El banco invertirá 1.000 millones de euros en elevar su presencia en el Citic Bank chino
Francisco González exige al consejero delegado del BBVA ganar cuota de mercado a toda costa
Cree que hay "enormes oportunidades para crecer" en España, sobre todo en los segmentos más rentables: empresas y particulares de rentas medias y altas
El consejero delegado del BBVA, Ángel Cano, tiene claros los deberes para final de año. Por si acaso, el presidente del banco, Francisco González, ha aprovechado el tradicional consejo de administración que se celebra cada año en Cataluña para recordárselo. Aunque aparentemente habla de ese mercado, porque allí es claramente el primero, las exigencias del presidente del segundo grupo bancario del país se extienden a todas las zonas donde opera. FG reclama a Ángel Cano y a todos los directivos del grupo "aprovechar las oportunidades que ofrece la coyuntura actual para ganar cuota y lograr un mayor crecimiento a través de un modelo de negocio diferencial orientado al cliente y apoyado en la tecnología". Sin duda, un buen objetivo pero que para algunos analistas es incompatible con la subida generalizada de comisiones y la anulación unilateral de servicios, como las pólizas de seguros asociadas a algunas cuentas, estrategia aplicada por Cano desde su ascensión a "número dos" de FG.
El presidente del BBVA está convencido de que "tenemos enormes oportunidades para crecer, que debemos aprovechar, pues estamos en condiciones de liderar la industria financiera en los próximos años". FG puso el ejemplo de Cataluña, donde es el primer banco, con 1,2 millones de clientes, una cuota de mercado (sólo bancos) del 26,63% en créditos y del 20,69% en depósitos, un volumen de negocio superior a los 56.000 millones de euros, aportados por una red de 491 oficinas y 3.280 empleados. El BBVA es, en esta comunidad autonóma donde más castiga la crisis, "líder en el negocio de instituciones, banca corporativa y grandes empresas" y el primer banco "en el segmento de mediana empresa y clientes particulares".
Pero tampoco parece conformarse con estos resultados. "Tenemos excelentes oportunidades de incrementar la base de clientes tanto en el negocio de empresas, como en el segmento de particulares de nivel medio y alto", insistió Francisco González a sus directivos, con el director territorial de Cataluña, Xavier Queralt al frente.
Pero el mensaje para toda la organización, no sólo para la catalana, era claro: hay que ganar cuota de mercado a toda costa, tanto en créditos como en depósitos, precisamente cuando hay menor actividad y los márgenes se resienten. Objetivo casi imposible, según apuntan desde una red que muestra claros síntomas de cansancio. Y más si tiene que hacerlo en los segmentos de clientela que pueden ofrecer mayor rentabilidad en estos momentos, como son las empresas y los particulares de rentas medias y altas. Pero que son los más formados financieramente y que pueden huir cuando se les presiona. Por ello el mensaje de aprovechar una situación económica que, aunque se atisba mejor, no llega al extremo de lo que entiende el presidente del BBVA, quien cree que "ha comenzado ya una etapa de normalización y de mejor evolución" y habla de "una senda de estabilización y de moderado crecimiento".
Especialmente para la red internacional del BBVA, Francisco González apunta que el mejor tono de la recuperación económica se presenta en Asia y en América Latina, y que, entre los países desarrollados, ésta será más lenta. Eso sí, liderada por Estados Unidos. Curiosamente, en los contactos mantenidos durante el fin de semana en Cataluña FG no mencionó el incremento de la participación en el Citic chino ni los llamamientos del Fondo de Garantía de Depósitos norteamericano para que los grupos extranjeros y concretamente los españoles (como ya ha hecho el BBVA con el Guaranty) adquieran bancos en crisis allí y ayuden a aliviar una lista que supera peligrosamente el medio centenar de entidades.
Respecto a China, el BBVA ejecutará esta semana, después de unos días de incertidumbre y de mensajes contradictorios emitidos por la organización, su opción a incrementar su participación en el Citic del 10% al 15%, lo que exigirá el desembolso de unos 1.000 millones de euros. Junto a Estados Unidos, China es una de las obsesiones de FG, ya que es el único mercado internacional en el que el BBVA se ha adelantado claramente a su principal competidor, el Santander. Una mayor presencia en el Citic permite al BBVA reforzar su posición estratégica no sólo en China, donde es el mayor inversor extranjero y el segundo banco europeo en la zona, sino en Asia, uno de los mercados con mayor potencial de crecimiento económico del mundo. El BBVA tiene también presencia en India, y busca fórmulas y oportunidades para incrementarla sustancialmente.
El BBVA entró en China de la mano del Citic Group en noviembre de 2006, tras adquirir una participación del 5% en China Citic Bank (CNCB) por 501 millones de euros y un 15% de las acciones de Citic Internacional Financial Holdings (CIFH) por 488 millones. En junio de 2008, suscribió un nuevo acuerdo para llegar al 30% en CIFH y al 10,74% en CNCB. Y mantenía una opción de compra durante los dos próximos años de un 5% adicional en Citic Bank, de forma que su participación en la entidad financiera de la República Popular China podría alcanzar hasta el 15%.
En el BBVA están muy orgullosos, aunque curiosamente Francisco González no lo mencionó en ninguna de sus intervenciones de este fin de semana, de que el regulador bancario de China (CBRC) haya publicado el primer libro sobre una institución financiera extranjera y ha elegido a BBVA como protagonista de la obra. Este informe, titulado "BBVA´s Innovation and Globalization", se enmarca dentro de una iniciativa de la CBRC para dar a conocer estrategias de negocio de éxito llevadas a cabo por importantes entidades internacionales que puedan servir de modelo a la banca comercial china.
En el banco creen que este gesto del superviso bancario chino refuerza el "modelo de negocio ganador, orientado al cliente y de banca minorista, que se basa en la recurrencia de los ingresos, la diversificación geográfica, la prudente gestión del riesgo y el control de los costes" del BBVA. Y lo hace en un momento en el que, según su presidente, "se está configurando un sistema financiero totalmente distinto, con un mapa competitivo enteramente nuevo, en el que coexistirán bancos públicos o semipúblicos con un reducido número de bancos privados, y que estará marcado por una regulación más exigente y una supervisión más intensa".
Francisco González augura que "la crisis provocará una reconversión industrial del sistema financiero, una verdadera revolución a través de la innovación, en la que el cliente interactuará con una gran plataforma que integre el mundo físico y el virtual". Y señala, tajante, que "en el BBVA llevamos tiempo trabajando en esta dirección y lideraremos el cambio en la industria".