ANALISIS
El alto coste de la falta de innovación en España
Se mantienen las diferencias con la UE pese a la propaganda del Gobierno
Pese a los esfuerzos presupuestarios y al intento del Gobierno por superar el gap que mantenemos con nuestros socios comunitarios, las estadísticas son tozudas. Las empresas españolas ocupan el último puesto entre los países de la Unión Europea en innovación de productos. Bien es cierto que los datos de Eurostat son los referidos a 2006. No corre mucho Bruselas en este ámbito para ponernos al día de lo que ocurre entre los países miembros en una cuestión que es considerada central para el relanzamiento. Pero lo referido a aquel año dice que sólo el 18,3% de las compañías lanzaron nuevos productos en ese año. Estos datos se han conocido el mismo día que el CIS ha publicado el resultado de su último informe. El paro y la situación económica son las primeras preocupaciones de los españoles. Ambos problemas, insisten los economistas, están directamente vinculados con la escasa aportación de la innovación al tejido empresarial español.
Sí. De nuevo los dos principales problemas que valoran los españoles son el paro y la mala situación de la economía. El primero lo señala el 78% de los consultados y el 45% en el segundo. A algunos analistas políticos les ha llevado a señalar que esta es la consecuencia fundamental de la ventaja de algo más de cinco puntos que mantiene el PP sobre el PSOE en expectativa de voto. Queda todavía mucho tiempo hasta las próximas elecciones generales. Al día de hoy parece lógico que se retrasen al máximo hasta el momento final de la legislatura, marzo del 2012. El Gobierno puede ganar así algo de margen para tratar de recomponer su imagen de cara al electorado, que en estos momentos está en mínimos.
Bien es cierto que el levantamiento total del secreto de sumario sobre el caso Gürtel podría provocar alguna sorpresa y en consecuencia un vuelco en las expectativas electorales. Y este dato nos lleva a la tercera de las preocupaciones de los ciudadanos españoles. Con algo menos del 17%, los políticos son identificados a estas alturas como un problema nacional. Estos tres asuntos han dejado a la inmigración y el terrorismo a las posiciones más bajas de la tabla de problemas nacionales. Nadie lo hubiera podido creer tan sólo hace un año.
En cuanto a las previsiones sobre la recuperación económica, advierten los expertos que con el escaso índice de inversión en I+D+i y las bajas cifras de innovación, las dudas se centran en la capacidad de recuperación con la que vamos a salir de crisis.
Las cifras de Eurostat contrastan con las del conjunto de la UE, ya que una tercera parte de las empresas de la zona (32,4%) lanzaron nuevos productos al mercado, porcentaje que se elevó al 47,4% entre las grandes empresas con más de 250 trabajadores. Muy por encima de la media española, donde las empresas de más de 250 trabajadores fueron las que más productos nuevos lanzaron y representan un 39,5% del total. El 26% de las empresas de nuestro país de entre 50 y 249 trabajadores lanzaron productos nuevos en 2006 y el 14,8% de empresas con un número de trabajadores entre los 10 y los 49.
Las diferencias entre países son enormes, ya que en Malta y Luxemburgo casi un 60% del total de empresas lograron estar en el mercado con productos nuevos, frente a España con el citado 18,3%, seguida de otros países como Rumanía (24,7%) e Italia, donde innovaron el 29,5% de las compañías.
Estos datos son relevantes. Porque no es lo mismo salir de la crisis con una industria deteriorada, falta de competitividad y sin novedades que ofrecer, que hacerlo con un sector industrial con nuevos productos con los que poder interesar a los mercados, recuperar competividad y crecimiento. Todo apunta a que pasarán años hasta que la producción industrial pueda equilibrar la balanza comercial y generar empleo. No innovar no nos sale gratis.