Letra más grande Letra más pequeña
Enviar este artículo a un amigo Imprimir este artículo
Publicado el martes 1 de diciembre de 2009
Enviar este artículo a un amigo
Email de tu amigo/a
Para que sepa quién lo envía...

ANÁLISIS

La moratoria de Dubai vuelve a plantear dudas sobre España  

 

J. Hervás.– El anuncio por parte de Nakheel, propietaria de Dubai World, del retraso del pago de la parte de deuda que vence en diciembre, unos 2.300 millones de euros, con ser importante, no supone la quiebra del sistema financiero, ni lo pone en riesgo. Aunque puede exigir que los líderes del emirato recuperen el sentido de la realidad, el impacto que ha causado a escala mundial puede estar sobredimensionado dado la modestia de las cifras de las que estamos hablando. Sobre todo si recordamos que el pasado año los fallidos de la banca han sumado más de 500.000 millones de dólares y que el mago de las previsiones, el economista de la Universidad de Nueva York, Nouriel Roubini, predijo que las pérdidas consecuencia de la crisis superarán los dos billones de dólares. Pero sorprende de nuevo que los medios internacionales vuelvan a apuntar a España, junto con Portugal, Irlanda y Grecia, como país que podría sufrir una situación similar

 

No resulta fácil de entender. Creo que tienen razón quienes consideran que la equivocación de Dubai ha sido no aprovechar el momento más agudo de la crisis de hace un años, tras la suspensión de Lehman Brothers para tratar de renegociar su situación. Nadie se hubiera sorprendido que otra empresa más en el mundo necesitara de las ayudas públicas. Pero ¿donde está su similitud con el caso español?

 

Bien es cierto que también hay que entender al colectivo del sector de la ingeniería que ha venido advirtiendo de que el emirato estaba desafiando en demasía a las leyes de la gravedad. Y tanto por la altura de sus rascacielos como por la profundidad de su deuda en relación con su capacidad de generar ingresos. Los expertos de Exteriores y Comercio han venido alertando de cómo el emirato, símbolo de la exuberancia inmobiliaria irracional, podría tener que enfrentarse al principio de la realidad. El deseo del emirato de compensar con una megapolis las carencias de sus ingresos, al ser mucho menos rico que algunos de sus vecinos en materia de hidrocarburos, hace tener que replantear el proyecto con un mayor sentido de la realidad.

 

La posibilidad de que el riesgo de moratoria afecte al total de la deuda del Estado-ciudad de Dubai coincide con las advertencias de quienes insisten que aunque lo peor de la crisis ha pasado ya, todavía quedan muchas incertidumbres.  

 

Resulta curioso como nuevamente los medios de comunicación especializados vuelven a apuntar la posibilidad de que los países PIGS, Portugal, Irlanda, Grecia y España, pudieran llegar a sufrir una situación similar. Es cada vez más sorprendente que cada vez que sufre las consecuencias de una crisis un grande de la banca del Reino Unido, Francia o Estados Unidos, se vuelvan los ojos hacia España. Nos tendrán que decir por qué.