ANÁLISIS
FG no para ni en Navidad aunque sea para jubilar
Armengol sustiuye como secretario general a Maldonado en el BBVA
En estas fechas tan señaladas, lo que se estila es la copa de Navidad o, para los más generosos, el almuerzo o la cena por las fiestas. El presidente del BBVA, Francisco González, ha vuelto a sorprender con su enésimo cambio en el organigrama del segundo grupo bancario del país. No porque haya una modificación, que es lo habitual en su estilo de gestión. Sino por el momento elegido, la víspera de Nochebuena, máxima si se tiene en cuenta que no hace ni tres meses que se cargó, eso sí con la faltriquera repleta, al único superviviente del BBV, José Ignacio Goirigolzarri, colocando como consejero delegado, y por tanto en primera línea de una sucesión que FG ha fijado para dentro de cinco años (salvo que vuelva a cambiar los estatutos para seguir aferrado a tan bien remunerada poltrona hasta que la salud se lo permita), a Ángel Cano.
Ahora le ha tocado a José Maldonado, un hombre clave en el asalto al BBV y en el juego sucio de las cuentas opacas y de los fondos de pensiones para consejeros del banco vasco con dinero procedentes de éstas. El orondo secretario general y del consejo de administración se prejubila como ejecutivo del grupo BBVA. ¿Otra jugosa indemnización? Pues sí, 8,7 millones de euros en el plan de pensiones (en realidad, mucho más, porque esa cifra es del 31 de diciembre de 2008); más el 80% de su retribución fija (532.000 euros sobre un total de 665.693 euros, porque la retribución total fue de 1,48 millones en 2008); más las dietas por ser consejero; más 142.000 acciones del bonus del plan 2006-2008, cuyo valor actual es de 1,8 millones de euros. Además, Maldonado posee en la actualidad otras 61.053 acciones del BBVA, según consta en los registros de la CNMV. En junio vendió 40.000 a un precio de 8,75 euros cada una. FG mantiene a Maldonado, para sorpresa de muchos, en su asiento en el consejo. No puede ser independiente (porque era ejecutivo) pero tampoco dominical. Y no es el primer caso: hay otro ex ejecutivo del BBVA en el consejo, como José Antonio Fernández Rivero, que no obstante figura como independiente.
Domingo Armengol ha sido designado secretario general y del consejo de administración del BBVA. Con 44 años, una edad similar a la de Ángel Cano, Armengol parece llamado a diseñar la transición, el proceso sucesorio. Ya era vicesecretario, y también asumirá la secretaría de la Comisión Delegada Permanente, el verdadero núcleo del poder en una entidad financiera. Por supuesto, siempre después de FG, que para eso es un banco muy presidencialista.
El nombramiento de Armengol se produce después de que el consejo de BBVA haya acordado la prejubilación de José Maldonado como ejecutivo tras 13 años en el puesto, en consecuencia, su cese como secretario general y del consejo. Maldonado, abogado del Estado, de 57 años, seguirá vinculado a la entidad como consejero no ejecutivo. Armengol no ocupará puesto de consejero. Es decir, tendrá que ganarse el puesto. Y una señal de que FG no quiere cambios en el consejo, no sea que alguien le salga rana.
"El Consejo de BBVA ha agradecido a Maldonado los servicios prestados a lo largo de casi 13 años, periodo en el que el Grupo se ha convertido en una de las entidades de referencia del panorama financiero global". Palabras protocolarias y un tanto frías. "Sobre Armengol, el máximo órgano de BBVA ha destacado su experiencia, así como su profundo conocimiento, tanto del Grupo como de las materias propias del Consejo de Administración". Vamos, lo que se llama vestir al muñeco.
Licenciado en Derecho, Domingo Armengol era hasta ahora director de la Asesoría Institucional y vicesecretario del Consejo de BBVA, puesto que venía desempeñando desde el año 2000. Armengol llegó a Argentaria en 1997 como director de la Asesoría Jurídica Corporativa. Antes trabajó en los servicios jurídicos de empresas como Iberia o Iber-Swiss, y ejerció como profesional independiente especializado en Derecho Mercantil, Civil y Administrativo.
El consejo no sólo prejubiló a Maldonado y lo sustituyó por Armengol. También aprobó el tercer dividendo a cuenta, de 0,09 euros brutos por acción (0,0738 netos), que pagaré el lunes, víspera de los Santos Inocentes. Debe ser un homenaje a los accionistas del BBVA.