Monitor de la Construcción
Por lo menos queda la actividad exterior
Por cuarto año consecutivo, la exportación en construcción de los grupos de constructoras españolas que trabajan en el exterior ha aumentado en 2008, lo que corrobora que la diversificación de las empresas constructoras más eficientes y emprendedoras, en un contexto de crisis singular que está incidiendo en esta actividad mucho más que en otros sectores productivos, está siendo un éxito. Este comportamiento positivo viene a remachar aún más el acierto de las estrategias de diversificación emprendidas hace años, tanto la de producto que ha conducido a muchas empresas a posicionarse con fuerza en sectores diferentes del negocio principal, la construcción, como la diversificación geográfica, que ha permitido a estos grupos acceder a mercados de la construcción exteriores, con unos resultados que en años anteriores colaboraron en gran medida a sanear sus resultados y que el pasado ejercicio han sido vitales para mantener la senda del beneficio empresarial en una situación global muy adversa
Aún por cerrar los datos definitivos, puede adelantarse que la producción en el exterior en 2008 creció en torno al 5% mientras que la contratación se situó en los 12.000 millones de euros. Si es importante el primer dato puesto que ha contribuido a sanear las cuentas en el ejercicio difícil, no deja de ser consecuencia de los niveles de contratación alcanzados en años anteriores. Si la terminación de anteriores contratos y el inicio de parte de los ya contratados han permitido mantener el crecimiento apuntado en la actividad exterior, es la contratación el dato más importante porque muestra que durante los próximos años este segmento de actividad se mantendrá previsiblemente al alza, aportando actividad y resultados a estas empresas durante los dos o tres próximos ejercicios, contribuyendo así a que la incertidumbre a causa de la crisis en ese lapso de tiempo sea menor.
Esta incertidumbre se afronta el 2009 con mucha tranquilidad, pues, por la importante cartera de obras a realizar ya contratadas en firme y que se suma a las importantes expectativas derivadas de dos importantes oportunidades a futuro en el que nuestras empresas tienen puestas grandes esperanzas: el ingente plan de infraestructuras anunciado en Estados Unidos por el nuevo presidente Obama, siempre que se supere la tentación proteccionista y se mantengan posibilidades de acceder en igualdad de condiciones a las licitaciones que de él se deriven; y la prevista adjudicación de las obras de ampliación del Canal de Panamá, que se perfilan como los "contratos del siglo" por su volumen y demanda de capacidades técnicas, logísticas y de alentar confianza en el sector financiero.
En 2008 en principal mercado de nuestras constructoras en el exterior ha seguido siendo la Europa de la UE-25, que copó el 65% del total contratado, por delante de América del norte con el 15%, América central y del sur con el 10% y resto de Europa con el 4%, estando el resto diseminado por Asia y África. Sin embargo la distribución de la contratación podría variar en éste y próximos años ya que se viene detectando un importante aumento de la contratación en Estados Unidos y Canadá, donde se han conseguido contratos de singular importancia. Por poner algunos ejemplos, en Estados Unidos ACS se adjudicó el pasado verano el desarrollo de un gran corredor de infraestructuras del transporte de unos mil kilómetros en el estado de Texas que se une a otros proyectos ya en marcha de construcción, ampliación y mejora de carreteras y autopistas en ese país por parte de FCC, Ferrovial y OHL.
En Canadá abrió camino hace ya años Ferrovial (Cintra) con la adjudicación de la construcción y explotación durante 35 años, en régimen concesional, de la autopista Nouvelle Autoroute, contrato de enorme importancia porque significó un importe total de 1.500 millones de euros. En ese país han seguido este camino ACS y Acciona con diferentes contratos no solo de carreteras, sino ya en otros ámbitos, entre los que puede destacarse por parte de esta última empresa la construcción y gestión de un hospital en Victoria y la construcción de diversos parques eólicos.
En los últimos años la apuesta por nuevos mercados geográficos está siendo creciente por parte de las constructoras españolas. Al auge de la presencia en América del norte se suma la consecución de nuevos contratos en los mercados emergentes como es el caso de China, India, Rusia, Oriente medio, Emiratos árabes o Libia, en los que han irrumpido últimamente con fuerza no solo las empresas constructoras cotizadas sino también otras como es el caso, especialmente, de Isolux-Corviam en la India, donde se ha adjudicado la autopista NH-1. También ACS, de la mano de su participada Hochtief, tiene importante presencia en muchos de esos mercados.
En cuanto a Europa, que ha venido siendo en los últimos años el de mayor participación en el total de la exportación española en construcción, se observa que gran parte de la nueva contratación se produce en los países del este, ya que son actualmente los principales beneficiarios de los fondos comunitarios de ayuda a la creación de infraestructuras y donde ya hace años los grandes grupos españoles se posicionaron bien por medio de la compra de empresas locales, bien por la apertura de delegaciones permanentes y de alianzas con empresas del país para la realización de los distintos proyectos que se han venido licitando.
En suma, la actividad exterior en construcción de las empresas españolas presenta un panorama muy positivo para el próximo futuro, demostrando el acierto de estas empresas en su apuesta desde hace años por la diversificación geográfica de su actividad principal que, en estos momentos de contracción del mercado interno, está sirviendo para mantener esta parcela de su actividad en cotas de crecimiento suficientes para compensar e incluso acrecentar el nivel total de su producción frente a los avatares negativos de la crisis en el mercado interior.