EEUU y Japón ponen en marcha sendos planes de estímulo económico
Con sus economías sin terminar de reaccionar a los anteriores planes de estímulo económico y con la amenaza de una fuerte deflación en el caso nipón, los Gobiernos de Estados Unidos y de Japón han anunciado sendos planes de estímulo económico con una potente inyección del dnero público para estimular actividad y consumo.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, presentó este martes un nuevo plan de estímulo económico que, bajo el epígrafe de "crecimiento sostenible", incluye iniciativas destinadas a reforzar el mercado laboral mediante la concesión de créditos y la rebaja de impuestos, además de inversión en infraestructuras y medidas medioambientales.
"A pesar de que hemos reducido la avalancha de pérdidas de empleos, todavía no estamos creando trabajo a un ritmo que ayude a todas estas familias que han sido arrastradas por la inundación", declaró Obama, quien se refirió así a los "más de siete millones de americanos desempleados desde que comenzó la recesión", una cifra que Obama califica de "asombrosa" y que, a su juicio, "refleja la profundidad del agujero" en el que se encuentra la economía estadounidense.
Obama destinará a este plan el dinero sobrante del programa de compra de activos financieros tóxicos (TARP, por sus siglas en inglés) que ha supuesto, según la Casa Blanca, 200.000 millones menos de lo que se pensaba inicialmente. Todas estas medidas contribuirían a atajar el aumento del déficit, según el presidente estadounidense.
"Es esencial que nos aseguremos de que la creación de empleo sea fuerte y sostenida, para garantizar que aumentamos los beneficios y dejamos de gastar dinero en desempleo, para que el déficit que experimentamos comience a reducirse", declaró.
Entre las medidas, Obama propuso invertir más dinero en infraestructuras, ofrecer beneficios fiscales a aquellos ciudadanos que destinen recursos a que sus viviendas sean energéticamente más eficaces y exenciones fiscales por plusvalías a pequeñas empresas.
"Pequeña empresa, infraestructura, energía limpia: esos son los ámbitos en los que los americanos deberíamos trabajar para conseguir que nuestra nación goce de una economía sólida. Este cimiento para el crecimiento económico sostenible debe ser nuestro foco constante y nuestro objetivo definitivo", añadió en un discurso pronunciado en la sede de Washington del grupo de estudio Brookings Institution, recogido por el diario estadounidense 'The New York Times'.
La economía de EE.UU destruyó 11.000 empleos durante el pasado mes de noviembre, el menor número de despidos mensual desde que la economía del país entró en recesión, lo que permitió reducir tasa de paro hasta el 10%, frente al 10,2% del mes anterior, según los datos publicados por el Departamento de Trabajo.
El dato de destrucción de empleo ha mejorado las expectativas del mercado, que anticipaba una cifra en el entorno de los 100.000 despidos, puesto que la media de los tres meses anteriores ascendía a 135.000 despidos mensuales.
De este modo, la economía estadounidense ha registrado un aumento de 7,9 millones de desempleados desde que la recesión comenzara en diciembre de 2007, hasta un total de 15,4 millones de parados, mientras que la tasa de paro ha crecido 5,1 puntos porcentuales.
EL PLAN DE JAPÓN
El Gobierno japonés encabezado por el primer ministro Yukio Hatoyama ha acordado la puesta en marcha de un paquete de estímulos económicos por importe de 7,2 billones de yenes (54.650 millones de euros) para evitar la recaída en la recesión de la economía del país.
La economía nipona logró crecer entre julio y septiebre por segundo trimestre consecutivo, pero los precios volvieron a apuntar hacia la deflación, mientras que la fortaleza del yen perjudica a las compañías exportadoras.
El paquete de estímulos pactado por la coalición de Gobierno, que debía haber sido anunciado el pasado viernes, representa alrededor del 1,5% del PIB de Japón y contempla un gasto de unos 26.280 millones de euros para impulsar las economías regionales y la obra pública, mientras que los programas de desarrollo sostenible y energías limpias recibirán unos 6.000 millones de euros.
El Gobierno japonés justificó el lanzamiento de este plan de estímulos en la necesidad de "consolidar la recuperación" ante las dificultades del empleo, la revalorización del yen y la deflación.