Critica el momento elegido por Caja Madrid para vender su 2,9% en la entidad
Bankinter también hace caso al Banco de España y estudia la compra de activos de cajas con problemas
Su presidente, Pedro Guerrero, admite que es una buena vía para ganar cuota de mercado
Bankinter, por fin, ha deshojado la margarita. Como sus principales competidores, el Popular y el Sabadell, el banco que preside Pedro Guerrero no ha hecho caso omiso a las recomendaciones del Banco de España para que las entidades medianas, y con aspiraciones a plantar cara a las grandes entidades en el mercado español, estudien la adquisición de activos de las cajas de ahorros que están en procesos de fusiones o que atraviesan por dificultades y problemas. Guerrero aprovechaba su intervención en el Foro Sociedad en Red, que organiza Europa Press y Red.es, para lanzar a propios y extraños el mensaje de que la veda está abierta. Más claro. Bankinter no desaprovechará las oportunidades de adquisición de activos de cajas de ahorros que se presenten en el marco de la reestructuración del sector financiero en España, siempre que supongan la creación de valor para el accionista. Que es la coletilla que se utiliza para poner condiciones a ese afán comprador.
"No desecharemos la oportunidad si crea valor", insiste Pedro Guerrero, cuando se le pregunta si el banco afrontará adquisiciones de activos en un proceso de ajuste en el que se pretende depurar el afán expansionista mal enfocado por muchas cajas de ahorros.
En este contexto, Bankinter no quiere dejar pasar el tren de ganar de una forma más rápida cuota de mercado en España mediante la adquisición de sucursales (con sus activos, pasivos, empleados y clientes) a entidades de ahorro embarcadas en procesos de concentración o de saneamiento. Eso sí, en el banco aseguran que no mantienen contactos con ninguna entidad vendedora, ni analizan propuestas concretas.
"Bankinter ha crecido siempre orgánicamente, pero si se nos presenta una oportunidad de hacer una operación en buenas condiciones y que nosotros pensemos que crea valor para nuestros accionistas, desde luego, ahí estaremos", zanja Guerrero.
Pero no deja de llamar la atención la aparente contradicción entre la voluntad de comprar sucursales para ganar más rápidamente cuota de mercado en España y el discurso estratégico imperante en Bankinter. Porque Pedro Guerrero cree, lo mismo que muchos de sus directivos, como el consejero delegado, Jaime Echegoyen, que en las actuales circunstancias, en las que el negocio crediticio está prácticamente congelado por la menor actividad económica, la disminución de una demanda solvente y el incremento de la morosidad, los canales de distribución a distancia, como Internet o el móvil, tomarán cada vez un mayor protagonismo y el número de oficinas se irá reduciendo.
Entonces, ¿cuál es el interés de la adquisición de sucursales de las cajas? Primero, hay una recomendación, cuando no una invitación, del Banco de España a ayudar en el proceso de reestructuración del sistema financiero haciéndose cargo de una parte del lastre que hunde en el barro a algunas cajas de ahorros. Segundo, es una vía rápida para incrementar la cuota de mercado. Y posiblemente pasará mucho tiempo hasta que vuelva a aparecer una oportunidad como ésta de captar negocio a un precio razonable.
Y tercero, una razón de peso. Porque los competidores más directos lo van a hacer. Aunque Bankinter siempre presuma de ir por libre, en situaciones de estrechamiento, de endurecimiento del mercado, es necesario caminar mirando de reojo a los demás. El Popular está tratando de combinar varias estrategias de adquisiciones: en Estados Unidos, mercado que "estamos permanentemente mirando" y en el que no quieren ceder ni un milímetro al Sabadell; Portugal, con la privatización del Banco Portugués de Negocios (en el que también están interesados el Sabadell y el BBVA); y España, donde el banco que preside Ángel Ron está recibiendo constantes propuestas de venta de redes de sucursales en ciudades medianas por parte de cajas. El Sabadell busca un tercer banco en Estados Unidos, básicamente en Florida-Miami, que es donde se están centrando también los esfuerzos del Popular; una adquisición en Portugal; y redes de sucursales de cajas que permitan al grupo acercarse sin excesivos costes a lo que su presidente, Josep Oliu, considera una dimensión suficiente: más de 1.800 oficinas (ahora tienen 1.200).
Bankinter tiene la ventaja de que no se tiene que distraer en operaciones internacionales, que no contempla en su estrategia, por lo que puede centrar todos sus esfuerzos en el mercado español. Y que tiene muy reciente la experiencia de la digestión de Línea Directa Aseguradora, al adquirir el 50% que no controlaba y que estaba en manos de la compañía de seguros del Royal Bank of Scotland.
También está otro factor: hacen falta buenas operaciones para animar la acción, ya que la venta de la participación del 2,9% que tenía Caja Madrid desde aquellos tiempos en que Blesa pensaba que el Banco de España iba a permitir a una entidad de ahorro adquirir un banco, ha dejado la cotización más bien alicaída. No en vano Guerrero reconocía en ese Foro que la venta de la participación del 2,90% que Caja Madrid tenía en Bankinter perjudicó su cotización, sobre todo el mismo día de su anuncio, cuando sus títulos se hundieron un 5%. Poco menos que echaba en cara a Caja Madrid primero que haya vendido (algo que en Bankinter esperaban desde hace tiempo), y luego que lo haya hecho en el peor momento para el banco.
No obstante, Guerrero, que procede del mundo bursátil, en el que triunfó con Asesores Bursátiles (hasta su venta a Morgan Stanley), pronostica que "se recuperará la acción" de Bankinter. ¿Cómo? Porque, en cuanto las condiciones de los mercados lo permitan, el grupo francés Crédit Agricole volverá a la carga por controlar Bankinter, en dura pugna con Cartival, la sociedad del ex presidente del banco, Jaime Botín. Ambos grupos, el primero con el 23% y el segundo con el 16%, tienen autorización del Banco de España para acariciar el 30%. Y ahora es buen momento para comprar, aunque no es fácil obtener financiación.
Además, aunque 2010 va a ser un año "muy difícil" por el estrechamiento de los márgenes, porque "el crédito no crece", y porque la morosidad "no ha tocado techo" y "es el principal problema del sector", para Pedro Guerrero "lo peor ha pasado". Y las entidades financieras españolas "están preparadas" para afrontar ese escenario gracias a un modelo de banca muy pegado al cliente. Algo que el mercado terminará valorando, colocando la cotización de Bankinter en su sitio.