La central sindical planta cara a Esperanza Aguirre y blinda a Miguel Blesa
CCOO bloquea la sucesión en Caja Madrid para 'defender' los intereses financiero-electorales de IU
La coalición de izquierdas es el partido que más adeuda a la entidad
El mantenimiento del recurso judicial de CCOO contra el reparto de los miembros de la asamblea de Caja Madrid responde no sólo a la defensa de los intereses del sindicato, sino al apoyo de esta formación a sus compañeros ideológicos de IU, que ven cómo la alianza de Esperanza Aguirre con el socialista Tomás Gómez les quita protagonismo en un momento delicado para lograr dinero de cara a próximos procesos electorales. Miguel Blesa, que ha mantenido su cargo de presidente de la caja con holgura de apoyos hasta ahora gracias precisamente al apoyo de CCOO, dejará su puesto en cuanto se renueven la asamblea y el consejo de administración de Caja Madrid. Tras ello, IU considera que cualquiera de los candidatos propuestos y el virtual ganador del puesto, Rodrigo Rato, no son las personas más idóneas para tener con ellos una relación fluida y cordial. Por ello el sindicato ha puesto sobre la mesa de Esperanza Aguirre la necesidad de llegar a algún tipo de acuerdo previo a la retirada del recurso judicial.
La presidenta de la Comunidad de Madrid ya ha dicho que no redactará un pacto a la medida de CCOO y los líderes de IU ven cómo el acuerdo con los socialistas y la UGT dan sus frutos en forma de promesas de cargos en el puente de mando de la caja, donde habrá vicepresidente del PSOE, con el argumento de dotar de estabilidad a la entidad. Entre los responsables del sindicato, por su parte, continúa el eterno enfrentamiento entre los partidarios de la línea oficialista y los de la sección de banca que en Caja Madrid siguen su propia estrategia.
La nueva ley de cajas de la Comunidad de Madrid no sólo resta protagonismo al ayuntamiento de la capital, comandado por Alberto Ruiz Gallardón, sino que además resta representación a IU en la asamblea de la entidad financiera, ya que el nuevo reparto otorga menos peso a corporaciones locales e instituciones donde la coalición tiene mayor peso político. Esta fue una de las razones por las que CCOO presentó su recurso judicial al nuevo reparto de poder en la caja y se ha quedado sola en esta guerra.
La preocupación de IU es comprensible por las dificultades que ya viene padeciendo para financiar su presencia en los procesos electorales. Fuentes solventes del sector consultadas por Capitalmadrid aseguran que en las últimas generales los máximos dirigentes de la coalición acudieron a una de las entidades bancarias que les han financiado campañas tradicionalmente y se encontraron con un rotundo no por respuesta. Los responsables de IU preguntaron a su interlocutor el porqué de la decisión y la respuesta fue no menos contundente: con los sondeos que manejaba la entidad financiera la coalición sacaría un número de votos y diputados que le darían derecho a una subvención claramente inferior a la cuantía del préstamo que solicitaban.
Sin embargo, Caja Madrid firmó en 2008, año electoral, una operación con IU por valor de 400.000 euros. El préstamo tiene la fórmula de cuenta de crédito y fue concedida a un tipo de interés del 6,75% sobre la parte dispuesta con un período de validez de doce meses. Una operación claramente puntual provocada por la necesidad de cubrir posibles costes ocasionados por las elecciones.
La cuenta de crédito de IU multiplica por dos las operaciones financieras suscritas en 2008 por los dos grandes partidos. El PSOE firmó un crédito hipotecario a 20 años, con tipo de interés variable (el inicial fue del 6,12%) de 178.000 euros para la agrupación socialista del barrio madrileño de Hortaleza. El PP solicitó un aval de 24.000 euros, que también le fue concedido por 24 meses a un tipo del 0,25% trimestral.
De hecho, el PP no tiene créditos pendientes de pago con Caja Madrid mientras que IU, según las cuentas oficiales auditadas de la entidad financiera, tenía pendientes de amortización a 31 de diciembre de 2008 un total de 2,5 millones de euros, cifra que triplica los 822.000 euros que a la misma fecha debía el PSOE. Según la caja, ambas formaciones políticas han venido respondiendo de forma normal a sus obligaciones financieras derivadas de estos préstamos. Para las elecciones municipales de 2011 IU volverá a necesitar financiación y los sondeos tampoco esta vez le son muy favorables, con lo que las dificultades en sus negociaciones bancarias serán seguramente más difíciles de lo que lo fueron en 2008.