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Publicado el martes 24 de noviembre de 2009
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TENDENCIAS


La noticia del gobernador  

Tendencias.– Las declaraciones del gobernador del Banco de España al Financial Times (FT) en las que anunciaba que una quincena de cajas de ahorro españolas estaban abocadas a la fusión -sin dar nombres ni apellidos-, y por tanto a una profunda reestructuración que asegurara su supervivencia, no sólo han roto una larga tradición del banco central de mantener una postura de cautela en todo lo referente al sistema financiero español, sino que han alimentado el morbo de casi todos a la vez que han introducido un elemento de desconfianza nacional e internacional nada bueno para un negocio en el que la confianza lo es todo.

Dicen quienes le conocen, que Fernández Ordóñez es hombre que siente veneración hacia el FT y la prensa económica sajona y en el marco de esa especie de obsesión hay que ubicar esa cierta incontinencia verbal que ha generado un malestar en el sector de cajas en donde culpan al gobernador de poco comedido y de lanzar la sombra de la duda sobre todo un sector que, aunque pueda estar pasando momentos delicados, necesita de todo menos que el jefe supremo de la supervisión se ponga a la cabeza de la manifestación y desate una caza de brujas.

En efecto, la España financiera y periodística es una gigantesca quiniela por dar nombre a las entidades candidatas a fusiones o integraciones,  a la vez que se mantiene la llama del tiro a la caja  al que se viene sometiendo a estas entidades de un tiempo a esta parte, sin que nadie, y menos el gobernador, salga en defensa de unas entidades que han jugado, juegan y seguirán jugando un papel importante en la economía española.

Porque la preocupación del sector gira en torno a que, tras las palabras del gobernador, mucha competencia internacional está deseosa de cargar a España las consecuencias de una crisis  sistémica en su sector financiero y por ello se entienden menos los anuncios del número uno del Banco de España y el mensaje implícito que conlleva el cambio de posición de la institución, cuando en febrero de 2008 el propio Banco de España, a través del director general de Supervisión,  Arístegui, reiteraba la solidez y solvencia del sector bancario español.

La intervención de Arístegui, elevada a nota pública por el propio banco, resaltaba que "el sistema financiero español se encuentra en una posición de fortaleza para afrontar la actual situación de los mercados internacionales, gracias a su holgada situación de liquidez, sus altos niveles de rentabilidad, unas confortables ratios de solvencia -bastante por encima de los mínimos que exige la regulación- y los elevados niveles de cobertura de los créditos dudosos conseguidos gracias a las provisiones realizadas por bancos y cajas durante los últimos años".

Concluyendo; que "las entidades españolas están en una posición sólida para superar la actual coyuntura y que no hay ninguna base para sembrar una inquietud injustificada respecto a la salud del sector".  

Las voces críticas contra las declaraciones de Fernández Ordóñez no sólo han surgido del mundo cajístico, sino que también en la banca hay voces que rechazan todo aquello que pueda poner en duda la solvencia del sistema y como señalaba esta semana un relevante apellido del sector bancario a sus directos colaboradores, "en España existen dos grandes bancos de proyección internacional, entre otras razones, por la existencia de medio centenar de cajas que nos han obligado a ponernos las pilas y a pelear por una cuota de mercado portal a portal". Pocos dudan de la solidez de este argumento y de que las cajas son un factor que añaden competencia y animan la guerra del activo y del pasivo, convirtiendo el mercado financiero español posiblemente en el más competitivo del mundo.  

Banqueros, bancarios y analistas convienen en señalar que 2010 no va a ser una año fácil para el sistema financiero español y bancos y cajas van a requerir de toda su capacidad de gestión para hacer frente a una situación difícil a la que no ayudará la evolución del desempleo en España ya que en la medida en que se vayan acabando a miles de desempleados las prestaciones por desempleo, comenzará una "avalancha" de hipotecas impagadas que pueden llegar a generar una situación incómoda y que algunos teóricos han evaluado en un equivalente  al 10% del PIB, cifra que puede resultar excesiva, pero a la no beneficia el anuncio del gobernador.  

El sector financiero español ha regateado con cierta soltura la primera parte de la crisis financiera mundial debido a que la supervisión había impedido que las entidades compraran productos financieros opacos y contaminados por las hipotecas subprime americanas, que terminaron por trasladar la crisis a todo el mundo. Sin embargo, España se ha visto salpicada por otra crisis tan virulenta como dañina, como es la provocada por el ladrillo y que el sector financiero trata de gestionar de la mejor manera posible manteniendo la mora a unos niveles, hoy por hoy, controlables.   

Pero como hay que estar a las duras y a las maduras y si todo son alabanzas a la actuación del supervisor en materia de provisiones o supervisión prudencial, también habrá que recordar que mientras el hoy presidente de la Confederación española de la CECA, Quintás, lanzaba en 2006 la voz de alarma al referirse al desfase que se estaba produciendo entre la lenta, pero paulatina, disminución de la demanda en el sector inmobiliario y la construcción de viviendas nuevas, que se mantenía en zona de máximos históricos, lo que nos llevaba a una contracción en el sector de la construcción, el  Banco de España, en sus informes de coyuntura, condescendía y seguía defendiendo el "aterrizaje suave". Ítem más: Caja Castilla-La Mancha con el aliento de la inspección del Banco de España en el cogote, reconocía un 0,49% de morosidad  en el año 2007; poco antes de su intervención, en marzo de 2009, aceptaba un 12%. La última cifra post-intervención suministrada por el propio supervisor, elevaba el digito al 17,6%.

El gobernador, dicen, se ha apuntado al titular de periódico con el daño que ello puede causar y olvidando otros titulares que podrían ser más positivos para las cajas, entidades de crédito que tienen debilidades y fortalezas, pero que merecen el mismo trato que el resto del sistema financiero.

TENDENCIAS es una publicación de análisis socioeconómico y circulación restringida, coordinada por Carlos Díaz Güell. La colección completa puede consultarse en www.serfusion.com