Letra más grande Letra más pequeña
Enviar este artículo a un amigo Imprimir este artículo
Publicado el jueves 17 de diciembre de 2009
Enviar este artículo a un amigo
Email de tu amigo/a
Para que sepa quién lo envía...

CajaCanarias y Caja Navarra negocian más fichajes, tras el de Sa Nostra

La CECA quiere que los SIP puedan ser entidad de ahorro, en contra del Banco de España

Propone que esta figura no esté sometida a la Ley de Órganos Rectores de Cajas de Ahorros (LORCA)

Juan Ramón QuintásM. Á. V.– Desde que el Banco de España autorizó el primer Sistema Institucional de Protección (SIP), el promovido por la almeriense Cajamar y cuatro cajas rurales valencianas, el sistema financiero está que no para. Y eso que esa figura suscita muchos recelos en el sector de cajas de ahorros, porque algunos, como los sindicatos, creen que se abre la puerta a la privatización y, sobre todo, a la entrada del enemigo, los bancos, en el capital de estas entidades. Quizás por ello el presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (Ceca), Juan Ramón Quintás, que finaliza su mandato en mayo, aprovechó un acto tan significativo como la asamblea número 100 de esta institución para mandar al Banco de España y al Gobierno un claro mensaje.

Desde que el Banco de España autorizó el primer Sistema Institucional de Protección (SIP), el promovido por la almeriense Cajamar y cuatro cajas rurales valencianas, el sistema financiero está que no para. Y eso que esa figura suscita muchos recelos en el sector de cajas de ahorros, porque algunos, como los sindicatos, creen que se abre la puerta a la privatización y, sobre todo, a la entrada del enemigo, los bancos, en el capital de estas entidades. Quizás por ello el presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (Ceca), Juan Ramón Quintás, que finaliza su mandato en mayo, aprovechó un acto tan significativo como la asamblea número 100 de esta institución para mandar al Banco de España y al Gobierno un claro mensaje.

Primero, los presidentes y directores generales de las cajas de ahorros, han sacado del baúl de los recuerdos la declaración institucional aprobada por el consejo de administración de la Ceca en enero (en el fragor de la encarnizada batalla política dentro del PP por el control de Caja Madrid), en la que se reafirmaba la independencia de gestión de estas entidades, su carácter privado y la obligación de sus órganos de gobierno de defender los intereses de las cajas por encima incluso de las instituciones, públicas o privadas, por las que fueron designados.

En esa misma declaración institucional, el consejo de la Ceca solicitaba al Gobierno y a los grupos parlamentarios "que lleven a efecto las reformas legales que preserven el principio constitucional de autonomía empresarial, predicable de las Cajas de Ahorros". Algo que, casi un año después, le ha servido a Quintás de percha para considerar "urgente que se aborden determinadas reformas legislativas que, por una parte, refuercen el modelo corporativo de las cajas de ahorros y que, por otro lado, faciliten la reestructuración del sector de forma ordenada y con garantías para el futuro".

Quintás insiste en el adjetivo "urgente", y pide a Zapatero y a Rajoy que dejen el cambio de la Ley de Órganos Rectores de las Cajas de Ahorros (Lorca) para "más adelante y en ambientes más serenos". Ahora lo que toca es reformar determinados aspectos de esa ley para reforzar "el modelo corporativo" de las entidades de ahorro. Concretamente, que se "aborden reformas urgentes, de carácter práctico, que pueden redundar en una más rápida y más efectiva reestructuración de aquellas cajas que lo consideren oportuno".

Directamente, que los Sistemas Institucionales de Protección (SIP) puedan adoptar la forma jurídica de una caja de ahorros, "y de esta manera evitar la fórmula societaria para la fusión de cajas, que por definición no son sociedades mercantiles, sino fundaciones". "Con esta medida se evitaría el riesgo de contaminar el modelo jurídico de las cajas", argumenta Quintás. Y, aunque no lo dice expresamente, se podrían hacer más integraciones de estas entidades, ya que desaparecería el miedo a la privatización o a que un banco termine entrando por la puerta de atrás en el SIP.

El presidente de la Ceca solicitó la revisión de los mecanismos que se están utilizando, en especial el hecho de que los procesos de integración parecen requerir la interposición de un banco, como ha sucedido con Caja Castilla La Mancha (CCM). Tanto CajAstur, que resultó la ganadora, como BBK tuvieron que recurrir a fichas bancarias (Banco Liberta, el primero; Arca Bank, el segundo) para poder optar a integrar la primera caja de ahorros intervenida por el Banco de España. "La utilización de bancos resulta negativa porque supone una confusión de las estructuras jurídicas, una confusión de las marcas y puede constituir el primer paso para la desnaturalización del sector de cajas", insiste Quintás.

"Para garantizar que los procesos de integración de Cajas que puedan ponerse en marcha ahora y en el futuro encuentren un fácil acomodo desde el punto de vista de la representación en la entidad resultante, se valora la posibilidad de que las Cajas SIP, con la autorización del Banco de España, no estén sometidas al régimen general de la Lorca en cuanto a la composición de sus órganos de gobierno, sino que primen los protocolos y acuerdos firmados por las Cajas participantes. En última instancia serían sus estatutos los que determinarían su normativa básica, siguiendo el modelo ya existente para la propia Ceca", finaliza la propuesta de Quintás.

Una idea que choca con la resistencia del Banco de España, observada en el caso CCM, a utilizar figuras jurídicas que no sean sociedades anónimas para las integraciones de cajas. En el caso de las SIP, la operación entre Caja Rioja, CAI y Caja Insular de Canarias habla de un establecimiento financiero de crédito. En el propuesto por Caja Navarra y CajaCanarias, y al que se acaba de sumar Sa Nostra, han optado por la ambigüedad, apelando a lo que decida el supervisor en su momento.

Precisamente, ese SIP mantiene "negociaciones" con otras cajas, como Caja Burgos, Caixanova (aunque la Xunta de Galicia ha dejado muy claro que vetaría la operación) y otras entidades de ahorro "de todas partes de España". Los mensajes que les llegan desde el Banco de España es que se ve el proceso "con buenos ojos". Caja Navarra y CajaCanarias destacan el impacto nulo para el empleo, al no haber duplicidades de oficinas, y que están apurando "a todo gas" para tener todo listo antes de fin de año.