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Publicado el miércoles 9 de diciembre de 2009
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Monitor del Seguro

Luis Berenguer prosigue su particular ofensiva contra el sector

Lozano no da su brazo a torcer y mantiene la racha de intervenciones

Detecta "iiregularidades contables y deficiencias internas" en Seguros La Corona

Ricardo Lozano Aragüés, presidente del Consorcio de compensación de segurosIgnacio Aranguren.– Después de la quertella presentada contra el director general de seguros, Ricardo Lozano, por parte de los responsables de AMA y por la que el juez le ha imputado -tendrá que tiene presentarse a declarar el próximo día 28 de diciembre, día de los Inocentes-, el sector se preguntaba cuanto tiempo trascurría para ques el órgano de supervisión diera el próximo paso y se atreviera a intervenir otra aseguradora por pequeña que esta fuera. No ha habido que esperar mucho  Lozano ha demostrado qe la imputación no le ha amedrentado y, como manifestó, "está muy tranquilo". Ha intervenido, poque la situación lo exigía, otra comàñía.. En esta ocasión se trata de Seguros La Corona, una pequeña aseguradora murciana especializada en el ramo de decesos.

La Dirección General de Seguros ha sustituido provisionalmente a los administradores de esta entidad por la existencia de "irregularidades contables y deficiencias significativas de control interno". Los nuevos administradores de la entidad murciana son Gabriela González-Bueno y Raúl del Bosque.

Se trata de otro intento de la DGS para salvaguardar los intereses de los asegurados y garantizar el cumplimiento de los contratos -lo que es una de sus funciones y de sus obligaciones--, dentro de las actuaciones desarrolladas en el expediente de medidas de control especial que el organismo supervisor tiene abierto ante su deficitaria situación patrimonial. Como en casos similares, la medida no lleva aparejada la suspensión de contratación de nuevos seguros ni la prohibición de prórroga de los ya vigentes, por lo que la aseguradora podrá continuar con el desarrollo normal de su negocio.

Pero no es este el único caso de intervención de una pequeña aseguradora por parte de las autoridades competentes. La otra es una mutua de previsión social, Agrupació Benèfica Humanitària de la Guàrdia Urbana de Barcelona, que ha sido intervenida por la Generalitat de Catalunya, que es el organismo competente en este caso, y ha designado como administrador provisional a la Federació de Mutualitats de Catalunya, representada por su director jurídico, Cristóbal Sarrias, a quien le han dado dos meses . para presentar un informe sobre la situación de la agrupación benéfica. Además, ha prohibido la celebración de asambleas generales mientras dure la intervención.

La intervención de mutua de la Guardia Urbana, que acaba de cumplir su primer siglo de existencia y que se creó con el objetivo de asegurar los derechos pasivos a ancianos y enfermos del cuerpo policial, no es la primera que se realiza en este tipo de sociedades, ya que lo propia Generalitat lo ha hecho recientemente con Fortia Vida y la dirección general de Seguros con Agrupació Mutua.

Está visto que, aunque el sector haya resistido bien la crisis y goce actualmente de una salud envidiable, siempre hay algunas ovejas negras. En esos casos, hasta ahora han sido más bien muy péquelas de tamaño y se les ha intervenido a tiempo para evitar males mayores.

Un castigo excesivo para la CNC: le han rebajado sus presupuestos

El presidente de la Comisión Nacional de la Competencia (CNC), Luis Berenguer, sigue, erre que erre, su particular "lucha" contra el seguro español y para ello, has vuelo a justificar la mayor sanción en la historia de ese organismo. Los casi 121 millones de euros con que ha castigado a tres aseguradoras españolas y a otras tres reaseguradoras internacionales, le parece una cantidad justa y con la "necesaria contundencia con la que es preciso sancionar un cártel que ha operado durante años" y porque han "conspirado para encarecer un componente que afecta al precio de la vivienda en España". Para el responsable de la CNC, "una política diferente minaría nuestra credibilidad y reduciría el papel disuasorio de la multa".

Berenguer, que ha comparecido recientemente en la Comisión de Economía y Hacienda del Congreso de los Diputados, ha vuelto a hacer lo mismo que con la nota de prensa enviada a los medios de comunicación, que se ha callado para mejor ocasión lo del voto discordante, que se ve que para él y sus adláteres no tiene ninguna importancia, pero para el resto de la sociedad española sí la debe de tener. Simplemente por el voto particular en sí, pero además es que se trata del voto del segundo de abordo, de nada menos que del vicepresidente del Consejo de la CNC, que precisamente fue elegido para ese cargo por sus conocimientos, por su valía y por su trayectoria profesional. En ese voto discordante, Fernando Torremocha ha refutado con argumentos perfectamente razonados una a una todas las acusaciones y las actuaciones en que se ha basado el organismo para poner esa multimillonaria sanción.

No es propio de un organismo que pretende ejemplarizar con sus sanciones, que al anunciarlas cuente verdades a media o que se calle lo que no le interesa contar y como dicho recientemente la presidenta de Unespa, Pilar Gónzalez de Frutos, "el sector asegurador se merece ser utilizado como un escarmiento" y que las declaraciones (de la CNC) son, a su parecer "desmesuradas y excediéndose de lo que es razonable por parte de autoridades públicas".

El responsable de la CNC, que sabe que todas las aseguradoras han anunciado que van a recurrir esta dura sanción, mostró su satisfacción al informar de que solamente se recurren ante los tribunales el 20% de las sanciones, pero se calló otra vez de que alguna de éstas las pierde y a veces estrepitosamente. Y si no que se lo pregunten a Telefónica, a la que la Audiencia Nacional le liberó en 2004 de pagar una multa de 57 millones de euros impuesta también por Competencia.

Pero hay un acosa que le ha molestado mucho a Berenguer y es la rebaja de los presupuestos de la CNC para el próximo año, que serán inferiores a los del actual, con un recorte en las inversiones en torno al 20%. Los señores del Gobierno tendrían que ser más sensibles y tener más cuidado en estas cosas. ¿Por qué el próximo año van a hacer funcionar a la CNC en 2010 con un presupuesto inferior al de este año? ¿Es que todavía no se han percatado del celo que pone Competencia a la hora de multar? ¿No se tiene en cuenta la contribución del organismo que preside para contribuir a que se recuperen las maltrechas arcas de la Hacienda pública?

Eso seguro que Berenguer lo considera como "un castigo excesivo".

AIG, operación devolución

A quien parece que no le van mal las cosas es a la aseguradora estadounidense American International Group (AIG), que ha anunciado que va a devolver 25.000 millones de dólares para restarlos de la deuda que acumula en la línea de crédito del Banco de la Reserva Federal de Nueva York. Esta aseguradora recibió 182.000 millones de dólares para evitar su hundimiento.

A ello está contribuyendo, y mucho, la bonanza por la que atraviesan este año las Bolsas, que no sólo está permitiendo una revalorización de las carteras y de los patrimonios de las aseguradoras, sino que además está permitiendo que se coloquen más acciones.

La operación entraña una cierta complejidad, ya que la aseguradora va a aportar a la Reserva de Nueva York acciones preferentes por valor de 25.000 millones de dólares en sus filiales American Life Insurance (Alico) y American International Assurance (AIA).

AIG tiene la intención, como ya lo anunciado en numerosas ocasiones, de devolver todo el dinero que ha recibido en ayudas públicas. A través de estas operaciones, la Reserva de Nueva York se hará con acciones por valor de unos 16.000 millones de dólares en títulos preferentes de AIA, que es la filial que tiene una mayor fortaleza en Asia, y con otros 9.000 millones en acciones de Alico, que tiene filiales en centenar de países.

Con esta operación, AIG la va a deber al Banco de la Reserva de Nueva York, bastante menos de lo que le debía anteriormente, así va a pasar de 42.000 a sólo 17.000 millones de dólares.