El gobernador Miguel Ángel Fernández Ordoñez, obligado a presentar un plan transparente
El PP busca imponer sus criterios en la reordenación del sistema financiero español
El Banco de España tendrá que elaborar una `hoja de ruta´ sobre su actuación en la crisis bancaria
La virulencia de la crisis bancaria y la amplitud de sus consecuencias, puesta en evidencia con toda su crudeza por el presidente de la Confederación de Cajas de Ahorro, Juan Ramón Quintás, ha provocado finalmente un acuerdo en el Congreso entre todas las fuerzas políticas. El PP ha conseguido el apoyo unánime, incluido del PSOE. Los socialistas no querían quedarse solos. Han dado el apoyo a la moción, consecuencia de una interpelación urgente del PP, para que se elabore un estudio sobre la situación actual del sistema financiero español. Los presagios del presidente de la CECA no pueden ser más desalentadores. En consecuencia, dada la lentitud de estos procesos de fusión de las entidades los proceso, al final de año se habrán producido dos fusiones e iniciadas otras. Para algunos bancos prevé procesos similares o una recapitalización tras la reducción del capital a cero.
Los populares quieren marcar esa hoja de ruta por lo que han registrado sus ideas en un documento que pretende tenga en cuenta el presidente del Ejecutivo a la hora de defender una nueva regulación menos permisiva en la cumbre del G20 en Londres, a celebrar dentro de dos semanas. Resultará de mucho interés ver si los británicos, cuyo sistema ha quebrado, como han coincido en explicar los presidentes de la patronal de la banca y de las cajas, en su recientes intervenciones en el Congreso, acaban imponiendo a los demás sus ideas y su sistema.
Existe consenso mundial sobre la necesidad de tomar decisiones y hacerlo de forma coordinada. Pero se exige que, de forma paralela, sean los propios ejecutivos del sector financiero los que reconozcan su parte de responsabilidad en una crisis en la que no ha puesto en evidencia la inmoralidad retributiva de los altos ejecutivos que a punto ha estado de producir una quiebra del sistema. Quintás situó el punto álgido de la gravedad en el mes de octubre del año pasado. Pero los riesgos totales todavía no han desaparecido pese a que, como comentaba Ana Patricia Botín la víspera de San José, empiezan a aparecer síntomas de recuperación. Por moderados que estos sean.
Tras la decisión de Sarkozy de limitar el bonus de los directivos de la banca y la propuesta de Obama de regularlos de forma más estricta, también varios representantes de los partidos políticos han comenzado a discutir cómo se debe regular en España. El informe que debe elaborar el Banco de España puede ser el punto de partida. Aunque no se puede decir que se haya producido una demanda social, como es el caso de Estados Unidos, será sin duda una medida muy bien recibida. Cómo será conocer cómo actúan los legisladores norteamericanos para hacer devolver sus bonus a los dirigentes de AIG que no lo quieren hacer.
La recompensa por el trabajo bien hecho es una práctica admitida universalmente. Lo era incluso en los años en que todavía no se había desmoronado el modelo. Pero ha sido uno de los causantes del desmoronamiento del sistema al asumir riesgos excesivos para poder recibir un gran bonus.
La cumbre del G20 quiere rediseñar el modelo de nuevo banco. Entre los especialistas del PP se ha llegado a hablar, en línea con las propuestas de algunos miembros del G20, de la posibilidad de reducir el papel de los mismos a meros intermediarios de tomar y prestar dinero. Quedarían las demás funciones que ahora desarrollan las entidades financieras para otras entidades especializadas.