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Publicado el jueves 5 de noviembre de 2009
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Monitor de Coyuntura

El PIB y el petróleo reanudan la samba

Bajo la afortunada batuta de Lula, Brasil se aleja de la recesión

sambaServicio de Estudios de "la Caixa".– Entre gozos y pozos. Desde que empezó septiembre, la economía brasileña está de buena nueva, y no sólo por su reconciliación con el crecimiento sino también por nuevos hallazgos petrolíferos en el polo marino Pre-sal. El consumo toma las riendas; inversión y exportaciones siguen tocadas. Tras medio año en negativo, el PIB creció un 1,9% intertrimestral en el segundo trimestre de 2009, lo que convierte a Brasil en uno de los primeros países del G-20 en salir de la recesión. El consumo privado, alentado por el crédito y los estímulos fiscales, avanzó un 2,1% entre marzo y junio y se confirma como el principal motor de la incipiente recuperación. Inversión y gasto público se mantuvieron estables. La demanda externa, en cambio, pudo aportar ya su granito de arena, gracias al renovado apetito chino por las materias primas brasileñas. Desde la perspectiva de la oferta, la industria fue el sector más dinámico, creciendo un 2,1%, en tasa intertrimestral desestacionalizada, frente al 1,2% del sector servicios.

En términos interanuales, el crecimiento frenó su caída pero no la evitó y acabó cediendo un 1,2%. La responsabilidad recae, por un lado, sobre una vapuleada inversión que sigue retrocediendo en doble dígito respecto a 2008, un 17% interanual. Por otro, sobre la demanda externa, arrastrada por las exportaciones que cayeron un 26,4% respecto al mismo periodo del año anterior. El consumo público, por su parte, aminora poco a poco su contribución al crecimiento, en contraste con el consumo privado que revalida su robustez con un avance del 3,1% interanual.

La industria muestra signos de avance

En cualquier caso, Brasil se aleja de una recesión técnica que destaca por su brevedad y los últimos datos no hacen sino añadir motivos para creer que el año 2009 acabará mucho mejor que no empezó. La confianza del consumidor ya alcanza los niveles previos a la crisis y las ventas minoristas prosiguieron su avance en julio, con un crecimiento interanual del 5,7%. Estas últimas se han visto respaldadas por cierto alivio en el mercado de trabajo y por un crédito cuyo saldo vivo creció un 20,8% respecto a julio de 2008, batiendo nuevos récords históricos en porcentaje del PIB (45%). Las exportaciones de vehículos volvieron a caer pero el impacto de las exenciones impositivas se plasmó en un aumento de las matriculaciones internas del 5,5% interanual.

Por el lado de la oferta, la industria ralentiza gradualmente su caída y los indicadores de actividad avanzados apuntan hacia una progresiva mejoría durante la segunda mitad del año. En agosto, y tras casi un año rezagado, el índice de gestores de compra (PMI) superó el umbral de 50 que señala recuperación. La producción industrial creció por sexto mes consecutivo en julio, aun retrocediendo un 10,4% en tasa interanual.

En definitiva, Brasil mira al 2010 con optimismo. Todo apunta a que la recuperación ganará ritmo en el tercer y cuarto trimestres de 2009 a medida que la reconstrucción de las existencias saque del pozo a la inversión y la paulatina mejora del entorno externo tire de las exportaciones. Asimismo, se espera que un entorno con política monetaria expansiva, mercado laboral al alza e inflación contenida sigan espoleando un gasto privado que deberá resistir la progresiva retirada de los estímulos fiscales entre septiembre y fin de año. Si se confirma dicho escenario, el partido del gobierno afrontará las elecciones presidenciales de octubre de 2010 desde una posición mucho más cómoda. Aun así, cabe esperar que un aumento del gasto público acorde con el ciclo electoral también contribuya al repunte del crecimiento en 2010.