PLAN DE RESCATE
El Gobierno exige el apoyo ciego del PP, que acusa a Salgado de no querer dar explicaciones
El PP estima que se precisan 100.000 y no 30.000 millones como dice el BdE
Los populares tienen la sospecha de que en el Consejo de Ministros del viernes, el Ejecutivo quiere hacer el gran anuncio de la aprobación de un paquete de medidas económicas con el que apabullar a la opinión pública y acallar las críticas que ha cosechado Rodríguez Zapatero por el modo como ha efectuado el cambio de Gobierno. Entre las medidas previstas para aprobar está la que se ha dado en llamar hoja de ruta para sanear el sistema financiero español. Pese a que el Banco de España está en constante contacto con los representantes de la oposición, al menos la parte más exigente -otros dicen intransigente- del PP, considera que los datos son insuficientes. Están además muy lejos de los planteamientos que tanto ellos, como las agencias de calificación y bancos de inversión, consideran necesarios para sanear el sistema.
La treintena de cajas y la media docena de bancos que, según aseguran representantes populares, requieren una recapitalización para poder afrontar el drenaje de recursos que les está causando la morosidad y la falta de liquidez, no pueden resistir con las cifras filtradas ayer a través a la cadena de televisión amiga del gobernador del Banco de España, la Cuatro. Los cálculos efectuados por medios próximos al partido conservador hablan de entre 60.000 y 100.000 millones de euros.
A la exigencia de los populares se ha vuelto a unir ayer el presidente de la CECA, Juan Ramón Quintás, quien reiteró lo que ya dijera en el Congreso de los Diputados cuando propuso aprovechar lo conseguido por el lobby bancario. Es decir, que la Comisión Europea no abra la boca contra las ayudas a las entidades del sistema financiero europeo.
Los populares han protestado también por la suspensión de la comparecencia de la vicepresidenta segunda del Gobierno, y ministra de Economía y Hacienda, la semana próxima para explicar la intervención en la Caja de Castilla La Mancha y la situación del sector. Era el compromiso adquirido por el ex vicepresidente Pedro Solbes.
Temen los populares que Elena Salgado quiera ganarles la mano y ante la batería de medidas a aprobar por el próximo Consejo de Ministros sea ella quien tome la iniciativa para comparecen en el Congreso y dar cuenta, como de pasada, de la crisis de la Caja de Castilla La Mancha. La decisión de firmar un acuerdo por parte del Gobierno regional de José María Barreda les ha levantado las sospechas.
Temen que así como Barreda quiere que se olvide el fiasco de la presidencia de la CCM de Juan Pedro Hernández Moltó con el anuncio de medidas sociales de hondo calado, Salgado quiera pasar página de una situación, que a medida que los nuevos administradores revisan los papeles, resulta más injustificable de sostener sin pedir nuevas responsabilidades a sus gestores.