, fallecido el pasado fin de semana, asegura en el cuestionario que debe enviar al Parlamento Británico, que la recuperación será lenta y agitada.
Pero sus palabras no serán apoyo suficiente para el Gobernador del Banco de España. La versión optimista oficial del presidente del Gobierno parece haber encontrado eco en los representantes de los países europeos del G7. En su reunión previa al encuentro que deben mantener el próximo viernes en Washington, previa a la reunión conjunta de primavera del FMI y del Banco mundial dicen que, lo más pesado de la crisis podría haberse superado y que el relanzamiento de la economía es previsible mientras no aparezcan nuevos riesgos.
De nuevo Fernández Ordóñez, mucho menos optimista, decía ayer nada más comenzar su intervención en la XVI Jornadas Financieras organizadas por ABC y Deloitte que las dificultades a nivel internacional persisten entre las entidades financieras, "por lo que no es posible descartar que sigan aflorando pérdidas relacionadas con productos estructurados complejos, lo que contribuye a que el clima de incertidumbre y desconfianza no se resuelva definitivamente". En esta ocasión al menos no se le podrá acusar de no haber hablado de lo que le compete.