Letra más grande Letra más pequeña
Enviar este artículo a un amigo Imprimir este artículo
Publicado el jueves 5 de noviembre de 2009
Enviar este artículo a un amigo
Email de tu amigo/a
Para que sepa quién lo envía...

EMISIONES DE DEUDA

Vuelve la ingenería financiera para fortalecer la estructura del capital

El mercado espera una pronta recuperación de los bonos híbridos

Se baraja que salga un importante emisor antes de Navidades

Deutsche BankAllfred Greens.– El mercado vuelve a acordarse de los bonos híbridos. Son numerosas las empresas que están considerando emitir estos bonos, mezcla de renta fija y variable, que alcanzaron una gran expansión entre los años 2005 y 2007, para fortalecer sus estructuras de capital. Estos instrumentos, habitualmente utilizados por los sectores bancario y asegurador, están a caballo entre la deuda y los recursos propios, permitiendo a los inversores considerarlos como deuda, mientras que los emisores los computaban, en la mayoría de los casos, como recursos propios. Su profusión en los años previos a la crisis los convirtió en otro paradigma de la ingeniería financiera, y ahora, con los mercados de bonos recuperándose, los inversores han dirigido su interés hacia ellos en su búsqueda de mayores rentabilidades.

La primera emisión de bonos híbridos desde el estallido de la crisis la ha hecho recientemente el fabricante suizo de mermeladas Hero, con 390 millones de dólares en dichos instrumentos dirigidos en su mayoría al mercado doméstico. Según analistas, el mercado está pidiendo que salga un gran emisor europeo para que recupere cierta normalidad, y eso podría suceder incluso antes de Navidades.

Sin embargo, en el sector bancario se ve con cautela la posible dinamización de las emisiones de híbridos porque el éxito de su colocación está reservado a empresas determinadas, no a todas, según expertos de BNP Paribas. Hasta 2007, los inversores compraban híbridos pensando que el emisor los recompraría a la primera oportunidad, pero en diciembre pasado Deutsche Bank sacudió el mercado anunciando que no compraría sus bonos híbridos. La decisión del banco alemán fue secundada por otras instituciones financieras europeas rescatadas atendiendo las recomendaciones de Bruselas de que los bonistas, hasta donde fuera posible, también debían compartir el dolor de los inversores  de esos bancos.

"Hace dos años todo el mundo esperaba que los bancos recomprasen los bonos en la primera fecha de amortización y ahora sabemos que eso no es seguro", afirma un experto de S&P, que añade que las recientes emisiones de híbridos de empresa no son recomprables hasta 2015 y no se puede excluir que precisamente ese año esas emisiones afecten a los propios híbridos si los emisores están presionados.

Las utilities y telecos, empresas que generan fuertes flujos de caja, son consideradas las principales candidatas a lanzar nuevas emisiones de híbridos porque, en opinión de los expertos, estas empresas están pasando de una gestión activa de su liquidez al saneamiento de sus balances. Según Goldman Sachs, con una buena estructura ý precio, los híbridos pueden volver a recuperar protagonismo.

Una emisión de referencia para el mercado, la que lanzó la energética sueca Vattenfall en 2005 por un volumen de 1.000 millones de euros en bonos perpetuos, están cotizando casi a la par, frente al 74 por ciento de hace un año, cuando quebró Lehman Brothers.

Mientras tanto, emisores e inversores están esperando a que la agencia de calificación crediticia Moody's reevalúe sus criterios para determinar qué porción de los bonos van a la base de capital y cuál a deuda. Para que computen como recursos propios, los emisores deben tener la opción de no comprarlos -como hizo Deutsche Bank-, lo que les convierte en simple deuda perpetua, pero eso no es lo que buscan los inversores.