Cerrar las sucursales ahorrará al Santander 17 millones de euros anuales
El sábado apenas logra captar el 7% de la actividad de los bancos
Es también una forma de reanimar la banca online, que acumula pérdidas
Con diez años de retraso sobre las cajas de ahorros, éste es el último ejercicio en el que las sucursales de los grandes bancos abren los sábados. El Santander fue, en octubre, el primero en hacer realidad una reivindicación histórica de los trabajadores de la banca, en una decisión que espera que le genere un ahorro de costes de unos 17 millones de euros anuales. Le sigue el Popular, que aplicará la medida a partir del 3 de enero. El BBVA firmará, si no hay contraorden desde la presidencia, el día 29 el acuerdo con sus representantes sindicales, que han logrado una propuesta unitaria: horario continuado de 8 a 15 horas (atención al público, de 8,30 a 14,15 horas), de lunes a viernes, trabajando las tardes del primer y último jueves de octubre a marzo, y los horarios especiales no podrán afectar a más del 5% de la plantilla ni de las oficinas. Mientras Deutsche Bank, Barclays, Bankinter y Banco Caixa Geral, ya tienen esta cuestión resuelta desde hace tiempo, Sabadell, Banesto y Pastor son entidades que deberán afrontarla el próximo año.
Cerrar los sábados no es sólo una cuestión de ahorro de costes, aunque éste es indudablemente vital en estos tiempos que corren. Tampoco es sólo una medida para evitar la prolongación excesiva de la jornada laboral y para facilitar la conciliación con la vida familiar de los empleados de los bancos, aunque contribuya a ello. También sirve para acelerar el giro hacia Internet entre los clientes. Porque esta estrategia, que indudablemente reduce las posibilidades que tienen los clientes de realizar sus gestiones en las sucursales, es una ayuda inestimable para potenciar otros canales de distribución. Especialmente, la banca online, que ha registrado grandes pérdidas en los últimos trimestres, debido fundamentalmente a sus escasas posibilidades de captar pasivo por los bajos tipos de interés.
Internet es muchísimo más barato para una entidad financiera que la sucursal. El sábado canaliza, teniendo en cuenta que desde mayo a septiembre no es operativo en las sucursales de los bancos, en torno al 7% de todo el negocio semanal. Es cierto que es el único día que una parte de los clientes tiene para realizar sus gestiones en el banco. Pero no menos cierto es que mucha parte de éstas puede efectuarse a través de Internet, del teléfono y, los más avanzados, del móvil.
Y el trasvase de operativa a Internet y a otros canales va a permitir que de verdad una sucursal sea cada vez más un centro de asesoramiento financiero. Con empleados que no pierdan el tiempo en papeleo burocrático, sino que se dediquen a recobrar créditos morosos, a captar entre sus clientes los más indicados para dar el salto a la banca personal o incluso a la banca de gestión de patrimonios, y a encontrar demanda solvente de hipotecas, créditos de consumo, tarjetas, financiación, leasing, renting. Por no olvidar otros productos, como los seguros, e incluso ofertas no financieras.
A esto se suma que los bancos, como también las cajas, han reducido el número de sus oficinas. Porque se abrieron al olor de un negocio inmobiliario que ahora ha desaparecido. Y porque ahora hay menos actividad económica y empresarial, con una reducción del consumo y de la compra de viviendas, y por tanto con una menor demanda de hipotecas, de crédito de consumo y de otras operaciones de financiación. El BBVA ha cerrado en un año el 11,2% de sus sucursales en España; el Popular, el 5,5%, y el Santander, el 2%.
Menos negocio significa que no es rentable tener tantos días abierta una sucursal, cuando el cliente puede realizar muchas operaciones a través de Internet. Que le viene muy bien a la banca online captar parte de los clientes que ahora acuden exclusivamente a la sucursal. Porque con menores costes operativos, pueden ser más agresivos (hasta cierto punto, porque la cuenta de resultados manda por encima de cualquier otro aspecto) en créditos.
Todos los bancos han tomado nota de los tres meses de experiencia del Santander. "El negocio del sábado no era significativo. De hecho, en verano ya cerrábamos ese día, y no había quejas de los clientes". Es el balance de casi un trimestre sin oficinas el sábado en el primer grupo bancario del país. Si hay pérdida de negocio, ésta sería mínima y prácticamente temporal, señalan en el sector. Porque la competencia, las cajas, hace muchos años que no abren los sábados (a cambio de abrir los jueves). Y los bancos más pequeños no tienen implantación nacional.
Ahora te toca mover ficha al Sabadell, que el pasado viernes envió una contrapropuesta a los sindicatos: se acepta cerrar los sábados a cambio de abrir las oficinas una tarde a la semana durante siete meses del año. Banesto y Pastor todavía no han concretado qué quieren a cambio de no abrir las sucursales el sábado.