Letra más grande Letra más pequeña
Enviar este artículo a un amigo Imprimir este artículo
Publicado el martes 22 de diciembre de 2009
Enviar este artículo a un amigo
Email de tu amigo/a
Para que sepa quién lo envía...

El BBVA intenta entrar en un mercado que lidera claramente el Santander

Uruguay apela a la banca española para incrementar la competencia del sector

La entidad que preside FG compite por el segundo banco privado del país con el brasileño Itaú y con el británico HSBC

credit uruguayMiguel Ángel Valero .– El sistema financiero uruguayo está dominado por el Santander, el brasileño Itaú, el local Banco Comercial y la filial del grupo francés Crédit Agricole. Entre las cuatro entidades manejan el 70% de los depósitos del sistema. Crédit Agricole ha puesto a la venta Crédit Uruguay, y el Gobierno de Montevideo prefiere que una entidad extranjera lo adquiera para incrementar la competencia en el sector financiero. Y todo indica que prefiere que el BBVA, que apenas tiene presencia significativa en este mercado, se haga con el banco en la puja. Después de abandonar Brasil, por considerarlo un mercado "complicado", el continente latinoamericano se ha convertido ahora en una zona que cada vez más estratégica para el grupo que preside Francisco González ante la situación de crisis que viven sus dos principales mercados: España y México. Y ante el riesgo, cada vez más palpable, de que la República Bolivariana de Venezuela nacionalice, de una forma o de otra, su principal activo en la zona, el BBVA Banco Provincial, que supone el 5% del beneficio del grupo.

El banco español compite con el brasileño Itaú y con el inglés HSBC por la adquisición de la filial del francés Crédit Agricole en Uruguay, la segunda entidad financiera más importante de la nación sudamericana. Además de entrar a competir con su principal rival, el Santander, la compra tiene un atractivo adicional para el BBVA e, indirectamente para Mapfre, socio del banco español en bancaseguros en América Latina y en España (Autos en régimen de coaseguro), ya que incorpora el negocio de distribución de pólizas de esta entidad, Cadise.

El Crédit Agricole anunció el 23 de octubre su intención de retirarse de Uruguay, dentro de sus planes de ajuste ante la crisis financiera internacional, que obligan al grupo francés a centrarse en las actividades de banca minorista en Europa y en el área del Mediterráneo. Fuentes de la entidad francesa aseguran que el BBVA es el mejor colocado para quedarse con su filial uruguaya, y que la operación cuenta con el visto bueno del Gobierno del país sudamericano. No obstante, matizan que todavía no se han presentado las ofertas definitivas por parte de los tres candidatos. Hubo más interesados por el Crédit Uruguay, como el local Banco Comercial de Uruguay, que se quedó en el camino por la pretensión del Gobierno de esa nación de que la compra supusiera al menos una parte de inversión extranjera y, según algunos medios de información locales, por las dudas del Banco Central sobre su capacidad financiera y de gestión para afrontar esa adquisición. Es significativo que el Comercial llegara a presentar dos ofertas por el Crédit Uruguay sin que el grupo francés respondiera. Al parecer, el Banco Central desaconsejó la operación. También preguntaron por la filial uruguaya del Crédit Agricole el portugués Banco Espírito Santo y el sudafricano Standard Bank, pero nunca llegaron a presentar ofertas concretas.

"A igualdad de ofertas económicas, Crédit Agricole prefiere negociar con el BBVA. Primero, porque el banco español es el que tiene una estructura de negocios más parecida a la de Crédit Uurguay. Segundo, porque es una entidad con poco personal en el país, lo que aseguraría el mantenimiento de los puestos de trabajo procedentes del Crédit Uruguay. Y en tercer lugar, porque es el único que está interesado en adquirir también Crédit Agricole Distribuidora de Seguros (Cadise), la aseguradora del banco", señalan fuentes conocedoras de la operación.

Hay también motivos políticos y de competencia. El Gobierno uruguayo no ve con buenos ojos que un banco brasileño, como el Itaú, que ya tiene una gran presencia en el país, controle la segunda entidad financiera privada del país. Y además con esa operación se crearían dos grupos bancarios extranjeros excesivamente potentes (el Santander y el grupo resultante del Itaú y Crédit Uruguay), con lo que supone de demasiada concentración del mercado en muy pocas manos y de elevados riesgos para la competencia y para la actividad de las entidades financieras locales El Crédit Uruguay es el segundo banco privado en beneficios (3,2 millones de dólares hasta noviembre), sólo por debajo del Santander. Entre el Crédit, el Santander, el Comercial y el Itaú tienen el 70% de los depósitos en bancos privados de Uruguay.

La compra del Crédit Uruguay por el BBVA plantea muchos menos problemas de competencia. Y también ofrece las mejores perspectivas para el empleo, algo que es especialmente valorado por el poderoso sindicato de empleados de banca, AEBU. Esta cuestión es mucho más importante de lo que parece. El 18 de noviembre, el gerente internacional encargado de Europa Central y América Latina y presidente del Crédit Uruguay, Francois Pinchon, se reunió con el ministro de Economía y Finanzas, Álvaro García, y después con el presidente del Banco Central, Mario Bergara, para explicarles las intenciones de venta de la filial uruguaya. Al día siguiente, el ejecutivo del grupo bancario más importante de Francia (en dura competencia con BNP Paribas) se reunió con una delegación de la AEBU. Y volverá a mediados de enero, cuando esté más claro quién se va a quedar con el Crédit Uruguay, para informar de primera mano al Gobierno y a los representantes de los trabajadores sobre la marcha del proceso.

Álvaro García explicaba a los medios de comunicación locales que el Gobierno no ha puesto a los candidatos a comprar la entidad condiciones para el mantenimiento del empleo en Crédit Uruguay: "No es necesario poner condiciones, porque ellos conocen muy bien lo que es el sector financiero uruguayo y el sindicato bancario uruguayo. Uruguay es un país chico, todos nos conocemos, existen antecedentes, por lo tanto hay mucha conciencia por parte del propio banco en el sentido del mantenimiento de todas las fuentes de trabajo".

El ministro de Economía y Finanzas de Uruguay confirma que tres entidades financieras se han presentado al proceso de venta del Crédit Uruguay, aunque no ha desvelado sus nombres: ""No tenemos ninguna novedad por el momento. Están transcurriendo los procesos que estaban determinados por la empresa y está todo de manera normal. Sabemos que hay tres instituciones que se presentaron y se había planteado que en el mes de enero podían conocerse nuevas etapas del proceso de venta".

El Crédit Agricole estima que a mediados del próximo mes culminará la etapa de selección del comprador del Crédit Uruguay, que será elegido por el grupo francés. Entonces comenzará la fase de negociación directa y el proceso de due dilligence (auditoría de la situación real de la entidad).

El banco francés desvincula esa venta de la petición de su presidente, Nicolas Sarkozy, para que cesaran las operaciones en países que según la OCDE no cumplen los estándares internacionales en materia de información tributaria, como es el caso de Uruguay, ya que Crédit Agricole mantendrá su oficina de representación en la zona franca de ese país.

Algunos medios uruguayos especulan con que el banco extranjero que no logre quedarse con el Crédit Uruguay puede responder con la adquisición del Banco Comercial. Tanto el BBVA como el HSBC quieren crecer en Uruguay, y el Comercial ya estuvo a punto de ser adquirido por el grupo colombiano Gilinski a principios de 2008. El BBVA ha declinado hacer comentarios sobre sus operaciones en Uruguay.