Monitor del Seguro
Nadie está de acuerdo con las formas de la CNC
Un fin de año en plena ebullución
El sector declara la guerra al proyecto de Ley de Economía Sostenible
El seguro español va a terminar 2009 en plena ebullición. Por una parte, las entidades se han puesto en pie de guerra contra el anteproyecto de la Ley de Economía Sostenible, mientras que, por otra, el director general de Seguros trata de templar gaitas en el asunto de AMA, aprovechando el cambio “forzoso y forzado” en la presidencia. Indignación y decepción, son los sentimientos que ha provocado entre los aseguradores el manido anteproyecto, porque según puso de manifiesto la presidenta de la patronal, Pilar González de Frutos, en la última asamblea, “no aporta ni una sola propuesta sostenible para el sector ni para nuestros clientes”. González de Frutos duda del concepto de “sostenibilidad”, por lo que se pregunta ¿qué es sostenibilidad para un sector que no contamina especialmente, como el nuestro, y que cuenta con una sólida estructura financiera llamada margen de solvencia"
Ella misma se contesta diciendo que “sostenibilidad es haber creado más de 1.200 puestos de trabajo en un año como el 2008”; también es tener “una tasa de eventualidad en el empleo sectorial que es casi la décima parte de la española”, por lo que considera que el seguro es sostenible por él mismo y para otros sectores de economía que sin, por ejemplo, el seguro de crédito, o la cobertura de responsabilidad civil no podrían desarrollar su propia actividad.
Tanto insistir desde el Gobierno con la economía sostenible, con el cambio del sistema económico para 2020, que el anteproyecto ha causado una profunda decepción entre los aseguradores que esperaban Y ¿qué espera el seguro de la nueva Ley? Pues después de tanto oír lo de una economía sostenible, lo de que iba a cambiar el sistema económico español y tantas y tantas cosas más, los aseguradores esperaban más, mucho más de lo que pone en ese anteproyecto aprobado.
Esperaban tanto para la economía como para el seguro verdaderas “acciones de sostenibilidad que impulsaran el crecimiento de esta industria y, por su efecto multiplicador del resto de la economía”. Esperaban medidas que impulsaran su crecimiento, medidas que atendieran sus eternas demandas, que resolvieran las asignaturas pendientes que tiene el sector, como el tema del segundo pilar, que aborden de una vez por todas la jubilación en el ámbito colectivo de la empresa, que vamos camino de ser los últimos en Europa en hacerlo; que se mejoren las condiciones para impulsar el ahorro a largo plazo y finalista, en el que somos claramente deficitarios… y tantas cosas más susceptibles de mejorar y que permitan sostener verdaderamente la industria del seguro.
Y resulta que según esa ley, para que el seguro sea sostenible solo “se imponen diversas medidas de transparencia en productos de vida, de salud y de decesos en las que ya se venía trabajando internamente", según González de Frutos.
La presidenta de la patronal concretó las incongruencias de la nueva ley en la obligación a partir de 2012 para que los mediadores de seguros informen a los clientes que lo pidan de las comisiones que cobran por las pólizas y afirmó que era “mucho más sostenible” que la transparencia alcanzase “a los márgenes de producto de cada uno de los escalones de la venta de alimentos, que representan cuatro veces más gasto para los españoles que los seguros”.
Pero no, una vez más nuestros legisladores se han quedado en la superficie y no han entrado en el meollo de la cuestión. Pero para que no sea un fracaso total, para que no sea otra oportunidad perdida, los aseguradores, a través de su patronal, van a hacer propuestas que traten de solucionar los problemas pendientes, que beneficien a sus clientes, a sus accionistas o a sus mutualistas. Habrá que esperar esas propuestas y habrá que ver también si el Gobierno se hace eco de alguna de ellas. Aunque lo dudo. Lozano quiere templar gaitas en el caso AMA Por otra parte, también hay movimientos en la Dirección General de Seguros. No quieren que el tema AMA tome más cuerpo y tratan de calmar los ánimos.
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, el director general de Seguros, Ricardo Lozano ha llamado al nuevo presidente de AMA para tratar de templar gaitas, para buscar un “punto de encuentro que permita de salir de ese laberinto en el que andan metidos. Y es que en la Dirección General de Seguros (DGS) son partidarios de arreglar las cosas por las
buenas, pero eso sí, como ellos mandan, que para algo son los supervisores. De momento se sabe que el primer día AMA, bueno más bien Eudald Bonet que es el nuevo presidente de la mutua, dio la callada por respuesta y no ha trascendido por ahora si en días sucesivos hubo respuesta.
Lo que si está claro es que el próximo día 28 Lozano puede sufrir la mayor inocentada de su vida, al tener que declarar como imputado en el Juzgado de Instrucción número interpuesta por la Agrupación Mutual Aseguradora (AMA), la mutua de los profesionales sanitarios, por delitos de falsedades, revelación de secretos y prevaricación. Además de Lozano están imputadas también otras tres personas: un antiguo subdirector general de Seguros, la ex auditora interna de la aseguradora y su marido.
Sobre la multa histórica
Otra cosa que también preocupa en la DGS es el de la multa a tres aseguradoras españolas y a otras tantas reaseguradoras internacionales. Y aunque desde el organismo supervisor de los seguros se “acata con el máximo respeto” la resolución de Competencia –aunque sólo sea por solidaridad entre organismo oficiales– no parece que estén muy de acuerdo con los modos y maneras de proceder de Luis Berenguer y los suyos, salvo honrosas excepciones. Y parece que están todavía menos de acuerdo con el resultado de la resolución del expediente y su histórica multa, que da la sensación de que es un tirón de orejas a todo el sector, incluido su supervisor.
Por eso, Seguros anuncia que si en algún otro seguro obligatorio se dan las mismas condiciones que en el decenal de la construcción para estudiar si hay que cambiar la legislación y mejorara la normativas y, aunque no lo dicen pero casi seguro que lo piensan, que no vengan de fuera a arreglar su casa.
Pero si en este caso –el de la multa de Competencia– la Dirección General de Seguros se muestra cauta y tibia, Pilar González de Frutos ha estado muy beligerante, como no lo había estado hasta el momento. Y fue tras la asamblea de la patronal, cuando la presidenta dio un “canutazo” en el que negó tajantemente que exigiera un acuerdo de precio: “No hubo acuerdo de precios, sino una fijación de prima de precios, que en absoluto se trataba de una obligación para nadie”, afirmó De Frutos, que explicó que era un acuerdo sólo entre reaseguradoras que no obligaba a ninguna compañía.
La presidenta de Unespa, que considera desproporcionada la multa, criticó duramente las últimas declaraciones de Berenguer, en las que afirmaba que el seguro decenal había provocado el encarecimiento de las viviendas, ya que estas pólizas suponen un 0,7% del precio de la vivienda. O sea, que para una vivienda de 250.000 euros, el coste del seguro obligatorio es de 1.700. “Se ha llegado a decir que el seguro decenal de la construcción había sido el culpable del encarecimiento de las viviendas en España, ni recalificaciones, ni boom inmobiliario, ni créditos, ni nada: el seguro", declaró irónicamente De Frutos, para quien “la Justicia pondrá las cosas en su sitio pero el daño reputacional ya está hecho”.