Española del Zinc, bajo el peso de la recogida de beneficios
La cotización de las acciones de Española del Zinc ha caído con fuerza en las últimas semanas. Desde comienzos de diciembre ha perdido más de un 20%, habiendo liderado las caídas en varias sesiones. Se trata de una empresa que atraviesa una mala situación financiera, algo que no es una novedad y que sin embargo no impidió que registrase fuertes subidas en los comienzos del ejercicio. Y es que en aquellos momentos algunos inversores se encargaron de calentar el valor.
Sin embargo, las expectativas no se han cumplido, pues, aunque el plan estratégico de la compañía está bien realizado y es completamente viable, el grupo no cuenta con un equipo que ofrezca credibilidad al mercado, como reflejó el fracaso de la ampliación que se intentó realizar meses atrás. Ahora, al parecer se intenta encontrar financiación para relanzar la compañía y se negocia con un grupo que garantizará la suscripción de una ampliación de capital de unos 10 millones de euros.
Además, los gestores de la compañía alcanzaron a finales de noviembre un acuerdo con Quórum Capital para recuperar los terrenos de la antigua factoría de Torreciega, completamente descontaminados, que esperan sean recalificados antes de fin de año o como tarde en enero, lo que permitiría obtener financiación para el proyecto de la Ciudad del Zinc en el polígono de Los Camachos, también en Cartagena.
Curiosamente, se trata de una de las pocas empresas con potencial bajista, en las que escasean los títulos prestados, ya que al tiempo en el que la cotización ha caído un 20%, los préstamos de acciones se han reducido desde poco más de 5.000 a 90 que figuraban como saldo en el Boletín de Cotizaciones de la Bolsa de Madrid del pasado lunes.
Por ello, los expertos consideran que, en realidad, la caída está siendo motivada por el peso de las realizaciones de beneficios, ante el endurecimiento fiscal en el tratamiento de plusvalías que tendrá lugar en 2010.