Ante el fracaso de la negociación colectiva
El presidente de la CEOE traslada los problemas de sus empresas a la mesa del diálogo social
Díaz Ferrán no ha pagado al personal de Air Comet la extraordinaria de diciembre ni los meses de enero y febrero
Ha tenido que salir hasta el antiguo secretario general de la CEOE, Juan Jiménez Aguilar, para advertir a la sociedad, y sobre todo a sus antiguos compañeros de la patronal, del peligro de la situación a la que lleva a España la intransigencia del actual equipo directivo comandado por Gerardo Díaz Ferrán. Los más moderados dirigentes sindicalistas que hayan tenido nunca CCOO y UGT han sido los encargados de denunciar que detrás del fracaso en la renovación del acuerdo de la negociación colectiva están otras muchas cosas más que el salario. Lo dijo Ignacio Fernández Toxo en Televisión Española, en el programa La Noche en 24 Horas, y lo repitió horas después junto a Cándido Méndez. El secretario general de la UGT lo desgranaría con detalle. Díaz Ferrán quiere el abaratamiento del despido, la rebaja de las cotizaciones sociales y la eliminación de la autorización administrativa para ejecutar los expedientes de regulación de empleo. Son todas las cuestiones que afectan a sus empresas. En una de ellas, Air Comet, los pilotos, los tripulantes de cabina, los técnicos de mantenimiento y algunos departamentos más de la empresa de Díaz Ferrán, siguen sin cobrar la paga extra de diciembre, la nómina de enero y febrero, "y claro está, la de marzo", como han denunciado en una carta pública.
En su misiva al medio especializado http://www.aviaciondigital.com/, denuncian no sólo los impagos, sino que la dirección no hace nada y los trabajadores no son informados de ninguna cuestión. Denuncian asimismo que una empresa del presidente de la patronal, Gerardo Díaz Ferrán, permita esa situación, por "el peligro que todo esto conlleva, pues todo esto, según sus propias palabras, afecta a la seguridad en nuestras operaciones, ya que la tripulación de vuelo y personal de tierra, nos llevamos a nuestros puestos de trabajo muchos problemas personales, fácilmente entendible, dada la situación de todo el colectivo".
Los trabajadores que han realizado la denuncia pública dicen que con todo esto esperan alguna reacción por parte de la dirección y que cumplan con la imagen de seriedad que quieren trasladar a la opinión pública que tiene la empresa, pero que luego no es una realidad.
¿Qué hace a todo esto el Ministerio de Fomento, del que depende la supervisión de la actuación de las compañías aéreas en nuestro país y más de una vez que contrató a Air Comet para que se hiciera con las rutas y el personal de Air Madrid cuando ésta desapareció por incapacidad para cumplir sus compromisos? Habrá que volver a la crónica del director de El Mundo para saber que la ministra "ni está ni se la espera".
Pero quiero reproducir el texto de la homilía dominical de Pedro J. en la que hace referencia a Magdalena Álvarez, por si a alguno de los afectados les tranquiliza que su final debe estar próximo. Decía Ramírez ayer que "por más vueltas que le doy no logro entender cual pueda ser el intricado vericueto de la mente que llevó a Zapatero a verbalizar el deseo o consejo de "follar" como imaginario sinónimo de "apoyar" nuestras relaciones con Rusia. Máxime cuando es uno de los españoles más recatados en el habla que conozco. Casi juraría que en las más de 100 horas de conversaciones que habremos mantenido a lo largo de los últimos 10 años, ni ésa ni ninguna otra de las llamadas four letter words -como mucho algún coño- ha salido jamás de sus labios. Descartando cualquier relación con el viaje a Siberia de la ministra Álvarez -"yo a esta incompetente me la f...".
Porque fue la que en su día, frente a otras propuestas, entregó las rutas y las ayudas correspondientes a Gerardo Díaz Ferrán para que se hiciera con el personal de la compañía. ¿Qué ha ocurrido con los 578 trabajadores de Air Madrid que se quedaron sin trabajo?
Fueron la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, y el presidente de Air Plus Comet, Gerardo Díaz, quienes el 17 de enero de 2007 rubricaron el acuerdo de cooperación que permitía solventar parte de los problemas generados por la retirada de licencia y la suspensión de operaciones de Air Madrid en diciembre, que dejó miles de damnificados.
Air Plus Comet, más tarde rebautizada como Air Comet, se quedaba con las rutas a Argentina, Perú, Colombia, Chile, Ecuador, Panamá y Costa Rica.
El acuerdo contemplaba además que se hacía cargo de los 578 trabajadores de Air Madrid, entre ellos 72 pilotos y 308 tripulantes de cabina.
En el debate que mantienen sobre el futuro de la presidencia de la patronal española están divididos los grandes electores. Por una parte, están quienes piensan que debe ser un empresario en ejercicio, para que conozca las dificultades del día a día de la gestión de una sociedad y sepa cómo negociar lo sustancial de su actividad con la administración y con los sindicatos. En la otra, quienes defienden que debe ser un profesional alejado de la necesidad de trabajar 24 horas para defender su negocio, porque tanta actividad le imposibilita dedicar el tiempo necesario a la patronal.
No resulta sencillo decidir lo que es mejor para la sociedad, pero lo que parece evidente es que llevar los problemas de las propias empresas al centro del debate no favorece en nada los intereses nacionales. Aunque suene la conclusión muy rimbombante.