Monitor Ibérico
La lusa Takargo y la española Comsa se alían en el transporte ferroviario de mercancías
El grupo luso Mota-Engil y el español Comsa prometen dar mucha guerra en el transporte ferroviario de mercancías, donde ya operan conjuntamente desde el miércoles 11 de marzo, tras la entrada en servicio de un primer tren, entre Alverca y Zaragoza. "Para llegar hasta aquí, fueran necesarios tres años de preparación", explica la constructora lusa, cuya filial transportadora Takargo ha firmado una "alianza de empresas" con la catalana Comsa Rail Transport. Fue para hacer frente a la competencia privada de Takargo-Comsa que Renfe y su homologo luso Combóios de Portugal (CP) también firmaran esta semana la alianza "Iberian Link". El objetivo inicial de los dos operadores públicos es la puesta en servicio de tres trenes semanales entre los principales puertos de la Costa Atlántica y del Mediterráneo y las grandes capitales de la Península. Con "Iberian Link", se prevé que las mercancías llegadas a los puertos portugueses tardarán 24 horas para llegar a Madrid y 48 horas para estar en Barcelona, lo que representa sólo la mitad o la tercia parte del tiempo de transporte actual.
Aunque hayan descartado la creación de una "joint venture" (filial conjunta), Takarga y Comsa miran el desarrollo de su "alianza de empresas" con un gran optimismo. Nada mas que la compra del material ferroviario previsto (unas 28 locomotoras "diesel" fabricadas en Valencia por el alemán Vossloth, mas 560 vagones que saldrán de los talleres de Tapsa en Madrid) representará 160 millones de euros de inversión conjunta y a partes iguales. Además, alimentan la ambición de convertirse en "players europeos": en un principio, los trenes de Takarga-Comsa solo circularan en la Península, pero en un futuro muy próximo podrían cruzar también los Pirineos, aprovechando pues así la liberalización del transporte de mercancías por tren en Europa.
Es por ello que los responsables de Takarga y Comsa no descartan abrir su alianza a "socios europeos". "Hay que ser realistas. Solo una rede europea de operadores privados tendrá la fuerza suficiente para hacer frente a competidores tan poderosos como el alemán Deutsch Bahn y el francés SNCF", reconoce un dirigente de Takarga.
Mientras tanto, la alianza Takarga-Comsa tendrá que partir prácticamente de cero, por lo menos en el país vecino, donde el 99% del transporte de mercancías se hace todavía por carretera, menos por culpa del monopolio del operador publico CP, que por el bajo nivel de desarrollo de la rede ferroviaria lusa y igualmente por el déficit de plataformas logísticas y intermodales. Lo bueno, es que el desarrollo de este tipo de infraestructuras ocupa ahora un espacio prioritario en los planes del gobierno luso: están al mismo nivel que la construcción de las líneas del AVE Lisboa-Madrid, Lisboa Oporto y Oporto-Vigo, cuyas entradas en servicio (2012-2015) darán ciertamente un gran impulso al transporte ferroviario de mercancías, lo mismo, pues, que las nuevas plataformas logísticas y intermodales, las cuales harán con que los grandes puertos lusos (la mayoría de ellos son operados por Mota Engil) alarguen su área de influencia ("interland") hacia el interior de la Península.
La apuesta que hace Takarga-Comsa a medio plazo, es que con 28 trenes en servicio, que están previstos a partir del 2012, estará en situación de quitar al transporte por carretera hasta un 10% del mercado de TEUS (contenedores). Lo que representaría un volumen de 200.000 contenedores, sobre un total de 2 millones. El desarrollo del transporte ferroviario, con las alianzas CP-Renfe y Takarga-Comsa, sin descartar la actividad de otros operadores privados como Acciona Rail y Continental Rail que ya operan en España, les vendrá muy bien principalmente a los grandes puertos lusos como Sines (terminales de petróleo y industria petroquímica), Lisboa y Leixões.
Lo mismo que al interior de la Península, y sobretodo a las comunidades españolas que hacen frontera con Portugal, como Extremadura, puesto que el 80% de sus exportaciones salen actualmente por carretera, en contenedores, en dirección de los puertos lusos de Sines y de Lisboa. En el sentido inverso, una empresa como Lactogal, por ejemplo, ya utiliza un tren diario (equivalente a 35 camiones) para transportar sus productos lácteos destinados al mercado español.