Los partidos critican que la banca hable ahora de exceso de endeudamiento y no antes
La obligada reestructuración del mapa bancario
Miguel Martín admite la posibilidad de nuevas fusiones en el sector al margen de las anunciadas entre cajas
Los partidos políticos se la tenían jurada al presidente de la patronal bancaria, Miguel Martín. No les gustó que en su comparecencia en el Congreso hace unas semanas -aunque fuera en un acto organizado por un partido, con ocasión de la Jornadas Económicas organizadas por el PSOE-, responsabilizara a los políticos, y a sus decisiones, de la crisis económica que sufre España. Martín interpretó en esas fechas que es la crisis económica española la causante de las dificultades del sistema financiero y no al revés. Ayer hasta el partido socialista, con la elegancia que caracteriza a su portavoz en la Comisión de Economía, Inmaculada Rodríguez Piñero, se lo reprochó. Ante la avalancha de críticas al sector, Miguel Martín no descartó nuevas fusiones en el sector, aunque acabó admitiendo que los bancos son parte del problema, pero también de la solución. Quien fue más lejos fue el hombre fuerte en materia económica del Partido Popular, Cristóbal Montoro, quien planteó como una cuestión urgente la reestructuración del mapa bancario español, que debería someterse a la supervisión del Parlamento. Dio por hecho que el sector está en quiebra. Pero tampoco en esta ocasión aportó datos concretos.
Pese a la buena voluntad del presidente de la Asociación Española de Banca (AEB) en su comparecencia para dar explicaciones sobre lo que se ha dado en llamar el cierre del grifo del crédito a particulares y pequeñas y medianas empresas, el reproche de los grupos parlamentarios fue generalizado. Ayer no hubo diferencias entre izquierda o derecha, ni entre nacionalistas y constitucionalistas.
Cristóbal Montoro, mucho menos agresivo que con ocasión de la presencia semanas antes del Gobernador del Banco de España, volvió a pedir toda la transparencia posible en el proceso de concentración que se está produciendo a espaldas de los ciudadanos y de sus representantes. Responsabilizó a la banca, como intermediario que ha sido de la concesión de créditos, del excesivo y rápido endeudamiento de las familias.
Justificó la difícil situación que atraviesa el sector porque ahora tiene que devolver la deuda que ha asumido en el exterior. Para Montoro, la situación es tan límite que hace necesaria una reestructuración del mapa bancario y demandó que se someta al control parlamentario.
De todos los parlamentarios que analizaron ayer la situación con el responsable de la patronal bancaria, el representante del PNV, Pedro Azpiazu, fue el menos convencido de las explicaciones de Martín. Lamentó la ausencia de autocrítica en la exposición inicial de Miguel Martín. Dudó de que ninguna entidad española esté contaminada y de que todas estén perfectamente capitalizadas. Y Azpiazu, quizás desorientado por el cambio de alianzas del PNV, abandonó la sala sin oír la mayoría de los argumentos en defensa del sector del representante del lobby bancario español.
Inmaculada Rodríguez-Piñero, del PSOE, aprovechó su intervención para recordar el que calificó de gran esfuerzo del Gobierno para proveer de liquidez a la banca. Coincidió incluso con Montoro en que la banca es también responsable del exceso de endeudamiento de las familias españolas.
Martín, mucho más comedido ayer que en la comparecencia previa. precisó que la banca hace ejercicios de autocrítica y asume parte de responsabilidad, pero efendió en cambio que además de ser parte del problema es a la vez parte de la solución.
Para Miguel Martín la fuerte concesión de créditos en el pasado se justifica por la política monetaria laxa y el exceso de demanda. Esta situación ponía difícil actuar de otra forma. Considera el responsable de la patronal que las entidades sobrerreaccionaron espoleadas por la competencia. Si una no daba tantos créditos como sus competidoras, perdía cuota de mercado.
Sobre las restricciones actuales las justificó en su mayoría por falta de demanda solvente. Según él es lo que pone en evidencia que las líneas del Instituto de Crédito Oficial, la línea pymes tradicional, la de siempre, sea que menos se utiliza.
Desde el lado de la oferta, destacó que estaba claro que la banca no va a conceder créditos a quienes no los van a devolver: "estaríamos hundiéndonos más en la crisis y no saliendo de ella".
No descarta la posibilidad de que se produzcan fusiones en el sector bancario en el actual escenario de dificultades. Defiende los procedimientos españoles para hacer frente a cualquier situación de emergencia en el sistema financiero, procedimientos que han funcionado correctamente en el pasado.
Se llevan a cabo través del FGD, que además de los 3.000 millones con que cuenta en la actualidad, podría recibir recursos adicionales tanto del Banco de España como del Gobierno para hacer frente a cualquier problema por grande que sea. Eso sí, con una condición, que haya compromiso de devolución de los fondos anticipados.
Pues ya sabemos a que debemos atenernos. Habrá fusiones. Tendrán un coste que deberá pagarse. Todo le parece muy bien a Miguel Martín, incluso que lo controle, como siempre ha hecho, el Parlamento. Lo que no entiende, pero no dio suficientes explicaciones, es por qué se siguen produciendo los ataques desde el exterior al sistema financiero. Será la próxima explicación.