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Publicado el lunes 30 de noviembre de 2009
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Monitor de la Construcción

El mínimo cíclico ha pasado y el 'objetivo' sería el crecimiento cero

Cuando el estancamiento es una buena noticia

La construcción se encuentra en una situación lo más próxima a la desesperación

ConstrucciónIgnacio Mulas.– Que se atisben posibilidades de estancamiento en el desarrollo de una actividad productiva en recesión es el paso previo para iniciar la salida de una crisis. Pero que esta expectativa de estancamiento sea motivo de manifiesto alborozo aunque exista la evidencia de que se tardará en remontar el vuelo, da buena idea de la situación casi desesperada del sector de la construcción, muy castigado por esta crisis y para el que, tras sucesivas e intensas caídas de actividad y empleo en los últimos trimestres, la suavización del ciclo negativo -y no digamos ya vislumbrar un nivel de crecimiento cero- sería la mejor noticia del año.

En los primeros seis meses de este año la demanda de construcción cayó un 11,7%, más del doble que lo perdido en todo el año anterior, que fue un -5,5%, consecuencia de las sucesivas caídas del 11,5% y del 12% en los dos primeros trimestres de 2009. A pesar de que la construcción no residencial -cuyo mayor componente es la obra civil- ha conseguido mantenerse a duras penas en positivo en la primera mitad del año con un crecimiento del 1,5% gracias al Plan de Inversión Local, la edificación residencial sigue en caída libre, habiéndose apuntado en los dos primeros trimestres de este año abultados retrocesos del -24,3% y el -25,5% respectivamente, volviendo a los niveles de actividad de principio de los años noventa. Según el escenario contemplado en las previsiones del Gobierno, la construcción terminará este año  con una caída del -12,5% y el 2010 con una más moderada del -7,5%.

El subsector residencial sigue sin tocar fondo aún estando ya en cotas muy bajas, impensables hace poco más de un año. La demanda de vivienda nueva ha caído en el primer semestre a menos de la mitad que en igual período del año anterior (-55%)  y sus perspectivas a corto plazo son aún más negativas. En los ocho primeros meses de este año el número de viviendas nuevas construidas ha caído un -61,6%. Las expectativas para los próximos meses son aún más pesimistas a tenor de los datos que adelantan la actividad en el próximo futuro (uno/dos años). El número de certificados de fin de obra ha descendido en ese período un -35% y el de licencias solicitadas para construcción de nuevos inmuebles, un -55,4%.

Asimismo, se observa un descenso notable del número de viviendas hipotecadas sobre los ya habidos en meses anteriores, que alcanza el -20,4% y que señala la enorme dificultad de los demandantes para obtener crédito. Consecuencia en gran medida de esta intensa regresión de la edificación residencial, el consumo de cemento cayó un -37% en el semestre, si bien se observa una relativa moderación del gradiente de caída en los últimos meses.

A pesar de la que está cayendo, los costes de la construcción aumentaron por el efecto del singular crecimiento de los costes laborales sectoriales. Mientras que los de los materiales evolucionaron a la baja ligeramente -un poco más en el subsector residencial que en el de obra civil-, los costes laborales se dispararon, alcanzando un crecimiento nada menos que del 6,1%, más alto que la media del total de actividades, consecuencia sin duda del pacto salarial contenido en el vigente Convenio General del Sector firmado en 2007 antes del inicio de la crisis, en el que se incluía una revisión anual referenciada al IPC (no el real, sino el estimado anticipadamente por el Gobierno) más 1,5 puntos porcentuales.

El empleo sigue deteriorándose en el sector, bastante más que en el conjunto del país. A fines del tercer trimestre de este año había 1.850.300 trabajadores ocupados en la construcción y 622.100 parados sectoriales, magnitudes que significan una tasa de paro del 25,2%. Aquí se observa también una ligera suavización del gradiente de caída, pero para calibrar el deterioro laboral que la crisis está imponiendo al sector, baste observar que desde finales de 2007 el sector ha perdido 847.100 trabajadores ocupados, y 603.100 desde finales del pasado 2008, a pesar del mantenimiento y/o creación de empleo que ha inducido el Fondo de Inversión Local durante lo que va de año.

El conjunto de la licitación pública de enero a octubre, después de apuntar descensos significativos en los primeros meses del año, está en magnitudes similares a la alcanzada hace un año gracias a los 8.000 millones del Fondo de Inversión Local, aunque su distribución es muy distinta que entonces. La licitación total de la Administración central cae un -36,2%, es decir, ha licitado 4.571 millones menos que el año 2008.

La del Ministerio de Fomento está casi a la mitad de la del pasado año apuntándose una abultada caída del -46,7%, apenas 5.555 millones de euros frente a los 10.400 millones alcanzados en el mismo período de 2008. La del Ministerio de Medio Ambiente ha superado un 20,4% lo licitado el año pasado. La de las Comunidades Autónomas desciende un 7,2% hasta los 10.390 millones de euros, y la Administración Local salva al conjunto ya que presenta en el período un aumento interanual del 69,8%, hasta los 13.809,5 millones de euros. Con estos datos el reparto cambia sustancialmente pasando esta última a liderarlo pues ha licitado hasta el 42,8% del total, mientras que las Comunidades Autónomas se sitúan en el 32,2% y la Administración central retrocede de nuevo hasta acaparar sólo el 25% de la licitación nacional.

Las previsiones para las Comunidades Autónomas respecto a la evolución de la construcción en los próximos meses apuntan a que todas ellas, en tasa interanual, presentarán cifras negativas a finales de este año. Los mayores retrocesos se producen en Cataluña (-17,2%), Andalucía (-16,5%), Madrid (-16,6%) y Murcia (-15,7%). El resto también estará en términos negativos y por encima de los dos dígitos, menos La Rioja (-8%), Galicia (-9,6%), Cantabria y Baleares (-9,4% cada una) y Castilla y León (-9,2%). Por su parte Murcia, Andalucía y Canarias lideran porcentualmente la pérdida de empleo sectorial en lo que va de año.

Algunos indicadores adelantados elaborados desde parte del sector apuntan a que "el mínimo cíclico" ha pasado ya, pero no se atreven a pronosticar -o a hacer públicas sus apreciaciones- cuándo se iniciará el verdadero camino  de la recuperación y con qué intensidad o si, por el contrario, la construcción va a atravesar el próximo quinquenio "a la japonesa", con un encefalograma plano y con depresiones de menor intensidad de vez en cuando.