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Publicado el viernes 13 de marzo de 2009
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DESDE EL PARQUET

Santander, en el precio de la ampliación

Los recientes rebotes han devuelto a las acciones del Santander a la zona de los 4,5 euros, en que fijó el desembolso en su última ampliación de capital de noviembre. Los títulos del banco cántabro rebotaron así desde sus mínimos anuales intradía, establecidos por debajo de los 4 euros. Los expertos afirman que en los últimos días se advierte en general cierta menor aversión al riesgo en el sector financiero, tras haberse conocido que los negocios de Citigroup evolucionan de forma positiva en 2009. Se registraron lógicas recogidas de beneficios, que se asmilaron con facilidad confirmando las opiniones de los técnicos quienes no creen que los reajustes tengan excesiva virulencia a corto plazo, pues ha descendido sensiblemente la tensión en los mercados internacionales. Sin embargo, no descartan que aplazos  mayores vuelvan a presionar las ventas en el sector, pues las incertidumbres no se han despejado.

 

Los expertos califican de caras las acciones de Sos

Las fuertes correcciones experimentadas por los títulos de Sos no parecen haber terminado, pues en la actualidad han adquirido una tremenda volatilidad que les impide delimitar una zona de soporte, que proporcione fiabilidad a los inversores. Se trata de un valor que históricamente arrastra una peculiar situación de sobrevaloración, que parecía cimentada por la estructura de su accionariado, pues había soportado los mayores envites y vicisitudes sufridas por la renta variable desde el pasado verano. Sin embargo, casi sin venir a cuento, el valor se derrumbó la pasada semana.

Rápidamente fuentes cercanas a la dirección del grupo señalaron que no se trataba de vencimientos de garantías, sino de posicionamientos a corto de inversores institucionales. Un argumento que no ha logrado aparcar los rumores de que las caídas obedecen a ventas de títulos por parte de entidades financieras, con los que algún accionista significativo tiene suscritos créditos, avalados con acciones de la propia compañía.

Pronto se recordó la corrección registrada hace casi un año en la constructora Cleop, donde un accionista de referencia no atendió sus obligaciones con los bancos y éstos ejecutaron garantías, provocando un ajuste también muy violento. Los expertos consideran que el valor sigue siendo caro, respecto a la media del sector, y que tardará algún tiempo en restablecerse la confianza en su cotización, máxime teniendo en cuenta que sus resultados han sido peores que los esperados. En 2008, su Ebitda descendió un 62,5%.