ANÁLISIS
Miguel Martín critica la política de Ordóñez de salvar las cajas quebradas
Trichet anuncia el cambio de estrategia del BCE y retirará las medidas extraordinarias para salvar la banca
El presidente de la Asociación Española de Banca Privada, la AEB, Miguel Martín, volvió ayer a ser muy claro. Apostó porque las entidades no sólo puedan, sino que "deben poder quebrar", en clara oposición al empeño del Gobernador del Banco de España, que presionado por los poderes políticos, en especial de los autonómicos, se muestra partidario de encontrar una vía de continuidad a las entidades que no lo han hecho bien. Martín apostó también porque los supervisores puedan permitir que lo hagan, que quiebren, porque de lo contrario no va a existir disciplina en el sistema financiero. Mientras en España nos debatimos qué hacer con las entidades en crisis, en Fráncfort, el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, daba por concluida la parte más grave de la crisis y anunció que la entidad va a comenzar a aplicar una estrategia de salida de las medidas extraordinarias que ha usado para inyectar liquidez ilimitada en la crisis.
Por lo que afecta al sistema financiero español, Martín insistió en que las entidades con problemas de solvencia tienen que caer. Pero con matizaciones. Para el presidente del lobby bancario español, esta propuesta no debe entenderse como liquidar. En el caso concreto de la Caja Castilla-La Mancha (CCM) caer hubiera significado sencillamente dejar que existir como entidad financiera y pasar a integrarse en otra.
A diferencia de las reticencias que plantean juristas próximos al Partido Popular sobre la absorción de Caja Castilla La Mancha por un banco ignoto, Martín explicó que así se estaría cumpliendo con la finalidad y objetivo de la supervisión del sistema, cuya estabilidad también depende de la situación económica y de la política monetaria, de la que las entidades son rehenes.
No fue el único reproche directo que emitió sobre la decisión de Fernández Ordóñez de entregar CCM al banco de Cajastur. Aunque recordó que los bancos fueron los principales responsables de la crisis financiera y económica actual también responsabilizó a los reguladores, supervisores, y bancos centrales. Pese a que los mecanismos de protección de todos ellos fallaron, una vez estallada la crisis, nadie reaccionó hasta que llegó la que el denóminó como la catástrofe.
Trichet anuncia su estrategia de salida a las medidas extraordinarias
En Fráncfort, el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, dio por concluida la fase aguda de la crisis y anunció que va a comenzar a aplicar una estrategia de salida de las medidas extraordinarias aplicadas para inyectar liquidez ilimitada, y tratar de evitar la desconfianza del sistema que el agosto del 2007 paralizó el mercado interbancario.
Trichet se une así al presidente de la Reserva Federal estadounidense, que ha anunciado la retirada gradual de los programas de urgencia para afrontar la peor recesión económica conocida.
En la rueda de prensa posterior a la reunión del consejo de gobierno, Trichet lo anunció con el lenguaje típico de los banqueros centrales y dijo que teniendo en cuenta la mejora de las condiciones en los mercados financieros, no todas las medidas de inyección de liquidez van a necesitarse de igual manera como en el pasado.
Explicó que los mercados financieros descartan ya que la entidad monetaria vaya a prolongar las subastas para inyectar liquidez ilimitada con un año de vencimiento e hizo hincapié en que no quiere modificar estas expectativas. El máximo órgano ejecutivo del BCE tomará esta decisión en su próxima reunión a comienzos de diciembre.
El presidente del Bundesbank, Axel Weber, miembro del consejo de gobierno del BCE, ya había mencionado a comienzos de octubre que el BCE podría poner en marcha su estrategia de salida el próximo año con la retirada de las inyecciones ilimitadas de liquidez a un año.