CONSUMO
La financiación de automóviles emite tímidas señales de recuperación
En cambio, los créditos personales caen el 66,5% en el tercer trimestre
Nada es verdad o mentira, todo depende del cristal con que se mira. Y más en las estadísticas. Porque escribir que un descenso del 43,1% en la financiación de automóviles es un buen dato puede parecer una estupidez. No, si se tiene en cuenta cuánto cayó en los trimestres anteriores: 51% en el primer trimestre, 47% en el segundo. ¿A que ya no parece tan estúpido?
Sin poder lanzar las campanas al vuelo, porque el dato objetivamente es malo, aunque sea mejor que los anteriores, parece que el plan de ayudas del Gobierno central (también de los autonómicos) a la compra de vehículos (que han disparado las ventas el 37,3% en noviembre, y encadenado tres meses de subidas) y una recuperación de la confianza de los consumidores están haciendo que la financiación de coches abandone la respiración asistida. Hay otro dato relativamente optimista. La morosidad de esa financiación en el tercer trimestre se ha situado en el 12%. Es un porcentaje peor que en el segundo trimestre (11, 2%) pero bastante mejor que en el primero (13,7%).
En cualquier caso, la alegría va por barrios: turismos nuevos, que es la parte más importante del negocio (3.612,2 millones sobre un total de 4.727 millones de euros) cae el 47,6%: el 46,2% en particulares y nada menos que el 53,3% en empresas. Turismos usados baja menos: el 15,5%. Y contrasta el descenso del 25,7% en particulares con el espectacular alza en los turismos de negocio: 103,6%, aunque su aportación es reducida, ya que se trata de 180,2 millones de euros. Los vehículos comerciales bajan el 62,1%.
El número de contratos ha bajado el 35,4%, con un importe medio de 12.500 euros. La inversión viva (las operaciones en curso a 30 de septiembre) bajaron el 15,2%, hasta los 21.837 millones.
Todo esto hace que la inversión nueva de financiación de consumo baje el 29,8%, hasta los 17.330 millones. El que no levanta cabeza es la financiación de consumo, que cae el 23,1%, porcentaje similar al de trimestres anteriores, y se sitúa en los 12.603 millones. Los préstamos personales se han desplomado el 66,5%; la financiación de bienes de consumo, el 27,3%; y el crédito asociado a las tarjetas ha aguantado mejor el temporal, con un descenso del 14,8%.
Lo peor es que la morosidad sigue en alza: 17,5% en marzo, 18,6% en junio, 19,51% en septiembre. El número de contratos cayó el 21%, con un importe medio de 3.000 euros. La inversión viva, 12.162 millones, registra un descenso del 15,2% sobre el tercer trimestre de 2008.