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Publicado el jueves 5 de noviembre de 2009
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ANÁLISIS

Un pacto entre PSOE y PP tumba la oferta de la BBK por CCM

Factores políticos priman sobre los técnicos en la rápida decisión

Miguel Ángel Valero.– Unos días antes de que BBK decidiera pujar por Caja Castilla La Mancha (CCM) se extendió la especie, sobre todo en Castilla La Mancha, de un pacto político entre el Partido Nacionalista Vasco y el PSOE para que el primero apoyara los Presupuestos Generales del Estado a cambio de darle vía libre para el control de la décima caja de ahorros de España. La politización de una decisión teóricamente técnica ha primado, pero no ha sido entre el PNV y el PSOE, sino entre éste y el PP. La decisión del Banco de España ha perjudicado sobremanera a BBK. Porque hasta en el supervisor hay quien reconoce abiertamente (aunque desde la protección del anonimato) que, siendo muy parecidas (las dos recurrían a un banco filial para hacerse cargo de la entidad intervenida, aunque BBK no se planteaba ceder a CCM una participación en el suyo, el francés Arca, y sí crear una fundación que con sede en Toledo gestionaría la Obra Social de la caja manchega ), la oferta de la caja vasca era mejor que la de CajAstur.

Varias fuentes solventes insisten en que la oferta vasca, además, costaba menos dinero (1.000 millones de euros frente a los 1.300 millones que debe poner, mediante emisión de bonos garantizados, el Fondo de Garantía de Cajas de Ahorros) que la asturiana y, en cuestión de solvencia, la BBK es 1,7 veces más grande que la entidad asturiana.

Pero en contra de BBK ha jugado la oposición tenaz del PP castellano manchego y sobtre todo el pacto con el PSOE para mantener en Castilla La Mancha la Obra Social, la sede en Toledo (aunque ya hay protestas en Cuenca), y sobre todo CCM Corporación, por los intereses empresariales existentes, tan imbricados con los políticos, como el Aeropuerto de Ciudad Real.

La fórmula diseñada por CajAstur permite que ambas cajas mantengan sus órganos de gobierno. CCM se quedará vacía de todo el negocio bancario pero gestionará las participaciones (aunque lo más probable es que acabe liquidando la mayoría de ellas) y, a través de los beneficios que reciba del 25% de Banco Liberta, encauzará la Obra Social. Además, las oficinas de CCM seguirán operando bajo esta marca comercial. Así que las principales aspiraciones políticas están satisfechas. Pero también lo hubieran estado en la oferta de BBK. El problema es que quien controla BBK, y de paso la caja única vasca cuando termine creándose, es el PNV. Y el PSOE gobierna en el País Vasco gracias a los votos del PP. Con CajAstur, controlada por un Gobierno autonómico del PSOE, CCM se mantiene en manos socialistas.

En BBK, el principal malestar que se percibe es que se enteraron del comunicado del Banco de España, que elegía a CajAstur  porque "es el que mejor cumple los criterios de solidez y racionalidad económica y financiera y, además, respeta el objetivo de no suponer un coste para el erario público", prácticamente por la prensa. No obstante, a su presidente, Mario Fernández, le faltó tiempo para llamar al de CajAstur, Manuel Menéndez, y felicitarle. "Estamos muy tranquilos. Hemos tratado de colaborar en la reestructuración del sistema financiero español y actuar en defensa de la BBK. Hemos hecho la mejor oferta que podíamos cumpliendo los criterios que nos habíamos fijado, y habrá más oportunidades", aseguraba ante sus directivos.

Alguno de ellos sigue sin entender "por qué el Banco de España ha optado por una caja mucho más pequeña que BBK". Pero otros no ocultan una cierta sensación de alivio, porque creen que la situación real de CCM (llaman la atención sobre cómo CajAstur  se ha cubierto las espaldas con un seguro que corre a cuenta del Fondo de Garantía de Cajas sobre los créditos dudosos, incluidos los de CCM Corporación, y cuyo importe no ha sido desvelado por el Banco de España) hubiera generado más de un problema de digestión para BBK y dificultado el proceso de creación de la caja única vasca.

Curiosamente, esa sensación de alivio se da entre directivos de Ibercaja, que finalmente no presentó oferta porque existía "una sensible diferencia" entre las ayudas necesarias en el cuaderno de venta de CCM y en los cálculos hechos por la entidad aragonesa. Como BBK, Ibercaja estará atenta a nuevas oportunidades en el proceso de reestructuración del sector financiero.

Que las habrá, porque el Banco de España, en su último Informe de Estabilidad Financiera, pronostica que "el uso más intensivo del FROB en los próximos meses será imprescindible para lograr compatibilizar la inevitable reestructuración del sistema financiero y la financiación de la economía productiva una vez superada la recesión". El Fondo de Reestructuración Ordenada de la Banca "puede facilitar la racionalización de la gestión y la adecuación de la capacidad instalada de las entidades financieras al nuevo entorno", pero bancos y cajas "han de afrontar procesos que les permitan racionalizar sus costes operativos y mejorar su gestión, adecuando su estructura y capacidad a una situación coherente con un menor crecimiento de la actividad bancaria y de la economía en general".

Porque la morosidad seguirá creciendo y el control de los gastos de explotación no será suficiente para contrarrestar la presión sobre la cuenta de resultados, que se verán afectados por las crecientes dotaciones para insolvencias, avisa el Banco de España.


La caja vasca no solicitaba ayudas y proponía aportar 600 millones de euros.

La oferta diseñada por la BBK para hacerse con Caja Castilla-La Mancha (CCM), rechazada el martes por el Banco de España en favor de la propuesta de Cajastur, contenía elementos novedosos en este tipo de operaciones. El plan pergeñado por el presidente de la entidad vizcaína, Mario Fernández, y su equipo no contemplaba la petición de ayudas y planteaba segregar la institución manchega en dos bancos, uno 'bueno' y otro 'malo', según informa hoy EL CORREO de Bilbao.

El primero pasaría a convertirse en filial de la Bilbao Bizkaia Kutxa, que mantendría el 100% de su capital. El segundo, que previsiblemente acabaría siendo liquidado, sería gestionado por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD).

Mario Fernández -quien no recibió ninguna comunicación previa del organismo dirigido por Miguel Ángel Fernández Ordóñez y se tuvo que enterar de la trascendental medida por la Prensa- declaró al Correo: «Estamos muy tranquilos. Hemos hecho la mejor oferta que podíamos cumpliendo los criterios que nos habíamos fijado». Dos de esos criterios eran que la operación no pusiera en peligro la excelente situación de la caja vasca y que ésta mantuviera el mando sobre la entidad resultante.

«Jamás pondré en riesgo el control de la BBK por parte de la sociedad vizcaína», advirtió semanas atrás el presidente de la caja. La fórmula ideada por el propio Fernández, uno de los más prestigiosos abogados mercantilistas de España, permitía cumplir ambas premisas.

La BBK -que oficialmente mantiene un mutismo total- propuso al Banco de España segregar CCM en un banco 'bueno' y en otro 'malo'. El primero, llamado Banco CCM, tendría su sede en Castilla-La Mancha, lo que permitiría conservar la identidad y la marca de la caja intervenida el pasado marzo. Su puesta en marcha se materializaría a través de un banco de nueva creación -la entidad vizcaína desistió finalmente de utilizar la ficha de Arca, su banco en Francia-, al que se traspasaría los activos y pasivos financieros de la firma manchega. Se convertiría en filial al 100% de la BBK , que contemplaba aportar hasta 600 millones de euros de capital al mismo.