DESDE EL PARQUET
Repsol entre las trabas de los emergentes y de los ‘emergidos'
La noticia de que Estados Unidos prepara para el ejercicio de 2011 imponer un impuesto a las empresas que realizan prospecciones y exploten yacimientos en sus aguas jurisdiccionales del Golfo de México, no ha sido bien recibida por los inversores, pese al plazo de casi dos años que falta para su entrada en vigor. Mediante este gravamen las autoridades estadounidenses esperan recaudar unos 5.000 millones de dólares de las casi 40 empresas petroleras que trabajan en aguas estadounidenses del golfo. En el caso concreto de Repsol se estima que este impuesto reduzca en un 4% el beneficio antes de impuestos del grupo. Ahora que parecían haberse terminado de solventar los problemas con Bolivia y Ecuador, se presenta un nuevo frente en Estados Unidos.