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Publicado el jueves 10 de diciembre de 2009
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Monitor de Latinoamérica

La situación de EEUU y el precio del crudoo, principales causas

La crisis asfixia a México

Bancomer, la filial del BBVA que aporta un 28% al consolidado, ha reducido sus beneficios un 26%

Felipe CalderonAlfred Greens.– La segunda economía latinoamericana atraviesa sus peores momentos desde los años 30. La situación de México se ensombrece cada día por una crisis que está dejando al descubierto la débil capacidad institucional para gestionar los graves problemas sociales que han estallado con la recesión. La economía mexicana tiene una doble dependencia que está siendo letal: el ciclo estadounidense y la cotización del crudo. Con Estados Unidos iniciando tímidamente una recuperación y el precio del crudo lejos de sus máximos de 2007, se explica la intensa desaceleración del PIB azteca, que este año podría ser del 7%, según previsiones del Banco central de México. Las empresas españolas allí residenciadas, como el BBVA, afrontan una situación complicada.

La caída de la actividad por el descenso de los ingresos fiscales procedentes del petróleo, que representan el 40% del total, y de las exportaciones a Estados Unidos, principal socio comercial, han deteriorado las cuentas públicas hasta arrojar un déficit en los primeros diez meses de casi 14.000 millones de dólares, alrededor del 10 por ciento del PIB. La agencia de calificación crediticia Standard and Poor's ha dejado la puerta abierta a un descenso del grado de solvencia de la deuda soberana, tras hacerlo Fitch el mes pasado por el deterioro fiscal, a pesar del aumento de algunos impuestos aprobado por el Congreso.

Los ingresos fiscales a octubre bajaron un 11,7% destacando el descenso del 28% en las ventas de petróleo, desplome que obedeció a la menor cotización de los precios internacionales del crudo y a los problemas estructurales de la industria petrolera mejicana para incrementar la producción.

La brusca desaceleración económica, que según el gobernador del banco central, Guillermo Ortiz, no se había vivido desde 1932, está teniendo su correspondiente impacto en  las empresas  extranjeras que operan en el país. Es el caso de Bancomer, la franquicia controlada por el español BBVA, que con una cuota del mercado crediticio local del 25%, ha ganado 1.101 millones de euros, un 28,1%   menos (considerando diferencias por tipo de cambio) en los primeros nueve meses.

Bancomer, que aportó alrededor del 26% del beneficio atribuido del grupo bancario español en el período, está sufriendo las consecuencias de la crisis en México, con un descenso de la actividad crediticia del 25% y del volumen de depósitos del 16%, así como una mora del 4% desde el 2,7% en el mismo período del año anterior.La dimensión social de esta crisis alcanza niveles alarmantes en México si se tiene en cuenta que el 40% de su economía es informal, según Luis Robles Miaja, presidente Ejecutivo de la Asociación de Bancos de México, lo que dificulta precisar magnitudes estadísticas como la del desempleo.

Con una población activa de 46 millones, de una población de casi 107 millones, solo 14 millones tienen empleo formal y cada año se incorporan al mercado laboral 1,3 millones de personas, según cifras del banco central, que no prevé una recuperación del empleo hasta el próximo año, en que la economía podría tener tasas positivas de crecimiento.

Los problemas sociales que está generando la crisis económica de México se ven agravados con el descontento social por medidas tan impopulares como las subidas de impuestos o del transporte público, como el metro, el más concurrido del mundo, cuyas tarifas se propone incrementar el ayuntamiento en un 50 por ciento, o por la amenaza lanzada por el sindicato del sector de subir el precio de las tortillas, alimento básico del país.

Por si fuera poco, el Gobierno tiene que hacer frente al crimen organizado, los carteles de la droga que se disputan el mercado estadounidense y que cuentan con poderosas conexiones entre el stablishment político y de las fuerzas de seguridad.

El Presidente Felipe Calderón ha lanzado una ofensiva contra dichas organizaciones en la que se está jugando el prestigio propio y el del país, cuestionado por la impunidad con que actúan dichas mafias criminales. Desde 2006 más de 14.000 personas han perdido la vida por la ola de violencia, este reguero de sangre en medio de la impotencia que muestran las autoridades para restablecer el orden en áreas de la frontera estadounidense está planteando en algunas cancillerías la pregunta de si México es un estado fallido.