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Publicado el martes 31 de marzo de 2009
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El Ejecutivo negocia el cambio de la norma actual

El Gobierno busca un acuerdo con el PP  para cambiar rápidamente la Ley de Cajas

El Banco de España dice que no todas las cajas catalanas están sanas y Castells reponde que la intervención no sería inmediata  

J. Hervás.– El Gobierno quiere un acuerdo rápido. Quisiera poder anunciar las líneas maestras ya, si fuera posible antes de emprender viaje a Londres para la Cumbre del G20. Por eso el vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía, Pedro Solbes, dio por hecho ayer el cambio de la Ley de Cajas de Ahorro de forma rápida. Sería una medida más de la hoja de ruta contra la crisis financiera. Son las condiciones aceptadas la semana pasada en el Congreso a propuesta del PP para que el Banco de España exponga su visión de la situación que sufren las entidades financieras y envíe un informe a la Cámara. Tras las explicaciones personales dadas por el Presidente del Gobierno sobre la situación que atraviesa el sector financiero -en especial el de las cajas- al líder de la oposición, y los discretos, pero repetidos encuentros mantenidos por el Gobernador del Banco de España con Cristobal Montoro, los socialistas consideran que ya cuentan con los elementos necesarios para tomar la decisión.

No es de la misma opinión el PP. Estima que no se ha cumplido todo el mandato aprobado por el Congreso. Quieren más datos sobre la situación real antes de dar su visto bueno. Quieren saber qué sabe el Banco de España. Los populares han elaborado un informe muy detallado sobre las entidades que consideran pueden sufrir más duramente las condiciones de la crisis. Lo han hecho tras consultar con algunos de los considerados mejores expertos independientes del sector. Para armarse de razón recogen las declaraciones del consejero del Banco de España, Guillem López Casasnovas, que ayer aseguró que sería ficticio decir que todas las cajas de ahorros catalanas están sanas.

Los políticos de Castilla La Mancha no podrán responsabilizar a los medios. Fue el propio consejero del Banco de España, Guillem López Casasnovas, quien levantó ayer todas las alarmas al explicar en una entrevista concedida a la emisora Com Ràdio que resultaría ficticio decir que todas las cajas de ahorros catalanas están sanas. López Casasnovas explicó su llamativa afirmación asegurando que la concentración de cajas en Cataluña es muy importante, por lo que sería muy extraño que todas estuvieran completamente sanas. Para matizar que el sector en Cataluña no está en una situación extraordinaria.

El consejero del Banco de España reflexionó sobre la hoja de ruta que está preparando el supervisor según la cual las entidades con problemas deben recomponer sus equipos directivos en los casos en los que los responsables no lo hayan hecho precisamente bien. Después, se les debe dar tiempo para que hagan el saneamiento interno. Como todo sonaba muy duro, sobre todo pensando que podría referirse al ex vicepresidente del Gobierno de Felipe González, Narcís Serra, matizó que los equipos directivos de las entidades están haciendo el trabajo que les corresponde para recuperar el equilibrio.

Como ya dijeran tanto el vicepresidente Solbes como el Gobernador, Fernández Ordóñez, López Guillem también insistió en que sólo en los casos en que no puedan salir solas de la situación se deberá entrar a hablar de concentraciones, y sólo en casos más extremos, de absorciones de otras cajas de ahorros o de otras entidades.

El conseller de Economía y Finanzas, Antoni Castells, tuvo que salir inmediatamente en defensa de Narcis Serra. Aunque la defensa dejó más de una sospecha. Castells precisó que no ve motivos para intervenir de manera inmediata una caja catalana, pero no la descarta más tarde.

En la rueda de prensa para presentar la liquidación de la recaudación de ingresos por la Generalitat en 2008, pese a insistir en que no hay una emergencia en Cataluña, aclaró que mantienen un seguimiento constante de la situación de las entidades catalanas y un contacto permanente con ellas y con el Banco de España por parte de la Generalitat.

Castells no quiere especular pero insistió en la necesidad  de trabajar, estar muy atento y muy pendiente de la evolución de las cosas y tratar, si es posible, de anticiparse a situaciones complicadas. Fu él mismo quien añadió estamos entrando en una etapa en la que puede haber dificultades, y podría haber medidas para garantizar la solvencia de las entidades y los depósitos de los clientes.