Miguel Blesa presenta esta semana las cuentas del primer trimestre sin aprobarse aún las del 2008
El Banco de España reitera en privado a los partidos su exigencia para un acuerdo en Caja Madrid
Tomás Gómez advierte que si no cesa el enfrentamiento se producirá la intervención de la entidad por el regulador
El Banco de España está tratando de utilizar todos sus medios de persuasión, incluso a través de los líderes de los partidos políticos, para solucionar los problemas causados en la gestión de Caja Madrid por el enfrentamiento político interno. Según uno de los mediadores del Partido Popular consultado por Capitalmadrid.info, la preocupación del supervisor se debe a que la batalla entre ‘aguirristas' y ‘gallardonistas' está produciendo una evidente ralentización de la actividad de la caja. A ello debe sumarse el gravísimo problema de imagen nacional e internacional que se está proyectando por esta pelea de gallos del Partido Popular de Madrid, con declaraciones del consejero de Economía semana tras semana a las que nadie parece hacer mucho caso. Recuerdan las fuentes consultadas que, a principios de mes, el secretario general del PSM, Tomás Gómez, ya advirtió que si Caja Madrid no aprueba sus cuentas anuales y su memoria económica, se podría producir una intervención del Banco de España. Las cuentas siguen sin aprobarse. Se da la paradoja de que Miguel Blesa presentará esta semana los resultados del primer trimestre, cuando todavía no están aprobados por la Asamblea los del ejercicio pasado. La preocupación del órgano supervisor aumenta todavía más ante el temor de tener que liquidar Caja Castilla La Mancha ante las dificultades de sacar adelante su plan de viabilidad.
Tras advertir del riesgo de intervención, y ante el temor a ser acusado de imprudencia por los efectos que pueda causar sus declaraciones, el secretario general del Partido Socialista de Madrid (PSM) matizó que Caja Madrid es una entidad estable y solvente, también gracias a sus trabajadores. Gómez no desaprovechó en cambio la oportunidad para acusar entonces a la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, por su intervención en el desenlace de la crisis de Caja Castilla La Mancha. Goméz aseguró que "menos mal que el PSOE y los sindicatos están a la altura, porque si aquí la oposición fuese como la de María Dolores de Cospedal en Castilla-La Mancha, Caja Madrid sería sin duda intervenida por el Banco de España".
Esta advertencia y las indicaciones del Banco de España han sido analizadas en más de una ocasión por el equipo económico nacional del PP. Señalan que lo recibieron más como una amenaza que como una advertencia fortuita. Temen en el PP que la obligada intervención del Banco de España en una caja de ahorros de una comunidad socialista pueda verse compensada por la intervención de otra entidad en una comunidad cuyos destinos rigen los populares. El argumento que se teme que sea utilizado para la supuesta intervención es el hecho de que las cuentas anuales en Caja Madrid siguen sin aprobarse ante la ausencia de consenso en la Comisión de Control, primer paso en el proceso.
Pese a que la Comisión de Control de Caja Madrid volvió a reunirse bajo la presidencia del partidario del alcalde de Madrid, Fernando Serrano, tras dictar un auto el Tribunal Superior de Justicia de Madrid por el que se revocaba la suspensión cautelar impuesta por la Comunidad de Madrid sobre su presencia en este órgano de la entidad, la aprobación de las cuentas siguen sin desbloquearse.
La Comisión de Control volverá a reunirse el próximo jueves con el objetivo de elaborar el preceptivo informe sobre las cuentas del pasado ejercicio de 2008 para después elevarlo a la Asamblea de Caja Madrid. Pero la amenaza sobre los consejeros sancionados por la Comunidad persiste.
La Comisión del pasado día 13 fue continuidad de la celebrada el pasado 6 de abril, la primera que mantenía este órgano desde que se rompió el consenso a mediados de enero, gracias al acuerdo de abordar solamente cuestiones ordinarias de la entidad y no volver a entrar en la polémica respecto a la aplicación de la ley vigente respecto a la renovación de cargos. La primera reunión de abril fue presidida por el miembro de más edad, Antonio Cámara.
Con todo, el consejero de Economía y Hacienda del Gobierno regional, Antonio Beteta, recordó tras la celebración del consejo que no hay ninguna razón para levantar la sanción impuesta por la Consejería a los dos miembros de la comisión de control de Caja Madrid, Fernando Serrano y Juan Gómez Castañeda, a pesar del pronunciamiento del TSJM.
El consejero recordó que los expedientes abiertos a Gómez Castañeda y Serrano están siendo estudiados por la Dirección General. Dio por hecho que en su momento se harán las propuestas correspondientes de sanción, que dependiendo del grado tendrán que ser resueltas por el órgano correspondiente, ya sea la Consejería de Economía o el Consejo de Gobierno.
Añadió Beteta que los servicios jurídicos de la Comunidad de Madrid están estudiando plantear un recurso contra la resolución del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, aunque admitió que resultaba prematuro desvelar los términos en los que se basaría el mismo recurso.
Cáusticamente concluyó que lo sustancial ahora es que la Comisión de Control de Caja Madrid cumpla con sus obligaciones. Aunque no se sepa muy bien cuáles son exactamente esas obligaciones, lo que todo el mundo ha recibido es el mensaje. El expediente abierto a los consejeros de Caja Castilla La Mancha y la reclamación en algunos casos de extender las responsabilidades al ámbito penal ya ha hecho reflexionar a algunos consejeros que han confesado su mejor disposición a colaborar y su preocupación por quedarse sin trabajo. Sería la segunda vez tras tener que abandonar la administración central tras perder las elecciones generales.