BANCA
Al Popular no le convencen los bancos que le ofrece el Fondo de Garantía de EEUU
Busca una entidad sin depósitos caros y con red en Florida
Quiere repetir la fórmula del TotalBank, la primera adquisición que realizaba el Banco Popular fuera de la Península Ibérica, allá por el año 2007. Hace apenas dos años pero un tiempo que se antoja muy lejano al cambiar dramáticamente las circunstancias por la crisis financiera internacional precisamente aquel verano, pocos meses después de comprar esa entidad. Entonces, el Popular compró una entidad sana, con un volumen de activos de unos 2.000 millones de dólares y una red de 15 sucursales en Florida, la zona de Estados Unidos con más posibilidades de exportación con éxito del modelo de banca minorista que triunfa en España.
Ahora, mientras la crisis financiera internacional empieza a ver luz al final del túnel aunque con sustos como el de Dubai World, el Popular tiene dónde elegir. El Fondo de Garantía de Depósitos norteamericano (FDIC) dispone de un desgraciadamente extenso muestrario; más de medio centenar de entidades financieras han tenido que ser rescatadas. Y para tratar de reducir esa lista lo más rápidamente posible, se ha abierto la puerta no sólo a grupos extranjeros (el BBVA compró así el Guaranty) sino incluso a fondos de capital riesgo (prívate equity) y a otros tipos de instituciones inversoras.
El Popular no quiere que le vuelva a ganar por la mano uno de sus grandes competidores, el Sabadell, que en plena crisis financiera y encima con toda la canícula veraniega sorprendía con la adquisición del Mellon United National Bank. Y el grupo que preside Josep Oliu, que nunca ha ocultado que quiere acecarse lo más posible e incluso si puede superar al Popular, ya está trabajando en su tercera adquisición de un banco en Estados Unidos.
Los expertos del banco que preside Ángel Ron están mirando con lupa la relación de entidades que han tenido que pasar al FDIC. El Popular busca otro TotalBank: una entidad de dimensión manejable (unos 2.000 millones de dólares en activos), una red de una quincena de sucursales, y por supuesto ubicada en Florida. La zona de Miami es el destino preferido por la banca española (también están varias cajas de ahorros) en Estados Unidos, al margen de las operaciones del BBVA en Texas y áreas fronterizas con México y del Sovereign (Santander). Primero, por el fuerte componente hispano de la población. Jacobo González Robatto, director financiero del Popular, suele decir que en Miami "hay muchos cubanos, que son lo más parecido que hay a cómo se relacionan con los bancos los españoles en Estados Unidos". Segundo, por su posición estratégica de puerta tanto a América del Norte (Estados Unidos, pero también México y Canadá) como al centro y al sur, y de puente de operaciones norteamericanas en Europa.
Hay más razones. Como un buen número de entidades financieras operando allí. Vamos, que hay dónde elegir. Y que, por su dimensión, son bancos a los que con cierta facilidad se le puede aplicar el modelo Popular de gestión y de banca de relación, basada en el cliente y no en los productos, que tan buenos resultados da en España.
Las facilidades que da el Fondo de Garantía de Depósitos norteamericano no dejan de ser una tentación. Primero, es el propio FDIC quien hace una especie de preselección de entidades que puedan interesar al Popular. Luego, se hace cargo de la práctica totalidad de las pérdidas que se generen por créditos morosos irrecuperables. Y el precio es poco menos que una ganga, por hacerse cargo de las oficinas, de los empleados y de los depósitos de los clientes.
Pero no es oro todo lo que reluce. Porque el Popular sabe perfectamente que el FDIC se ha abierto a la banca extranjera y a inversores institucionales porque los bancos sanos en Estados Unidos (que no es que abunden precisamente) no están interesados en este tipo de entidades. Muchos de estos bancos son irrecuperables, por su crítica situación, el escaso volumen de recursos propios. Un escenario que se agrava por el hecho de que, para tratar de atraer el ahorro de los clientes, ofrecían depósitos a unos tipos de interés realmente fuera de mercado, por no escribir escandalosos y desorbitados. Si el banco comprador baja esos tipos, se encuentra con que ha perdido la base de depósitos y los clientes que necesita para poder aplicar el modelo español de hacer banca con unas mínimas posibilidades de éxito.
Por ese motivo, en el Popular no termina de convencer ninguna de las entidades a las que el Fondo de Garantía de Depósitos norteamericano ha puesto el cartel de se vende. Y, entre los bancos sanos, el interés de los bancos españoles y de otros grupos internacionales por Florida hace que los precios no sean demasiado atractivos. Así que el grupo que preside Ángel Ron no quiere apresurarse, aunque tampoco quiere desperdiciar una buena oportunidad si finalmente aparece, en sus compras por Estados Unidos.
Y más cuando tiene que repartir sus esfuerzos indagadores de supuestos chollos entre Estados Unidos, Portugal y España, donde puede que entre los lotes de sucursales de cajas de ahorros en ciudades medianas se encuentre algún diamante en bruto.
cajas de ahorros en ciudades medianas se encuentre algún diamante en bruto.