Monitor del Seguro
La Bolsa da un alegrón a Mutua Madrileña
ING vende 'el árbol' para apuntalar al "banco naranja".- Mapfre mira a Europa y a alguna filial de ING.- Catalana Occidente reconduce el seguro de crédito.
Y, como dicen que no hay dos sin tres, fue Mutua Madrileña la que puso el colofón a los resultados de las aseguradoras españolas durante la pasada semana. Unos resultados francamente buenos gracias al toque de campana ... de la Bolsa. Ya se sabe: lo que baja, sube; y viceversa. Los nuevos gestores de la asguradora mutualista han hecho bien no vender sus participaciones industriales y financieras, porque la fuerte recuperación del mercado bursátil a partir de marzo, y sobre todo durante los meses de verano, ha disparado el valor de sus inversiones -esas que habían lastrado sus resultados durante el pasado año y el primer trimestre del actual- y le dieron un fuerte impulso a sus beneficios. La entidad que preside Ignacio Garralda sigue manteniendo un 5% del capital de la constructora Sacyr, cuyas acciones se han revalorizado en torno a un 65%, y un 2% de la petrolera Repsol YPF, cuyos títulos lo hicieron un 32%. Por todo ello, el beneficio obtenido en los nueve primeros meses ascendió a 193 millones, un 32% más que en igual periodo de 2008.
La entidad, con el giro en su política que le ha llevado a apostar fuertemente por una vuelta a sus principios y por prestar mayor atención a sus mutualistas, ha rebajado durante este ejercicio el coste de las primas entre un 5 y un 15%. Lógicamente, fruto de esta política, los ingresos por primas descendieron un 2,9%, hasta los 830 millones, mientras que el número de pólizas aumentó. Concretamente, la evolución del saldo neto del número de pólizas en los diferentes ramos aumentó en 34.507, frente a la pérdida de 25.352 un año antes. Todo un buen síntoma.
Por cierto, que en ese compromiso con sus mutualistas, Mutua Madrileña sigue buscando formas novedosas de prestarles un mejor servicio y al compromiso de puntualidad que sacó hace poco y que garantiza el pago de 100 euros en caso de la grúa tarde más de 60 minutos desde la llamada del mutualista, ahora ha puesto en marcha un seguro de protección de pagos por el que se hará cargo durante dos años y hasta el 1 de noviembre de 2011 del importe de todas las pólizas contratadas por sus mutualistas en caso de desempleo. Esta nueva medida beneficiará a todos los mutualistas y clientes de Aresa, que es la compañía de seguros de salud del grupo, que sean despedidos.
El coste de este nuevo servicio es asumido totalmente por la Mutua, que garantiza el pago de todos los seguros contratados con ella cuando el tomador del seguro entre en situación por desempleo con derecho a paro, hasta un límite total de 1.000 euros en dos años. Esta nueva iniciativa de la aseguradora ha entrado en vigor el 1 de noviembre y podrán beneficiarse de ella todos los asegurados que se hayan quedado en paro a partir del 1 de enero de 2009 y continúen en esa situación en el momento del vencimiento de la póliza y durante un periodo mínimo de tres meses.
ING vende "el árbol" para apuntalar al "banco naranja"
Nationale Nederlanden es una compañía de seguros holandesa que se estableció en España en 1978 y desde entonces ha mantenido un buen ritmo de crecimiento. Cuando su tamaño se lo permitió empezó a anunciarse y en su publicidad se identificó como la "compañía del árbol", bajo cuyas ramas se protegían los clientes. Esta aseguradora, que alcanzó bastante popularidad en España, se vio completamente eclipsada por el repentino éxito de la parte bancaria del grupo al que pertenece: ING (International Nederlanden Group). Así, "el banco naranja", que es la imagen que ha popularizado ING en sus numerosísimas campañas publicitarias, con su famosa "cuenta naranja", se cargaron a efectos de imagen el árbol de la aseguradora, que prácticamente a todos los efectos pasó a ser "ING NN". Y es que las cosas del banco marchaban como un tiro.
Pero resulta que el grupo ING en general y su división bancaria en particular, se vieron muy afectados por la crisis de las "subprime" y por su inversiones en los llamados "activos tóxicos", motivo por el que tuvo que recibir una inyección de capital de 10.000 millones de euros del Estado Holandés, en octubre de 2008, y una garantía estatal para su cartera de activos problemáticos, procedentes en su mayoría de hipotecas estadounidenses de alto riesgo. Además, Holanda compró, por 28.000 millones de dólares, el derecho a recibir los flujos de tesorería de esa cartera.
Para terminar de superar la crisis y asegurar la viabilidad de ING, el grupo holandés ha anunciado que va a separar sus actividades de banca y seguro y que se desprenderá gradualmente de las segundas, y que va a realizar además una ampliación de capital de 7.500 millones de euros y devolverá al Estado Holandés el 50% de las ayudas recibidas, todo ello de acuerdo con Bruselas. O sea, que va a vender "el árbol" de la aseguradora para apuntalar el "banco naranja".
Tampoco es nueva esta actividad vendedora de ING respecto al seguro. En los últimos tiempos, el grupo holandés ha vendido, entre otras cosas, sus actividades de seguros en Canadá y Taiwán, así como la parte de no vida en México. Además, en 2004 trató de vender su filial de seguros en España, aunque sin éxito. El precio que pedían era demasiado alto, al menos en aquel momento.
Mapfre podría aprobar su "asignatura pendiente" en Europa con alguna filial de ING
En la situación actual, ¿quién podrá comprar las aseguradoras de ING? De entrada salen los nombres de siempre: la alemana Allianz, la francesa Axa, la suiza Zurich, la italiana Generali, la británica Aviva, incluso alguna de las grandes aseguradoras chinas, pero en el sector asegurador español también surge el nombre de Mapfre, que de esta manera podría aprobar esa "asignatura pendiente" que tiene en Europa.
Desde la aseguradora presidida por José Manuel Martínez, flamante "premio Tintero", se han dado prisa en señalar que no han tenido tiempo de estudiar nada, que tienen un crecimiento orgánico lo suficientemente fuerte como para no plantearse ninguna compra en un futuro próximo y que, por lo tanto, no están interesados en los activos de ING. Naturalmente, no van a decir que sí, aunque fuera cierto, porque al mostrar interés les costaría mucho más cara la posible operación. Fue el director general de Mapfre, Esteban Tejera, quien en la presentación de los resultados del tercer trimestre aseguró que no se plantean ninguna adquisición de manera inmediata porque su crecimiento orgánico es lo suficientemente fuerte como para no plantearse ninguna compra en un futuro próximo.
Y hablando de resultados, la semana pasada ha sido pródiga en ellos. Primero fue Mapfre la que presentó los suyos, razonablemente buenos, ya que en los nueve primeros meses obtuvo un beneficio neto atribuible de 743,4 millones de euros, un 3,9% más que en el mismo periodo del año anterior. Esta cifra está muy mediatizada por la crisis según haya afectado a los distintos países. Así, los beneficios generados en España se redujeron casi un 12%, mientras que los de sus filiales en el extranjero crecieron cerca de un 45% un por el área internacional se incrementaron un 44,6%, en contraste con la contracción del 11,8% en los resultados de España
El buen hacer anterior y la expansión internacional -que aporta más de la mitad de los ingresos del negocio asegurador y una tercera parte de los beneficios- son los que han permitido que la primera aseguradora española sortee la crisis con unos ingresos consolidados de 14.335 millones de euros, casi un 10% más que en igual fecha del año anterior, mientras que las primas, más de 11.900 millones, crecieron aun ritmo del 11,6%.
Lo mejor, con todo, es que la aseguradora cree que está cambiando la tendencia en cuanto contrataciones en el ramo del automóvil, que es un buque insignia de la aseguradora y uno de los ramos más afectados por al crisis. El segmento del automóvil ha empezado a dar signos de recuperación gracias al incremento de las ventas y a las ayudas del Gobierno, por lo que podría registrar crecimientos a partir de 2010.
Según Tejera, estos resultados van en línea con lo esperado, no defraudarán a finales de año y mantienen el objetivo de terminar diciembre con unos ingresos de más 18.500 millones de euros.
Catalana Occidente reconduce el seguro de crédito
Catalana Occidente, la otra aseguradora que cotiza en la Bolsa española, también presentó sus resultados, que se podrían calificar de esperanzadores, pues parece que las medidas adoptadas para reconducir el ramo de crédito, su verdadero talón de Aquiles, empiezan a dar resultados. De entrada, la entidad adoptó una política muy severa de selección de riesgos en su filial Atradius, segunda entidad en el mundo en el seguro de crédito, lo que ha permitido que ésta última, pese a bajar mucho el volumen de primas, vuelva a obtener beneficios. Concretamente en el tercer trimestre ganó 10 millones, frente a las fuertes pérdidas de los dos anteriores, con lo que el acumulado se sitúa en lo que va de año en casi 95millones de pérdida.
El resultado de las restantes compañías del grupo Catalana Occidente también sigue recuperándose, pero a pesar de ello todavía no ha alcanzado los niveles del año anterior. Así, el resultado atribuido en los nueve primeros meses del año ascendió a 84,1 millones, lo que supone un descenso del 36,2% sobre el mismo periodo del año anterior. El volumen total de ingresos -2.728 millones- cayó casi un 5%, prácticamente lo mismo que el volumen de primas.