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Publicado el martes 15 de diciembre de 2009
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Elvira Rodríguez, candidata a sustituir a Aguirre, que a su vez encabezará la lista a la Alcaldía de la capital

El PP madrileño prepara una revolución interna tras el aterrizaje de Rato en Caja Madrid

Alberto Ruiz Gallardón sería el número dos de Mariano Rajoy y se dedicará a la política nacional

Elvira Rodríguez  y Esperanza AguirreJosé Hervás.– La consagración de Rodrigo Rato en la presidencia de la caja madrileña debe servir para abrir un proceso de profunda renovación en la estructura interna del partido en la capital. Los mismos responsables nacionales de la organización del Partido Popular que plantearon la posibilidad de organizar una gestora en Madrid en el momento de mayores diferencias con su presidenta, dan vueltas ahora para ver cómo pueden llegar a controlar a Esperanza Aguirre y reducir su poder en la Comunidad, pese a que en este momento son conocedores de que su control del partido en la Comunidad es omnímodo. Aprovechando la contestación que está recibiendo Alberto Ruiz Gallardón en distritos clave madrileños como Chamberí y Chamartín entre otros, los estrategas nacionales proponen que Esperanza Aguirre acepte el sacrificio -como ya hiciera en su día el actual alcalde a propuesta de José María Aznar- de encabezar la lista a la alcaldía de la capital. También están pensando en otra mujer para cubrir el hueco que dejaría Aguirre en la Comunidad.

Una de las personas que parece concitar el máximo consenso en Génova es la actual presidenta de la cámara legislativa autonómica, Elvira Rodríguez, que ya fuera ex ministra con Aznar. Dicen de ella tanto sus próximos como sus enemigos que tiene carácter, que le gusta la política y que aceptaría encantada el reto de defender los intereses populares en la Comunidad. Como gran ventaja, levanta mucho menos rechazo que el de la propia presidenta de la Comunidad.

Elvira Rodríguez está deseando poner orden en el partido y en su sitio a más de uno que la han llevado al ostracismo en los últimos meses. Entre otros, al vicepresidente Ignacio González, cuya insistencia fue determinante para que Aguirre la retirara de la responsabilidad de Transportes en el momento en que más estaba disfrutando ella con el diseño de la compra de los nuevos trenes de metro, plan que nunca le dejaron llevar a cabo. Este ha sido siempre un terreno reservado para muy pocos, ironizan en Génova, y con muchos intereses.

En la sede central del Partido Popular analizan con todo tipo de detalle y gran detenimiento las intervenciones de la presidenta de la Comunidad. Les interesa sobre todo ver cómo quedan en evidencia los deseos de Aguirre por no perder la oportunidad de ser todavía la candidata de la derecha a la presidencia del Gobierno. Les entretienen declaraciones como las que realizó la pasada semana resaltando que Manuel Cobo, el vicealcade, no encabezará la lista municipal a la Asamblea de Caja Madrid.

No entienden como después de todo lo que ha aprendido, sigue entrando a todos los trapos que le tienden los hombres de Ruiz Gallardón o el propio equipo de Génova. Aguirre advertía el pasado miércoles al equipo del Ayuntamiento de que, si la lista de representantes municipales a la Asamblea de Caja Madrid se pone por orden alfabético, Manuel Cobo no encabezaría esa lista, pues antes figuraría, por ejemplo, Ana Botella. Era la respuesta infantil de Aguirre a la decisión del grupo municipal del PP de que el vicealcalde Manuel Cobo -su bestia negra-, encabece la lista de veintidós representantes para la futura Asamblea de Caja Madrid.

No satisfecha con su precisión inicial, la presidenta de la Comunidad quería dejar claro que si Cobo encabezara la lista sería casualidad. "Eso es casualidad. Si se pone en orden alfabético será Ana Botella", quien encabece la lista de nombres propuestos por el PP en el Ayuntamiento, en la que también figuran otros concejales como Juan Bravo y Pedro Calvo. La Asamblea de Madrid aprueba su propia lista el próximo jueves. La única disputa es saber si tras el pase de los diputados imputados por el caso Gurtel, el PP perderá uno de los consejeros generales. PSOE propone ceder a una entidad social representativa el puesto de consejero general de Caja Madrid correspondiente a los tres diputados de la Asamblea que abandonaron el grupo popular por su imputación el caso Gürtel.

El socialista Tomás Gómez, que hizo la propuesta durante su intervención en el Comité Regional del PSM, explicó que se trataba de que todos los grupos parlamentarios de la Asamblea decidieran por "acuerdo" qué entidad social sería la beneficiada.

La Asamblea de Madrid elegirá el próximo jueves, 17 de diciembre, a sus 53 consejeros generales para Caja Madrid, de los que 30 le corresponden al PP, 18 al PSOE y 5 a IU, según acordó el pasado día 7 la Mesa de la Cámara.

Los socialistas consideran, en cambio, que aritméticamente al PP le corresponden 29 y a ellos 19, ya que el grupo popular cuenta con tres parlamentarios menos, los imputados en el caso Gürtel Alberto López Viejo, Benjamín Martín y Alfonso Bosh, actualmente no adscritos a ningún grupo. Tomás Gómez exige al PP que no utilice a los tres diputados que ha expulsado para tener un representante más en la Asamblea General de Caja Madrid.