La CAM se cura en salud y trata de mejorar su nivel de liquidez
Los vencimentos de deuda por 3.410 millones de euros este año agudizan sus necesidades
Cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar. Algo así debió pensar el consejo de administración de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), cuando en su última sesión, dos días antes de que el Banco de España interviniera Caja Castilla La Mancha (CCM), aprobó medidas para incrementar su nivel de liquidez. La CAM ha sufrido como la que más los problemas de desconfianza de los mercados internacionales de financiación interbancaria. Primero, por su excesiva concentración en el negocio inmobiliario y en el crédito promotor en la costa mediterránea, una de las más castigadas por la crisis económica y por la retirada de los inversores extranjeros. Segundo, por su elevada morosidad, que exige nuevas dotaciones para insolvencias y, por tanto, más presión sobre la calidad y la cantidad de la cuenta de resultados. Y tercero, por ser una caja de ahorros, que desde hace tiempo están bajo la lupa de agencias de calificación (que han bajado recientemente los ratings de esta entidad), analistas e inversores institucionales.
Así que es lógico que la obtención de liquidez se haya convertido en una prioridad estratégica para la CAM, y más desde que se conoce la intervención de CCM por el supervisor. Es que mientras en 2008 la caja de ahorros levantina sólo tuvo que devolver 200 millones de euros por vencimientos de emisiones, este año son 3.410 millones. Nada menos que 17 veces más. Y el panorama en 2010 no es precisamente menos exigente: vencimientos de deuda por 3.958 millones.
La liquidez es una obsesión para todas las entidades, pero más para las cajas, que no pueden realizar ampliaciones de capital. La intervención de CCM frustra la primera fusión de entidades de cajas de distinta autonomía, pero la puerta ya está abierta. Y para afrontar una operación de estas características, y huir de una integración con el acérrimo rival, Bancaja, la CAM debe mejorar sus niveles de solvencia y de liquidez.
Así que .el consejo de administración autorizó la emisión de hasta 1.000 millones de euros en cédulas hipotecarias. En febrero ya abrió la puerta a la posibilidad de emitir participaciones preferentes por un importe de 450 millones. Y a mediados de marzo consiguió una inyección de liquidez, al colocar 1.500 millones de euros en deuda con aval del Tesoro.
Con estas operaciones, la CAM prácticamente tiene resuelto el esfuerzo de vencimientos de deuda para este ejercicio. Pero tiene que mejorar su nivel de liquidez, consciente de que la intervención de CCM va a provocar fugas de depósitos de clientes en las cajas de ahorros, para evitar el efecto contagio.
También tiene el recurso de emitir más cuotas participativas, en la que fue pionera entre las cajas de ahorros, aunque con escaso éxito en su cotización en Bolsa. Entre sus planes figura pagar a sus empleados y directivos con cuotas participativas de nueva emisión, para incentivar a su plantilla y para tratar de animar la discreta cotización de estos títulos.
En 2008 la caja utilizó en tres ocasiones las cédulas hipotecarias como instrumento de inyección de liquidez: 1.000 millones de euros en una operación individual a mediados de año y otras dos, al final del ejercicio, a través de Ahorro Titulización, la sociedad participada por la Ceca y por Ahorro Corporación.