La comparecencia de Quintás pone a prueba el acuerdo Zapatero/Rajoy de actuar con discreción frente a la crisis de las cajas
El presidente del Gobierno pide al líder de la oposición actuar de forma conjunta ante la crisis del sistema financiero
La comparecencia del presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA),Juan Ramón Quintás, ante la Comisión de Economía y Hacienda del Congreso, va a ser el primer acto público en el que se va a poner a prueba el acuerdo alcanzado entre el presidente del Gobierno y el líder de la oposición para tratar de afrontar, de forma concertada, los aspectos financieros de la crisis económica. Sobre todo lo que afecta a la configuración del nuevo mapa bancario y de cajas de Ahorro. Aunque Rajoy pidió a Zapatero que le detallara el proyecto del Gobierno para poder darle su apoyo, aún sin haberlo recibido, ambas partes consideran que el acuerdo es un hecho. Pese a que está previsto que el objetivo central de la comparecencia es que Quintás explique su visión sobre la crisis económica, la evolución del negocio crediticio y la disposición de las cajas para conceder créditos, existe gran interés por conocer cuál será la actitud del portavoz económico de los populares. Y si se aclara el futuro de los nuevos gestores de las entidades fusionadas.
Cristóbal Montoro, el portavoz económico del PP, ha pedido a Rajoy poder actuar con absoluta libertad en sus intervenciones públicas. Por eso es una incógnita la actitud que vaya a adoptar. La alternativa está en saber si seguirá la línea de quienes le presionan para que no deje la menor puerta abierta a un posible acuerdo con el Ejecutivo, con el objetivo de sacar rentabilidad electoral a la crisis. O si por el contrario, aceptará el parecer de quienes consideran que, pese a la balsa de socorro que pueda suponer para Zapatero un apoyo a su proyecto, lo prioritario es sacar al país de la crisis.
Una de las claves será el planteamiento que realicen frente al proyecto de fusión de Unicaja con Caja de Castilla La Mancha. Pese a la cantidad de veces que los más críticos con la dirección actual del PP aluden al ‘novio', en relación con la actual pareja de la secretaria general del partido, hasta fecha reciente miembro del consejo de la corporación industrial de la caja, consideran que en la actualidad ese dato no pasa de ser una anécdota. No debe afectar para nada a la posición del PP de cara al proceso de fusión que pueda producirse en todo el sector cajero.
Quintás ya ha dado por hecho recientemente, con ocasión de la presentación de los resultados del sector, que esta fusión va a seguir adelante y que podrá cerrarse el año con dos fusiones, pero no más.
No menos relevante será conocer hoy con claridad la opinión del grupo parlamentario socialista que, fagocitado por el poder del Ejecutivo, no se ha manifestado hasta el momento ni sobre el salvamente de CCM, ni sobre el sector en general, ni sobre el acuerdo que Tomás Gómez había alcanzado en su día con Ignacio González para darle una vuelta al modelo de Caja Madrid y repartirse su gestión.
El proceso se considera un test. El presidente del Gobierno, ha pedido la colaboración desinteresada que él ofrecía a Aznar cuando se trataba de cuestiones prioritarias. Quiere finalizar el proyecto de fusión sin mucho ruido. Tienen razones más que suficientes los ejecutivos de la caja manchega al temer por su futuro en el seno de la misma.
Desde Moncloa han asegurado al PP que no se ha hecho ninguna promesa sobre el futuro profesional de nadie. Hacerlo, significaría obligar a exportar la crisis a los vecinos andaluces. Se conocen experiencias de tratar de amañar una situación tan compleja, como la que se va a dar en la unión de los equipos de ambas entidades. Pese a que Hernández Moltó continúa haciendo promesas vinculadas a los presupuestos futuros de la entidad, como si nada estuviera pasando, no haría mal en irse haciendo a otra idea. Su futuro, pase lo que pase, no es el del hombre elegido por socialistas ni populares, para dirigir los destinos, ni desde un segundo puesto, de la nueva entidad. Lo que no quita para que se le reconozcan los servicios prestados.