Esperanza Aguirre reclama propietarios que "ejerzan de verdad" en las cajas de ahorros
El Banco de España mete prisa: el sí a la fusión virtual de Cajamar espolea al resto
La integración de cuatro rurales se convierte en un auténtico pistoletazo de salida para el Sistema Institucional de Protección (SIP)
El Banco de España ha aprobado el primer Sistema Institucional de Protección (SIP) de España, que estará formado por la almeriense Cajamar y las valencianas Caja Campo, Caja Rural de Casinos y Caixa Albalat. Además de un triunfo para la primera caja rural del sector, Cajamar, (que gana claramente el pulso a Cajas Rurales del Mediterráneo, promovido por la levantina Ruralcaja, al SIP de las grandes y medianas que asesora Garrigues y al de las pequeñas y locales, que cuenta con AFI como ideólogo), esta decisión del supervisor supone un pistoletazo de salida de una fórmula de integración, la fusión virtual, que hasta ahora era vista con mucha desconfianza por el Banco de España. Cajamar no fue la primera en plantear esta figura, que tiene sus orígenes en la legislación comunitaria (Directiva de Solvencia 2006/48) traspuesta a la normativa española a través del Real Decreto 216 de 2008 y la circular del Banco de España 3/2008. En realidad, fue una idea de la Caja Rural de Asturias en 2007, tras no aceptar el Banco de España la consolidación de balances de varias de estas entidades.
Una vez obtenida la autorización del Banco de España, las cuatro rurales consolidarán sus balances de 2009 (suman el 30% de los activos del sector) y concluirán su proceso de integración operativa el 15 de febrero, compartiendo ya una única plataforma tecnológica. Esta operación "se ha convertido en un referente a seguir para los demás procesos de concentración que se están preparando tanto en el sector de cajas rurales como en el de cajas de ahorros", señalan en Cajamar.
Las cajas de ahorros han asumido la idea, y ya hay varias fusiones virtuales en marcha, mediante SIP o Grupos Contractuales Consolidables, que son un paso más allá de éstos: Caja Navarra y CajaCanarias; CAI, Caja Rioja y Caja Insular de Canarias; Cajasol y Caja de Guadalajara. El Gobierno de Castilla y León fracasó en promover la fusión de todas sus cajas a través de un SIP.
Pero lo más interesante es cómo la decisión del Banco de España de autorizar el primer SIP está espoleando otras operaciones de integración. El mensaje del supervisor es claro: tiene prisa para que el mapa del sector financiero está nítidamente dibujado antes de que comience 2010. Y tanto las entidades que están implicadas ya en fusiones como las que permanecen al margen de éstas han movido sus peones.
Por ejemplo, Caja Burgos ha acelerado las conversaciones con Caja Segovia y Caja Ávila, en una operación que no convence al Banco de España porque no genera la dimensión suficiente para competir con posibilidades de éxito, al tiempo que intenta la vía de unirse al SIP de Caja Navarra y CajaCanarias. Algo que no gusta al Gobierno autonómico, que el jueves lleva a las Cortes de Castilla y León una propuesta para que la Junta pueda vetar no sólo las fusiones sino las alianzas (como las SIP) de las entidades de ahorro de la región.
CajaCírculo, de fundación eclesiástica, apela a la autorización del Banco de España para continuar en solitario, rechazando un intento de Caja Burgos de protagonizar una fusión provincial. Por su parte, hoy se celebra en el Parador de Tordesillas la primera reunión de las comisiones delegadas de los consejos de administración de Caja Duero y de Caja España para negociar la fusión. El objetivo: dar cuantos más pasos, mejor, y adelantar todo lo que se pueda el calendario para la integración.
En Andalucía, el presidente de Cajasol, Antonio Pulido, apura los plazos y anuncia que espera firmar en los primeros días del año que viene el protocolo de actuación para llevar a cabo el Grupo Contractual Consolidable con Caja Guadalajara. Y el viernes, Unicaja y Caja Jaén tienen previsto aprobar el proyecto de fusión acordado por los consejos de administración el 13 de agosto.
Caja Cantabria también apura las fechas para llegar a una alianza estratégica, ya que se ha marcado el último día del año para poner "cara y ojos" a las cajas con las que pretende integrarse en el primer semestre de 2010.
Las prisas afectan también a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, pese al acuerdo en Caja Madrid. Aguirre propone la implantación de las cuotas participativas en las cajas (la Caja de Ahorros del Mediterráneo las emitió hace un año y ahora quiere volver a hacerlo) para que los ayuntamientos, los impositores, los sindicatos y todos los estamentos representados en sus órganos rectores puedan "ejercer de verdad como propietarios" de estas entidades de ahorro.
Quien no parece tener mucha prisa es CajaMurcia. Su presidente, Carlos Egea, que ya intentó absorber Cajasur pero se encontró con la oposición de la Junta de Andalucía, admite "conversaciones informales" con otras entidades de ahorro, pero deja claro que "no necesita" fusiones y que se inclina por "alianzas" con otras cajas "parecidas". "Se han dirigido a nosotros algunas cajas, pero queremos ordenar el tráfico, y estamos pensando que algunas cajas con las que hemos hablado terminen el proceso de operaciones concretas en las que están inmersas, que decidan sus gobiernos autonómicos si tienen el OK para esa alianza y, en función de eso, creo que en el primer trimestre del año empezaremos a trabajar y sentarnos".