“Las disputas políticas en las cajas pueden costar dinero a los contribuyentes”, afirma el gobernador
Fernández Ordóñez advierte a Aguirre que el Banco de España puede tomar medidas en Caja Madrid
Mensaje subliminal a Zapatero: los malos gestores "deben asumir las consecuencias"
El gobernador del Banco de España, Miguel Angel Fernández Ordóñez, está que se sale del mapa tras la intervención (perdón, "sustitución de administradores", según la definición del todavía subgobernador, José María Viñals) de la Caja Castilla La Mancha (CCM). Y quiere extender su "hoja de ruta" -aprovechando que el Pisuerga pasa todos los sitios (incluido Madrid)- al conflicto político en Caja Madrid, donde Esperanza Aguirre comienza a recular. Basta con leer entre líneas su primera aparición pública depués de una semana de cuchillos largos, con intensas reuniones con los políticos (socialistas todos) de las comunidades andaluza y castellano manchega. En su intervención ayer en un foro de debate, MAFO no mencionó en ningún momento a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ni a la caja madrileña, pero no lo necesitaba para que se le entendiera bien. El ex secretario de Estado de Economía por partida doble (con González y con Zapatro) manifestó que las "disputas políticas" en el seno de las cajas de ahorros "no son positivas en absoluto" porque "pueden costar dinero a los contribuyentes". Además, ha pedido a los políticos "contención" y "discreción", y ha subrayado que los conflictos abiertos tanto en CCM "como en otras entidades", están dificultando "la solución de los problemas".
Lo dicho. Está que se sale y él sabrá por qué, aunque no hay que ser un lince para entenderle. Incluso se ha permitido la libertad de mandar un recadito al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que ha tratado hasta el final de salvar la cabeza a su correligionario socialista y ya ex presidente de CCM, Juan Pedro Hernández Moltó que, por cierto, ayer abandonó su puesto en el consejo de Iberdrola Renovables, al cesar en la presidencia de la CCM. Ordoñez se ha mostrado partidario de que las ayudas públicas se otorguen a entidades concretas (y no de forma generalizada como propone Narcís Serra, presidente de Caixa Catalunya, desde hace varias semanas, quizá para salvar su propia institución de la quema) siempre que acometan una reestructuración y se destituya a los directivos que gestionaron los riesgos de forma imprudente, que deberán "asumir las consecuencias" de sus actos.
Por cierto, esas mismas condiciones son las que puso el presidente de la AEB y no en vano ex subgobernador del Banco de España, Miguel Martín, para apoyar la hoja de ruta del Gobierno sobre la banca y que asegura desconocer. Nada de ayudas genéricas y generalizadas e intervención pura y dura en caso de que existen problemas serios. O, en su defecto, se nieguen a fusiones reparadoras.
Más mensajes. Serán necesarios más recursos públicos, de persistir la crisis. "Es evidente, como demuestra el caso de CCM, que, si la crisis internacional se prolonga, seguramente será necesario reestructurar algunas entidades medianas y pequeñas". Por lo que, el Estado debería prepararse "para emplear más recursos públicos que en ocasiones anteriores" en la reestructuración del sistema financiero, "cuyo número se reducirá considerablemente, porque en España hay un exceso de entidades", dijo.
Pero el gobernador del Banco de España cree que "los esfuerzos principales deberán centrarse en el sector privado" y defiende la utilización del Fondo de Garantía de Depósitos (que pagan las entidades), aunque "no haya funcionado" en el caso CCM, "en otros procesos" de saneamiento. Claro, directo pero sin mencionar ni a las entidades afectadas. Ya lo hace el mercado y... la Prensa.