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Publicado el viernes 27 de febrero de 2009
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Dos Comunidades al margen y pendientes de las elecciones del próximo domingo

Caixa Galicia ignora Caixanova y mira a Caja España, en Castilla León

BBK y Kutxa relanzarán su integración con las plusvalías de la venta del Banco Guipuzcoano al portugués Espírito Santo

José Luís MendezMiguel Ángel Valero.– Están pendientes de lo que decidan las urnas el domingo, porque evidentemente les afecta, al ser cajas de ahorros controladas por las comunidades autónomas de Galicia y del País Vasco. Pero quieren combatir la creciente politización de estas entidades financieras dejando claro sus estrategias a los próximos ocupantes de la Xunta gallega y de Ajuria Enea. El desmarque más rotundo ha sido de Caixa Galicia. Su director general, José Luis Méndez, desmiente cualquier contacto con la Xunta de Galicia para abordar una fusión con Caixanova que sólo figura en el programa electoral del Bloque Nacionalista Galego (BNG). Méndez sí considera "interesantes" otras operaciones de integración. Ante la posibilidad de que el Gobierno active las fusiones de cajas extrarregionales a partir de la absorción de CCM por Unicaja, Méndez se mostró interesado, pero cauto, como buen gallego. "Cuando suene, sonará", esboza enigmático. Muy distinto es lo que pasa en Euskadi, donde la fusión de las cajas vascas forma parte del programa de los dos principales partidos -PNV y PSE- pero que nadie quiere abordar de momento, salvo los directivos de la BBK vizcaína y de la Kutxa guipuzcoana, sin que logren vencer las resistencias de otros nacionalistas y del PP vasco.

Fuentes próximas a Caixa Galicia consideran que la operación de Unicaja en Castilla-La Mancha abre nuevas perspectivas, mucho más interesantes que la fusión con Caixanova, que generaría muchas duplicidades de sucursales y, por tanto, un elevado coste humano. "Por lógica, la zona más interesante para Caixa Galicia es Castilla y León, y mantenemos desde hace muchos años una magnífica relación con Caja España, que entró en el capital del Banco Pastor casi de nuestra mano y que vendió su participación prácticamente al mismo tiempo que nosotros", señala un directivo de la entidad.

Precisamente hoy se reúne en sesión extraordinaria el consejo de administración de Caja España, con al análisis de un estudio elaborado en diciembre por los técnicos de la entidad, aunque con asesoramiento externo. Ese informe analiza las posibilidades de alianzas y las opciones existentes, con vistas a que el consejo decida cuál debe ser la posición de Caja España ante las fusiones, que pueden ser con entidades de la propia Castilla y León (está en marcha el polémico proyecto de fusión virtual de todas las cajas que impulsa el Gobierno autonómico pero que no suscita precisamente unanimidad en las entidades) o de otras autonomías. "Caixa Galicia o Caixanova pueden ser una opción, pero también la nueva caja extremeña, o Ibercaja. Hay donde elegir. La cuestión es lidiar con el problema político de que la operación sea autorizada por los dos Gobiernos autonómicos", comenta un directivo de Caja España.

Por su parte, el presidente de Caixanova, Julio Fernández Gayoso, también rechaza la fusión con Caixa Galicia. "Son entidades que siguen modelos diferentes y, por tanto, son complementarias. Además, la competencia entre Caixanova y Caixa Galicia es muy sana, porque permite elegir a los gallegos, además de ser un motor de progreso para nuestra economía". A diferencia de su colega Méndez, Gayoso no se muestra muy entusiasmado con las fusiones entre cajas de diferentes autonomías.

Las urnas decidirán la fusión en el País Vasco

La fusión de las cajas vascas sí figura en el programa electoral del PNV y del PSE-PSOE, los dos únicos partidos en condiciones de llegar al poder. Para una vez que se ponen de acuerdo, la integración entre BBK y Kutxa, impulsada por los directivos de las entidades y especialmente por el presidente de la primera, Xabier de Irala, encalló por motivos políticos, al votar en contra EA en la asamblea de la segunda. El PP, que es decisivo en Caja Vital aunque ya no la controle, no es partidario de la integración de las cajas vascas.

Además del resultado de las urnas, la operación BBK-Kutxa recibirá un nuevo impulso cuando culmine la venta del Banco Guipuzcoano al portugués Banco Espírito Santo (BES) o a otros grupos interesados. Las dos grandes cajas vascas tienen una participación de control en la entidad presidida por José María Aguirre González y que lleva con el cartel de se vende bastante tiempo. Aguirre ha cedido el testigo al ex director general del BBVA, Javier Echenique, que abandonó el banco cuando Francisco González logró la presidencia única tras el caso de las cuentas secretas. Echenique tiene por delante la complicada labor de vender a los nacionalistas vascos la necesidad de desprenderse de la entidad. Una victoria clara del PNV puede hacer más complicada esa labor.

Pero si la operación sale como está prevista, las cajas vascas recibirán una inyección de liquidez impresionante con las plusvalías de la operación de venta de sus participaciones en el Guipuzcoano, lo que despeja el futuro más inmediato y facilita por tanto su integración. Luego será mucho más sencillo que se incorpore Caja Vital.