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Publicado el miércoles 15 de abril de 2009
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Obama y Bernanke vislumbran signos de recuperación en la economía norteamericana

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, considera que las medidas que ha venido adoptando en los últimos tres meses desde que llegó a la Casa Blanca ya están dando sus primeros resultados porque empiezan a verse signos de recuperación económica aunque advirtió que todavía vendrán tiempos difíciles. En el mismo sentido se ha expresado Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal, que destacó la recuperación del consumo y la inversión.

Durante un discurso pronunciado en la prestigiosa universidad de Georgetown, en Washington, Obama defendió las medidas tomadas por su administración para recapitalizar a los bancos, fortalecer el mercado de la vivienda y rescatar el sector del automóvil. "Son piezas necesarias en el rompecabezas de la recuperación que fueron diseñadas para incrementar la demanda y lograr que el flujo de crédito vuelva a las familias y a las empresas para ayudarles a sortear el temporal", afirmó Obama. "Y si tomamos todas estas medidas en su conjunto vemos que están empezando a mostrar signos de progreso económico", añadió.

Sin embargo, el presidente advirtió a los estadounidenses que todavía podrán aparecer nuevos "obstáculos" en la senda de la recuperación. "No hay duda de que los tiempos aún son difíciles", indicó Obama, cuya administración cumplirá en los próximos días sus primeros cien días de gobierno.

Quizá se estaba refiriendo a los últimos datos publicados por el Departamento de Comercio, que revelan que las ventas minoristas en Estados Unidos sufrieron una inesperada caída del 1,1% en marzo, mientras que el Departamento de Trabajo informó de que la inflación mayorista cayó ese mes un 1,2%, su mayor descenso interanual desde 1950.

   La caída en las ventas al por menor en marzo pone fin a dos meses consecutivos de subidas, se sitúa muy por debajo del esperado repunte del 2% pronosticado por los analistas, y se extendió a la práctica totalidad de segmentos. En los tres primeros meses del año, las ventas acumularon un descenso del 8,8% respecto al mismo periodo del ejercicio precedente.

   Por su parte, los precios de producción industrial sufrieron en marzo un descenso del 1,2% respecto al mes anterior, cuando experimentaron un alza del 0,1%, y acumulan una caída interanual del 3,5%. La caída en la inflación mayorista vino propiciada por el descenso del 5,5% en los precios de la energía, mientras que los alimentos se abarataron un 0,7%.

OPTIMISMO DE BARNANKE

Por su parte, el presidente de la Reserva Federal de EEUU (Fed), Ben S. Bernanke, se mostró moderadamente optimista respecto a la evolución de la economía y apuntó que los últimos datos muestran una "ralentización" de la caída, lo que podría suponer el "primer paso" para la recuperación.

En un discurso pronunciado en Atlanta, el presidente de la Fed volvió a defender las medidas adoptadas por la institución al afirmar que ante los problemas actuales, que no dudo en calificar como "la peor crisis financiera desde la Gran Depresión", las políticas monetarias convencionales no pueden proporcionar por sí solas el respaldo adecuado.

   "Me considero fundamentalmente optimista respecto a nuestra economía", declaró Bernanke, quien apuntó que "no se producirá una recuperación sostenible sin una estabilización del sistema financiero y de los mercados de crédito", donde señaló que "se están realizando progresos".

   Por otro lado, Bernanke reiteró que de no haberse evitado la quiebra de la aseguradora AIG el pasado mes de septiembre, que definió como "la mejor entre las pésimas opciones disponibles", podría haberse desencadenado una crisis "al estilo de 1930", lo que suponía "riesgos inaceptables" para el sistema financiero global y para la economía de EEUU.

   "La experiencia histórica demuestra que, una vez que comienza, el pánico financiero se expande con rapidez y de manera impredecible. De hecho, la quiebra de Lehman Brothers el dia anterior, que la Fed y el Tesoro trataron infructuosamente de prevenir, provocó la congelación de numerosos mercados de crédito con consecuencias extremadamente graves para la economía mundial", añadió.  

   Por este motivo, el presidente de la Fed volvió a demandar la necesidad de que aquellas entidades con una importancia sistémica sean sometidas a una supervisión más fuerte y eficaz que evite la repetición de eventos similares en el futuro.