DESDE EL PARQUET
La Seda prepara una operación acordeón
El plan de reestructuración de La Seda sigue avanzando y ciertos inversores confían en la viabilidad de la compañía, cuya deuda bancaria asciende a 600 millones de euros. Sus gestores han decidido reducir el capital, disminuyendo el nominal de las acciones, con el doble objetivo de enjugar las pérdidas de 565 millones de euro del ejercicio anterior y dotar reservas.
Simultáneamente, una vez determinado el valor nominal resultante de las acciones por una valoración encargada a un experto independiente, se procederá a ampliar el capital en 300 millones de euros, respetando el derecho preferente de suscripción.
El equipo gestor ha previsto que la parte, que no fuera subscrita por los actuales accionistas, podría cubrirse con aportaciones dinerarias por un importe de hasta 100 millones de euros de ciertos accionistas significativos, junto con un nuevo socio industrial, integrado por accionistas de la sociedad portuguesa BA Vidro. Asimismo, hasta la cantidad de 150 millones de euros, en la parte que no fuera cubierta por los accionistas, sería subscrita por entidades financieras que convertirían en capital deuda por igual importe.
Todo ello ha sido acordado en una reunión del consejo de administración, en la que se ha informado de un contrato de préstamo otorgado el 23 de octubre por Caixa Geral por importe de 10 millones de euros, así como de que continúan las negociaciones con el Institut Català de Finances para la formalización de otro préstamo de 15 millones, con lo que se conseguiría, prácticamente, la financiación puente precisa hasta que se proceda a realizar la reducción y ampliación citada.
Como se recuerda, la cotización de La Seda está suspendida desde comienzos del pasado mes de junio y se prevé que se reanude a lo largo de noviembre o comienzos de diciembre.