LIBROS
Las personas y la iniciativa empresarial, la mejor receta frente a la crisis
"El virus del progreso", un libro sobre emprendedores que sortearon las crisis
Publicar un libro bajo el título "El virus del progreso" es ciertamente difícil en un momento en que el planeta entero batalla para salir de la crisis o debate sin posibilidad de un amplio acuerdo cómo controlar el innegable e indemostrable deterioro del clima. Hacerlo significa riesgo y valor y también necesidad de contar lo que se sabe y conoce después de una larga carrera profesional. Pero Gonzalo Fernández, madrileño nacido en Galicia o gallego afincado en Madrid, como se quiera, lo ha hecho con sabiduaría y rigor. Para mejor luchar contra crisis, cuenta, no existe otro remedio que las personas, las ideas y la iniciativa de los emprendedores o, como él lo llama con acierto, disponer de "el virus del progreso".
"La capacidad de iniciativa emprendedora es más decisiva ante la crisis que las políticas económicas y los manuales acedémicos", afirmó el escritor, economista y periodista Gonzalo Fernández, en la presentación del libro, editado por Ézaro Ediciones, y en el que analiza diez casos significativos de emprendedores que con su fuerte motivación han logrado levantar la mayoría de las empresas más importantes del mundo.
El libro relata las vidas y experiencias empresariales de Amancio Ortega (Inditex), Eulogio Gómez Franqueira (Coren), Bill Gates (Microsoft), Larry Page y Sergey Brin (Google), Ferrán Adriá (El Bulli), Carlos Martínez (Einsa), Belarmino Fernández (Rubaiyat), Evaristo García (Pescaderías Coruñesas), Julio Fernández (Filmax) y Fernándo Ónega (periodista y más).
"Se trata de un tipo determinado de personas, muy parecidas entre sí, que tienen como característica fundamental su fuerte motivación para crear, innovar y producir modernización y desarrollo. Personas que convierten las actitudes en más importantes que las aptitudes y que muestran una notable capacidad para obtener elementos de racionalidad del campo de lo emocional", resaltó el economista.
Según la descripción que del libro hace el diario Expansión, "hace muchos años que Gonzalo Fernández se infectó del virus del progreso. Los principales síntomas del contagio han quedado reflejados en todos sus libros y, en especial, en el último" "Buena parte de la modernización y del desarrollo que ha experimentado el mundo corresponde a un conjunto de obras de autores con nombre, apellidos y características propias que los identifican y diferencian",
Gonzalo Fernández, autor de treinta volúmenes dedicados a la economía rural y agraria gallega, amén de otra media docena dedicada al mundo empresarial, siempre se sintió atraido por el fenómeno interno que motiva a los emprendedores: " sabemos cómo se hace, pero ¿quién lo hace?" En el libro trata de responder a esta pregunta a través de una lista de genios empresariales a los que el autor disecciona y de los que extrae una conclusión.
"Encontré que todos estos emprendedores se parecen; todos tienen actitudes similares, que son las posiciones ante la vida y que no tienen nada que ver con las aptitudes, que forman parte del conocimiento. Todos tienen el virus del progreso, que es la motivación irresistible que sienten algunas personas por hacer bien cosas que otros no han hecho relacionadas con la modernización y el progreso", señaló Fernández en la presentación del libro.
Para el autor de "El virus del progreso", la realización de lo imposible es la clave que abarca a todos los emprendedores. "No son lo que son por haber ido a la universidad o a las escuelas de negocio; normalmente, son rebeldes socioculturales que hacen justo lo contrario de para lo que han sido formados". "Cuanto mayor es la carga de virus del progreso y más inhóspito sea el ambiente en el que han nacido, más probable es que se deslocalicen. Estados Unidos, por ejemplo, es el resultado de la deslocalización de millones de europeos. Y España, por el contrario, sigue siendo un país de emigrantes socioculturales", asegura.
Otra característica común en el ADN de las estrellas empresariales es que todos "funcionan y arrancan a nivel individual, aunque luego se rodeen de los mejores". Y, aunque la mala noticia es que hay mucha gente inmune al virus del progreso, la buena es que, según Fernández, "no hay escasez de genios; sólo necesitamos darles un espacio adecuado"