Quintás vs Aguirre: "Es esperpéntico, el intervencionismo público más descarado que he visto en toda mi vida"
El PSOE madrileño da con la solución: un presidente de perfil "técnico" en Caja Madrid
M. Á. V. -Dos días después del abrumador rechazo de la asamblea general de Caja Madrid a los nuevos estatutos elaborados por el equipo de Esperanza Aguirre en la Comunidad, el asunto está lejos de apaciguarse. Un inusualmente desatado presidente de la Ceca, Juan Ramón Quintás, arremetía contra "una pelea política de patio de colegio" y dio un paso más que el vicepresidente económico del Gobierno, Pedro Solbes. Si éste en el Foro de Nueva Economía el día anterior había calificado de "lamentable" lo que estaba sucediendo en Caja Madrid, "la cuarta entidad financiera del país", Quintás, en el mismo lugar pero 24 horas después y delante de un hierático presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, elevaba el tono: "es más que lamentable, es esperpéntico, el intervencionismo público más descarado que ha visto en mis 26 años en la Ceca".
Quintás, en un tono de despedida (ironizó con que ya está jubilado, porque es presidente no ejecutivo de la Ceca), dejó varias perlas dirigidas a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y a otros presidentes autonómicos. Allí estaba inmutable el presidente del Gobierno de Navarra y también de Caja Navarra, Miguel Sanz, que no pareció darse por aludido. Una, "es un acto ilegal abrir un expediente a miembros de un consejo o de una Comisión de Control por no votar lo ordenado por el partido político, porque la ley dice que el mandato de los órganos de gobierno no es imperativo". Dos, "los partidos políticos deben recapacitar porque pactan fuera de las cajas lo que se decide en ellas". Tres, "las fusiones son a veces el mejor sistema para elevar el control político de las cajas". Cuatro, "la salvación de las cajas no pasa por convertirlas en meros apéndices de las autonomías".
De paso, reclamó al Gobierno actuaciones para frenar el intervencionismo político en las cajas y se mostró partidario de limitar el peso político en los órganos de gobierno de estas entidades al 25%, porque lo que sucede con Caja Madrid "no es el único caso", aunque eludió dar nombres.
Por otra parte, el PSOE madrileño parece haber encontrado la solución para Caja Madrid. Con la fe de los conversos, el secretario general del Partido Socialista de Madrid (PSM), Tomás Gómez, apostó por una presidencia en Caja Madrid con un perfil "técnico", alejada de "las interferencias políticas" y señaló que dentro de la propia entidad "hay hombres y mujeres" preparados para sustituir a Miguel Blesa. Caja Madrid "no puede ser una moneda de cambio entre Esperanza Aguirre y Rajoy, y no puede convertirse en el ring de combate entre Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz-Gallardón", denunció Gómez, quien añadió que los madrileños "esperan y exigen" préstamos hipotecarios, y lo que no necesitan es una entidad "que no sea capaz de articular todo su potencial al cien por cien porque está más ocupada de las guerras internas".
Beteta pide explicaciones
Por su parte, el consejero de Economía y Hacienda, Antonio Beteta, ha demandado una rectificación al presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), Juan Ramón Quintás, por destacar la situación de intervencionismo público descarado del Gobierno regional en Caja Madrid.
En un comunicado, Beteta ha instado al presidente de la CECA a "retractarse de sus afirmaciones" inmediatamente "porque si no habrá que emprender acciones legales, ya que está imputando un delito a los funcionarios públicos en el ejercicio de sus competencias".
En concreto, el consejero regional mostraba su intención de recurrir a la justicia contra Quintás por criticar los expedientes abiertos a los miembros de la Comisión de Control de Caja Madrid, señalar que estos actos violan la ley y comentar que se han decidido porque no se ha seguido el sentido del voto.