Denuncia ante la Fiscalía Anticorrupción por presuntos sobornos
Más problemas para CCM: Dico, que le debe 64,74 millones, no es viable
La constructora apenas tiene dinero para cubrir el 34,6% de su deuda total, 282,66 millones
Las malas noticias siempre llegan en el peor, o en el menos oportuno, de los momentos. En medio de la subasta por Caja Castilla La Mancha (CCM), tras su intervención por el Banco de España, los administradores concursales de una de las empresas constructoras que le deben dinero, Dico Obras y Construcciones, del grupo DHO, dudan abiertamente de su viabilidad. Esta empresa adeuda 64,74 millones de euros a CCM), pero solo dispone de 97,92 millones de euros en activos para cubrir el 34,6% de los 282,66 millones de euros que adeuda a sus acreedores. Un motivo más para que los pretendientes a controlar CCM se muestren muy remisos a hacerse cargo de su cartera de participaciones industriales, concentrada en CCM Corporación.
Además, la noticia tiene un componente político, aunque sea indirectamente, también en el más inoportuno de los momentos, con la pugna entre Mariano Rajoy, Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón por el control del PP. Un ex directivo de la constructora y promotora Grupo Dico Empresarial, que estuvo ligada a DHO, denunció ante la Fiscalía Anticorrupción que los propietarios de la compañía, Julián Jiménez de los Galanes y Francisco Colado, pagaron sobornos millonarios a cambio de favores urbanísticos a funcionarios y alcaldes de municipios gobernados por el PP, entre ellos Francisco Granados, alcalde de Valdemoro entre 1999 y 2003, y actual consejero de Presidencia de la Comunidad de Madrid y secretario general del PP madrileño.
En su denuncia a la Fiscalía Anticorrupción, formalizada en un acta notarial, el ex directivo de Dico aporta supuestas pruebas de las comisiones supuestamente pagadas por los máximos responsables de la constructora para obtener contratos y recalificaciones de terrenos en una docena de municipios de la Comunidad de Madrid, Castilla-La Mancha y Andalucía, entre ellos Valdemoro, Majadahonda y Boadilla. Estos dos últimos ayuntamientos están en el epicentro de la investigación que desde hace tiempo lleva el juez Baltasar Garzón sobre la presunta trama de corrupción y tráfico de influencias vinculada a distintos cargos del PP, y que acabó con la imputación de los ex alcaldes de ambas localidades, Guillermo Ortega y Arturo González, respectivamente.
El Grupo Dico se ha convertido en una de las empresas que más obras ha desarrollado en los municipios de la Comunidad de Madrid. En 2007, esta compañía se convirtió en la novena constructora de España como parte del conglomerado DHO (Dico Harinsa Obrum). Sin embargo, la crisis del sector inmobiliario obligó a Dico en mayo de 2008 a vender su participación y abandonar DHO para que el grupo evitara una suspensión de pagos. El resto de socios, Obrum, Avantis, Aricam y CCM, adquirieron el 34,23% de las acciones de Dico, que una vez fuera del proyecto continuó su actividad de forma independiente. Pero la marcha de Dico tampoco mejoró la situación de DHO, que en enero solicitó concurso voluntario de acreedores.
Precisamente, el informe entregado por Juan Ferré, Javier Ramos y Esther Alfonso, los administradores concursales, al Juzgado de lo Mercantil número 6 de Madrid, que declaró insolvente a la constructora en marzo pasado, a instancias de varios proveedores representados por el bufete Iure Abogados, señala que la sociedad se encuentra "sin actividad y prácticamente sin personal", por lo que no creen "que exista viabilidad, salvo que los accionistas doten de nuevo contenido a la sociedad".
El informe resalta que en 2008 el volumen de ingresos de Dico Obras y Construcciones se redujo a la tercera parte del ejercicio anterior debido a la reducción general de la actividad en el sector de la construcción y las dificultades de cobro a los clientes, que imposibilitaron la continuación de las obras. Que tras el acuerdo de refinanciación de deuda que el grupo DHO firmó con un grupo de entidades financieras, encabezado por CCM, no ha conseguido recursos adicionales.
La entidad más afectada por la insolvencia de la constructora es CCM, a la que los administradores concursales reconocen una deuda de 64,74 millones de euros, que multiplica por cuatro la de la siguiente, Banesto, con 16 millones. Caja Madrid aparece con 10,8 millones; Sabadell, 4,4 millones; Caixa Tarragona, 3,93 millones; Caja Cantabria, 3,78 millones; Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), 3,06 millones; Santander, 2,94 millones; Popular, 2,55 millones; Pastor, 2,38 millones; Cajamar 2,34 millones; Caixa Catalunya, 2,27 millones; La Caixa, 2,24 millones; y Bancaja, con 2,16 millones. La relación se cierra con el Banco Guipuzcoano, Caja Segovia, Caixanova, Caixa Penedés, Caja de Extremadura, Caja Rioja y Caja Duero, con cantidades adeudadas que oscilan entre un millón y dos millones de euros.
Dico Obras y Construcciones, que cuenta actualmente con cerca de 70 trabajadores, tras hacer un expediente de regulación de empleo (ERE) para otros 216, cerró el primer semestre del año con unas pérdidas de 15,2 millones. En 2008, perdió 43,54 millones, lo que llevó a presentar en enero concurso voluntario de acreedores.