Con el marco legal actual, la caja vizcaína perdería poder en una eventual fusión
BBK presiona al Banco de España para que la CCM se convierta en un banco de su propiedad
El PP reclama las cuentas de la nueva gestión, que sospecha son peores que antes de la intervención
La configuración legal de las cajas está poniendo más dificultades de las múltiples ya previstas para el relanzamiento de la Caja de Castilla La Mancha (CCM). El primero en advertirlo fue el presidente de la BBK, Mario Fernández. Dejó claro que cualquier fusión que se produjera no podría en ningún caso cuestionar el control de la BBK por parte de la sociedad vizcaína, estructurada en el modo en el que en cada momento toque. Como si se produjera una fusión llevaría un cambio drástico del control de la BBK existente en este momento, la BBK ha pedido al Banco de España que la CCM pierda su configuración de caja de ahorros, pasando a convertirse en un banco propiedad de la caja vasca, con la posibilidad de incorporarla al banco que la BBK tiene en Francia, "Arca, Banque du Pays Basque". Según los populares se perdería totalmente su vinculación con Castilla-La Mancha y por supuesto la obra social. No es la única denuncia que plantean los populares castellano-manchegos. Quieren conocer al máximo los detalles de las cuentas. Las filtraciones a las que han tenido acceso les advierten que son peores incluso de cuando las gestionaba Hernández Moltó y su equipo. Que ya es decir.
El Partido Popular cree que en la caja hay un problema jurídico y otro de tipo político. El jurídico les impide poder vender la entidad ya, como le hubiera gustado al banco de España. El político es el que tienen que afrontar José María Barreda, y José Bono, este último por haber dado el visto bueno para que Hernández Moltó pasara a presidir la entidad sin el bagaje financiero necesario. Como resultas la región corre el riesgo de quedarse sin los importantes beneficios de la obra social y laboral de una entidad financiera como era hasta ahora Caja Castilla La Mancha.
Por ello la portavoz popular, Carmen Riolobos, ha denunciado recientemente que el presidente de la comunidad, José María Barreda, esté dispuesto a permitir que CCM pueda dejar de ser una caja de ahorros, "perdiendo así la obra social y traicionando a los trabajadores", según el comunicado oficial.
Riolobos lamentaba que Barreda no dude en aceptar que CCM deje de ser una caja de ahorros, lo que supone un cambio substancial en su configuración jurídica, que conlleva la pérdida de las características propias que tienen las cajas.
Entre esas características recordaba la nota emitida por el PP de Castilla La Mancha se encuentran la obligación de dedicar parte de sus beneficios a la obra social o la representación de la sociedad en la misma a través de una asamblea.
Temen los populares que si se concreta la fusión con BBK ésta ha solicitado que CCM pierda su configuración de caja de ahorros, pasando a convertirse en un banco propiedad de la caja vasca, con la posibilidad de incorporarla al banco que BBK posee en Francia, "Arca, Banque du Pays Basque", con lo que se perdería del todo la vinculación jurídica con Castilla-La Mancha.
Para la portavoz del PP admitir la desaparición de la caja serviría para que el líder socialista pudiera ocultar las operaciones que se han realizado en la entidad con carácter político y para favorecer a unos pocos, que han llevado a la ruina a la caja, y con tal de evitar asumir sus responsabilidades.
Los populares estudian los medios jurídicos de que disponen para impedir que el Gobierno de la Junta de Comunidades pueda autorizar una operación de estas características y en qué medida el Banco de España podría autorizar esas operaciones dado que la caja está intervenida.