Letra más grande Letra más pequeña
Enviar este artículo a un amigo Imprimir este artículo
Publicado el sábado 19 de diciembre de 2009
Enviar este artículo a un amigo
Email de tu amigo/a
Para que sepa quién lo envía...

La reestructuración del sector financiero sigue a marchas forzadas

Las cajas de ahorro logran algo más de seguridad jurídica para su integración

El Grupo Banca Cívica hace guiños a Caja Cantabria y Caja Granada tras fichar a Caja Burgos

Banco de España Miguel Ángel Valero.– Mediante un extraño y oscuro proceso (la tramitación del proyecto de Ley de Medidas Urgentes para el Mantenimiento y el Fomento del Empleo en la Comisión correspondiente en el Senado, aunque en el pleno puede haber cambios), a partir del 2 de enero se aplicará la legislación mercantil general en las fusiones de cajas de ahorros. Las operaciones de fusión, escisión y cesión global o parcial de activos y pasivos entre entidades de ahorro se regirán por la ley sobre modificaciones estructurales de las sociedades mercantiles, por supuesto "sin perjuicio de lo previsto en la legislación específica aplicable". De esta forma, las integraciones de cajas ganan seguridad jurídica y se evitan los laberintos a los que hubo que recurrirá para que CajAstur, a través del Banco Liberta, acudiera al rescate de Caja Castilla La Mancha (CCM).

Pero no es oro todo lo que reluce. Pese a las manifestaciones de la vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, sobre la mayor seguridad jurídica, la literalidad de esa norma (si finalmente es aprobada) se refiere a que no podrá haber reclamaciones jurídicas de los tenedores de emisiones y de los titulares de los créditos en caso de cambio de entidad, según precisan algunos expertos. Y la sensación de inseguridad jurídica que existe en el sector de cajas por el proceso de concentración, y concretamente, por la operación de CCM-CajAstur-Banco Liberta no desaparece.

También mediante un recurso de urgencia (la ley de acompañamiento de los presupuestos generales de Castilla y León), la Junta que preside Juan Vicente Herrera sacó adelante el premio a los consejeros de Caja Duero y de Caja España por fusionarse.

Como ya había adelantado CapitalMadrid, la entidad resultante tendrá un consejo que será la suma de los dos actuales, alargando su mandato y soslayando el proceso de renovación de los órganos de gobierno. Y otra modificación de la Ley autonómica de cajas por tan inusual vía señala que será la Junta de Castilla y León quien autorice cualquier "alianza o integración" en un sistema institucional de protección (SIP), grupo contractual consolidable o cualquier fórmula "para la realización de actividades comunes".

Un detalle importante, porque es el principal obstáculo para que Caja Burgos se incorpore al Grupo Banca Cívica, nombre provisional de la fusión de facto impulsada por CajaCanarias y Caja Navarra, y al que se ha sumado Sa Nostra. El presidente de la caja burgalesa, José María Arribas, que rechazó la integración con Caja Duero y Caja España por el escaso peso que lograba en los órganos de gobierno, estuvo en la reunión de sus socios con el Banco de España. Y sólo le falta el nihil obstat de la Junta de Castilla y León, muy reticente a la operación, aunque el apoyo del supervisor a ésta puede generar cambios de opinión muy rápido.

El Grupo Banca Cívica no se conforma con crear la sexta caja de ahorros de España. Quiere más. Hay "contactos" con más cajas. Con CajaGranada, que tiene la renovación de sus órganos de gobierno en febrero, que no constituye un problema insalvable, teniendo en cuenta que es la única entidad de ahorro andaluza que se ha quedado al margen de la concentración y seguir en solitario no parece una buena opción estratégica. La Junta de Andalucía no planteará reparos, tras el grupo contractual consolidable que impulsa Cajasol con Caja de Guadalajara y en el que quiere implicar también a las dos cajas extremeñas (previsiblemente, una vez que se hayan fusionado), a Caja Ávila y a Caja Segovia, que también están pendientes de lo que diga la Junta de Castilla y León.

Caixanova siempre ha mostrado su interés por el proyecto, pero el veto de la Xunta de Galicia, que quiere imponer a sangre y fuego una fusión con Caixa Galicia, a una alianza con entidades de fuera pende como una espada de Damocles.

Caja Navarra ha hecho una especie de guiño a Caja Cantabria al anunciar que va a abrir su primera Cancha en Santander el próximo año. La caja navarra lleva dos meses mostrando su modelo de banca cívica por Cantabria, y ya ha captado 26 entidades sociales y dos centenares de clientes.

"Caja Navarra es la única entidad financiera que dice cuánto dinero gana con sus clientes y ellos mismos deciden el destino social del 30% de ese beneficio. Este modelo se convierte en una gran oportunidad para las entidades sociales ya que, junto a Caja Navarra, las entidades sociales hacen clientes para la entidad financiera al tiempo que financian sus proyectos", explican en la entidad.

Caja Cantabria fue una de las primeras entidades de ahorro en hacer pública la autorización de su consejo de administración al director general para que negocie una "agrupación" a través de fórmulas como el SIP. Pocos días más tarde, CajaCanarias y Caja Navarra, que habían hablado entre otras con Cajasol y con CajAstur, anunciaban su alianza a través de un grupo contractual consolidable con una red de Banca Cívica formada por las sucursales que tuvieran las entidades fuera de sus zonas de origen.

En el Grupo Banca Cívica insisten en los contactos con otras cajas, pero desde el planteamiento de que el proyecto no se frena por éstos. El objetivo es tener listo todo para antes de fin de año, presentarlo ante el Banco de España, ser los segundos (tras el SIP promovido por Cajamar y cuatro cajas rurales valencianas) en lograr el visto bueno del supervisor a una fusión de facto, y poner ésta en marcha lo antes posible, con junio como fecha tope.