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Publicado el sábado 21 de noviembre de 2009
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ENTREVISTA

Plácido Micó, candidato a la presidencia de Guinea Ecuatorial

"Obiang tiene apoyo internacional gracias al petróleo"

Obama, más que Zapatero, ‘sí puede' cambiar el régimen guineano

Placido MicoJ. Hervás.– Desde la explotación de los recursos naturales energéticos de que disfruta Guinea Ecuatorial se están produciendo paradojas muy importantes. El país, según Human Rights Watch, gracias a los ingresos de la venta del petróleo y el gas, dispone de una renta per capita similar a la de España o Italia. Pero, en cambio, el 80% de la población sigue sin agua corriente ni electricidad. Este organismo internacional denuncia que el abuso de la familia y el entorno del actual presidente, Obiang Nguema, impide que esa renta se distribuya entre todos los guineanos. Plácido Micó corrige el nivel de responsabilidades y empieza señalando los abusos de algunas petroleras internacionales que sólo dejan el 13% de la riqueza que explotan en Guinea, frente al 50% de media en otros países de la región.

Las elecciones convocadas para el próximo día 29 de noviembre podrían ser una solución. Pero no parece fácil que se pueda producir un cambio. La primera denuncia del candidato de CPDS es que la convocatoria vulnera la legalidad vigente. El pueblo sigue teniendo miedo a la libertad. Los recuerdos de lo peor de la era de Macías y Obiang les impide rebelarse. La descripción de Micó, que ha vivido en sus propias carnes la represión y la cárcel, resulta estremecedora.

P.- ¿Porqué considera tan grave la convocatoria para el próximo día 29?

R.- Porque el Gobierno no respeta la Constitución de Guinea y la legalidad vigente en el país al no asumir los plazos legales para que quienes concurran a las elecciones lo puedan hacer en igualdad de condiciones. Denuncia que se empeñen además en vender que han consensuado la decisión con la oposición. La ley electoral establece que las elecciones se pueden convocar dentro de cuarenta y cinco días antes de la extinción del mandato o dos meses después de la toma de posesión. De tal forma que hay un colchón de tres meses y medio. La toma de posesión de Obiang después de las últimas elecciones fue el 17 de enero del 2003. Su mandato expira el 17 de enero del 2010. 45 días antes de esa fecha nos sitúa a día 7 de diciembre y dos meses después no sitúa en marzo. Teníamos esas fechas para consensuar una fecha que permitiera que la gente preparara las elecciones adecuadamente. Lo hace porque sabe que sus principales rivales como es el partido Convergencia para la Democracia Social (CPDS) y el candidato de este partido que soy yo, habíamos estado enfrascados en Bata en los trabajos del parlamento, en la parte continental del país, el partido tiene su sede en Malabo, ha mermado su capacidad de planificación y organización.

El presidente ha convocado las elecciones dándonos menos de dos semanas para preparar las elecciones. Él sabe que el material electoral se tiene que hacer fuera porque en Guinea no hay infraestructuras para las cosas que se necesitan para una campaña electoral. Lo hace con malicia porque él mismo conoce esas dificultades. En las últimas elecciones del 2008 el material electoral del PDG, igual que el nuestro, lo recibimos cuando apenas quedaban cinco días de campaña. Pero como ha habido celebraciones del 41 aniversario de la independencia del país, el candidato del PDG ha utilizado los recursos del Estado y esos acontecimientos para elaborar su material electoral: publicitario, con su personal que se dedicaba a decorar la fiesta con su imagen.

P. ¿Ha realizado una precampaña con estos actos instituciones?

R.- Por su puesto. En mi país esto es sistemático. Descarado. Realmente una de las razones por las que concurrimos a estas elecciones pese a las condiciones difíciles, arbitrarias, caprichosas que están planteadas es porque el proyecto de Obiang y su partido es el de volver a implantar de hecho, un sistema de partido único. Pese a hablar mucho de pluralismo político, de democracia, de multipartidismo, es solo una cuestión formal. Porque la verdad es que hacen todo lo posible porque no exista más partido que el suyo.

P.- ¿Cómo es posible que la oposición consiguiera la mayoría de los ayuntamientos en las elecciones locales y ahora no tengáis ninguno?

R.- ¿Cómo se explica esto? Es una buena pregunta, porque contiene uno de los datos que nos hacen ver que en realidad las expectativas de apertura política y de avances, de democracia que se hicieron a lo largo de estos años no sólo no se han cumplido sino que ha experimentado un serio retroceso en muchos aspectos. Efectivamente ganamos aquellas elecciones con 19 municipios de los 27 que estaban en liza, aunque el gobierno no reconoció la victoria de la entonces oposición conjunta en estos municipios, entre ellos el capitalino, Malabo.

La oposición conjunta tenía 9 escaños de los 13 de Malabo; lo mismo que ocurría en otros muchos municipios. Con ocasión de estas elecciones que fueron en el 93, se produjo un cambio, un punto de inflexión en la lucha por la democracia en Guinea Ecuatorial, porque Obiang se dio cuenta realmente que la gente no lo quería. Que su PDG a pesar de la represión, del miedo y la intimidación, del miedo a las torturas a la gente de la oposición y de las humillaciones a las que nos sometía, que la gente cuando tuvo la oportunidad de votar -porque en aquellas elecciones participó la comunidad internacional, hubo un censo electoral. Un censo que fue elaborado con la asistencia técnica del programa de naciones Unidas para el Desarrollo y también participaron en la labor de observación representantes de países con cooperación bilateral fuerte con Guinea, como es el caso de España, Francia y Estados Unidos. Y También colaboró la Unión Europea. Esas elecciones se celebraron en condiciones que permitieron un mínimo de libertad. Fue cuando Obiang se dio cuenta que había pérdida de elecciones. A partir de entonces decidió no volver a organizar elecciones que tuvieran unas mínimas condiciones de transparencia. Desde entonces decidió que a sus elecciones ya no volvería a invitar de una forma abierta a asociaciones internacionales ni a la prensa internacional. Desde entonces el Sr. Obiang realiza las elecciones sin que se conozca ni se publique formalmente el censo.

P.- ¿En las últimas legislativas no se había publicado previamente el censo?

R.- Pues no. No se publica el censo. En algunas mesas de Malabo y Bata, que son las dos principales ciudades del país, el censo se ve en algunas mesas electorales el mismo día de las votaciones. Como es obligatorio y preceptivo, así lo dice la ley, el censo tiene que estar expuesto 15 día antes.

En cambio la delegación española, en las últimas elecciones dijo que se había producido un cierto progreso en la democratización de Guinea y en las condiciones de las elecciones.

Yo creo que fueron unas apreciaciones que no tienen nada que ver con la realidad. Es decir, fueron equivocadas, por desconocimiento o de una manera premeditada para no irritar a Obiang. Yo creo que las últimas elecciones del 2008 fueron de las peores, por no decir la peor de las elecciones que se han organizado en Guinea Ecuatorial. Por el grado de violencia durante la campaña. Por la arbitrariedad en lo que fue el establecimiento de la cartografía electoral y por el fraude a la hora del escrutinio y de atribuir votos a los diferentes partidos. Los que dijeron que las elecciones habían supuesto un avance sinceramente hay que decir que es fruto del desconocimiento uy del intento de cerrar los ojos, y dar la espalda a una situación que resulta incómoda.

P.- ¿Teme que en las próximas elecciones pase algo similar?

R.- Es posible que Obiang sólo acepte la presencia de gente que luego van a contar lo que quiere él, que es vender unos avances que no existen. A partir del 2005 no se han celebrado elecciones que merezcan tal nombre. Desde entonces Obiang ha actuado de forma arrogante. Desde el 93-94 ha empezado la explotación masiva de los recursos petroleros, y la gente que hacía presión para conseguir un proceso electoral mínimamente participativo renunciaron a ese trabajo porque prefirieron establecer mejores relaciones con el régimen y dar la espalda a las cuestiones que irritan.

P.- ¿Se refiere a las compañías petrolíferas o a los gobiernos de los países de origen de estas compañías?

R.- Me refiero a Gobiernos. Gobiernos, ya sean de la Unión Europea, España, Francia. O de Estados Unidos, o las mismas instituciones, como Naciones Unidas u sus agencias. El tema del petróleo produce unos cambios. Yo he visto como el tema del petróleo en Guinea, el tema de la explotación, la cantidad de dinero que eso pone en manos del régimen, cómo ha transformado actitudes de instituciones y de representantes de países...

P.- ¿Se ha producido en el caso del Gobierno español, también?

Sí. Hay que decir que en el caso del Gobierno español, también. Eso es la verdad. Es uno de los elementos negativos que han jugado contra la apertura política en Guinea...contra avances en el tema de los derechos y de la democracia y de la posibilidad de que el pueblo de Guinea Ecuatorial pueda elegir libremente, no, a sus gobernantes.

P.- Human Rights Watch ha apelado a que soliciten la mediación de Obama para que las compañías petrolíferas de Estados Unidos cambien su actitud en Guinea. ¿Lo han hecho para que el proceso sea lo más limpio y transparente?

R.- Estamos en ello. Incluso ante de la convocatoria de las elecciones. Pero son contactos político-diplomáticos de los que no se espera una respuesta inmediata. Se mandan mensajes. Se mandan cartas. Informes. Se establecen contactos con personas cercanas a la administración. Esperamos, esperamos, tenemos la esperanza de que eso pueda dar sus frutos en el día de mañana. Hay que decir también que estos contactos los hemos realizado no solamente en Madrid, algunos de ellos, otros los hemos realizado por medio de algunos miembros de la dirección del partido en Nueva York, en Washington. Desde que Obama está en el poder le hemos enviado informes sobre la situación política, de los derechos humanos. Y también en estos tiempos hemos experimentado que la actitud de la embajada de EEUU en Malabo ha cambiado. Y nos ha sido manifestada. Con el último embajador, después de las elecciones del 2008 habíamos tenido diferencias de apreciación no sólo de las elecciones, sino de la situación en Guinea, hasta el extremo de que era difícil un diálogo fluido con esa misión diplomática. Con la llegada de Obama al poder ha cambiado. Ha cambiado en el sentido de que el nuevo equipo nos ha manifestado su interés de mantener un diálogo abierto sobre todos los temas. Ese es el mandato que traían y esperamos que entre las dos partes se pueda en base a ese nuevo clima establecer por lo menos un diálogo permanente y conseguir que puedan interesarse más sobre la situación política en Guinea Ecuatorial y que la política de EEUU en Guinea no consista solamente en la defensa de los intereses de las empresas del petróleo.

P.- ¿Quién tiene ahora mayor capacidad de influencia en el régimen de Obiang? ¿Hay alguien determinante para convencer al presidente de la necesidad de cambio democrático en el país?

R.- Yo creo que desde mi percepción es la Administración Americana la que tiene más posibilidad de influir. La inversión realizada en los últimos años por las empresas norteamericanas no tiene parangón con ningún otro país. No es sólo el sector privado de los americanos el que invierte, sino que también las instituciones públicas son las que garantizan esas inversiones en el exterior dentro de unas necesidades políticas y energéticas definidas por el Gobierno americano. Es una decisión para diversificar sus áreas de aprovisionamiento de combustibles fósiles y que en ese sentido el Golfo de Guinea está siendo un lugar que interesa desde un punto particular a la administración norteamericana en temas energéticos. De tal forma que esa situación hace que ese país en concreto tenga un mayor peso y creo que puede conseguir muchísimas más cosas si realmente su intento estuviera en que el dinero del petróleo beneficiara a la población guineana y no a la familia del presidente actual y sus correligionarios y por consiguiente procurase que las empresas norteamericanas que operan lo hicieran dentro de la legalidad, dentro del respeto a los derechos humanos. Y que no sigan actuando como cómplices de la corrupción del régimen, y que no sigan actuando como sostén del régimen para blanquear su imagen e ir desmintiendo que otras personas denuncian que ocurre en Guinea, que ocurre en la realidad. Porque cuando actúan así no sólo se hacen cómplices de las violaciones de los derechos humanos, de la miseria en la que sigue viviendo la población de Guinea Ecuatorial a pesar de sus enormes recursos que están explotando estas empresas, sino que estas incluso se ponen en la condición de coautores de todos los perjuicios que el sistema en el poder está infligiendo al pueblo. Si la Administración norteamericana cambiase de posición, podría contribuir a cambiar las cosas. Pero eso no quita que haya una necesidad de coordinar los esfuerzos. Que tenga una mayor capacidad de influir no significa que tenga que hacerlo solo. Debería actuar en coordinación con la Unión Europea y con sus países miembros, que tienen una mayor presencia, un mayor conocimiento que pueden tener intereses.

P.- Pero en Europa hay intereses contrapuestos como son el caso de Francia y España.

R.- En ese sentido también es necesaria la coordinación. Si tenemos en cuenta que Obiang es muy hábil en la búsqueda y obtención de apoyos externos para legitimar, en un intento de legitimación de su poder. No lo ha conseguido nunca, pero busca los apoyos que le ayuden a mantenerse en el poder. Los apoyos los puede conseguir, o los busca enfrentando a países e instituciones que tienen intereses en Guinea. Eso lo ha explotado muy bien en relación a las rivalidades sobre el terreno entre España y Francia desde que llegó al poder. Cuando presionan los españoles amenaza con ir del lado de los franceses, entonces los españoles aflojan. Cuando los franceses quieren intentar alguna cosa, entonces amenaza con volver con su antigua metrópoli. En el tema del petróleo, cuando los americanos quieren presionar, amenaza con volverse con la UE. Cuando la UE quiere decir alguna cosa, pues amenaza con pasar olímpicamente de ellos. Cuando americanos y europeos deciden hablar con una misma voz, amenaza con irse con los chinos a los que también está vendiendo el petróleo. Y entonces aparece que en lugar de que todos esos donantes tengan propuestas de solución unitarias frente a la situación de Guinea Ecuatorial, en sus debates creo que lo que más bien se pone sobre la mesa son sus tácticas para ver cómo no salir perjudicados en el juego de intereses que tienen sobre los negocios de petróleo en Guinea Ecuatorial.

P.- ¿Qué dice la administración española cuando les desvelas las líneas de la estrategia utilizada por Obiang?

R.- Los representantes de la administración española con los que hablamos, del ministerio de Exteriores y Cooperación, nos dan la respuesta de que se las saben todas y están bien enterados de lo que ocurre. Son conscientes y responsables de la política que hace, De tal forma que cuando le llamamos la atención sobre este aspecto concreto y otros del discurso y del comportamiento del régimen, no me atrevo a decir que no nos hace ni caso, pero por lo menos no se ve que sigan precisamente los consejos que al respecto nos hemos permitido darles. O por lo menos lo que no siguen la línea de las preocupaciones que la mayor parte de las organizaciones les hemos expuesto.

P.- ¿Dan alguna explicación de por qué es así?

R.- No, no me dan ninguna explicación. En 2007 o 2006, con ocasión de la visita de Obiang a España, una visita que a nosotros nos sorprendió. No nos opusimos de entrada, pero esperábamos que los que la organizaron explicasen el fondo de la misma y qué beneficios traía para las dos partes. Con lo que nos encontramos por parte de los responsables de la política exterior española fue con una respuesta de gente que está segura de lo que hace. Me acuerdo de las declaraciones de Moratinos. Que decía que con la visita de Obiang se garantizaba una organización de las elecciones del año siguiente para que fueran libres y transparentes y que al final eso se iba a conseguir. Y que las presidenciales del 2010 se organizarían muchísimo mejor. Fueron afirmaciones muy contundentes. Pero casi tres años después las elecciones del 2008 fueron totalmente fraudulentas. De hecho la prensa española no fue autorizada a asistir. Igual que buena parte de la prensa internacional. No hubo observadores internacionales como tal. Obiang no dejó que hubiera testigos incómodos. Las elecciones presidenciales que se avecinan, todo indica que no se van a realizar en unas condiciones mejores que las anteriores. Todo el mundo se pregunta sobre la seguridad que manifestaba el ministro español de Exteriores en la mejora y normalización de las relaciones. Uno no acaba de verlo. A lo mejor él lo ve. Los que participamos en ese proceso electoral por ejemplo, no podemos decir que hayan cambiado las cosas. No con la visita de Obiang a España, ni con la última que ha realizado Moratinos a Guinea.

P.- Tras 15 años de explotación de recursos ha llegado muy poco a la población. El 80 por ciento no disfruta de agua potable ni de electricidad. ¿Quién se beneficia de los recursos obtenido?

R.- Los primeros beneficiarios son las empresas petroleras. Aunque los contratos permanecen secretos, conocemos de diversas fuentes que la participación que tiene el Gobierno de Guinea en los contratos, a penas alcanzaba el 13 por ciento. En otros casos la participación superaba el 35, el 40 o incluso llegaban a obtener el 50 por ciento de los beneficios de la explotación del petróleo y el gas. Inicialmente Guinea sólo obtenía el 7%. Después de unos 8 años hubo una negociación que lo situó en el 13 por ciento. Eso son contratos leoninos. El Gobierno los aceptó porque el país estaba muy mal económicamente. Lo utilizó como una tabla de salvación para seguir aferrándose al poder. La jugada le salió bien a costa de regalar los recursos que tanto le hacen falta a Guinea y al pueblo. Después, en segundo lugar los que más se benefician son el régimen de Obiang. Es decir, su familia y colaboradores políticos. Y los empresarios que invierten en Guinea. Los empresarios mafiosos detrás de muchos de los negocios que representa la élite entre comillas del Partido Democrático de Guinea Ecuatorial. Detrás de muchas de las empresas lo que operan son auténticas mafias para blanquear el dinero del petróleo, para llevarlo a paraísos fiscales. Para defraudar al Gobierno de Guinea Ecuatorial y para todo tipo de operaciones ilegales.

P.- ¿Por qué no ha habido hasta ahora, no se si llamarle un levantamiento del pueblo contra el Gobierno de Obiang? ¿Qué falta para que el pueblo guineano reacciones ante este nivel de injusticia?

R.- Es una pregunta que nos hacemos todos. Creo que las claves de la respuesta podrían estar en la situación de miedo traumático que encadena al pueblo de Guinea Ecuatorial como consecuencia de lo vivido durante los 11 años de Macías. Para cualquier persona que lo hubiese vivido entendería hasta cierto punto por qué la gente sigue atenazada por el miedo. Cabría destacar durante los 11 años de Gobierno de Macías fue haber conseguido reducir al guineano en una rata. Y la impunidad con la que los agentes del poder, a todos los niveles, del presidente al ministro, a los oficiales, la policía, el ejército, milicianos, autoridades del partido... la inmunidad para disponer de la libertad, de la propiedad, de la integridad física e incluso de la vida de las personas, de cualquier persona. Esas personas vivían en una absoluta indefensión. Los asesinatos en las cárceles que ocurrieron en tiempos de Macías. El matar a la gente en pleno día. Dejar que se maten presos políticos obligados a golpearse unos con otros hasta el agotamiento y que viniera un militar a rematarlos y que los fusilamientos se hicieran todos los días. Que ocurriera durante 11 años sin que nadie pudiera defenderse, ni hablar; con presencia de blancos, coreanos, chinos, rusos, cubanos... que no solamente presenciaban, sino que colaboraban activamente con cooperación militar para ayudar al régimen de Macías a perpetrar esas atrocidades contra su población. De tal manera que cuando llega Obiang al poder, y Obiang está en el poder con un 90 por ciento de los protagonistas de esos abusos, entre ellos el mismo Obiang por supuesto. Era la mano derecha de Macías, fue ministro de Defensa.

La gente siguió viendo exactamente la misma gente y los mismos males, aparte de que Obiang no rectificó el rumbo y hasta ahora siempre amenazan, y eso es lo que creo no se dice bien alto. En los discursos públicos, en los de su gente siempre están amenazando con volver al régimen de Obiang. Ya sabéis quienes somos, qué hicimos y estamos dispuestos a volver a lo que se hizo durante 11 años con Macías. Yo como político lo digo con conocimiento de causa. Porque cuando he estado en la cárcel en varias ocasiones, es este el discurso que utilizan. Los oficiales del ejército que les detienen, los miembros de la seguridad presidencial que te van a torturar de noche, el ministro que echa el discurso para amenazarlos. Siempre el discurso apunta a recordar, ¿acaso os habéis olvidado de lo que ocurrió en los 11 años? La gente cuando ve lo que siguen haciendo a muchos ciudadanos, pues entonces le puede entrar el pánico de tiempo de Macías de los verdugos de siempre y no se creen los otros discursos de democracia, derechos humanos.

P.- ¿Hay forma de perder miedo al miedo?

R.- No se si hay alguna receta. La única manera de perder el miedo es estar dispuesto a todo a aceptar que a uno le puede pasar cualquier cosas. Renunciar a querer vivir. Para perder el miedo tienes que saber que te puede pasar cualquier cosa. Que puedes perder la vida. Si asumes eso. Que te da igual perder la vida en cualquier momento, con tal de no vivir humillao y sometido como un esclavo, pero sin poder decirlo, eso puede hacer que uno supere el miedo.

P.- ¿Hay alguna institución en la que uno se pueda apoyar de punto de apoyo para cambiar la falta de democracia en Guinea?

R.- Por ahora no. Es lo que hace que la situación en Guinea sea muy especial, como en ningún otro país en África. Por descalabro institucional, degradación y perversión en todos los aspectos de la vida del país. Qué pueden tener los guineanos como referencia a la que acudir. El Gobierno no sólo es un desastre, es el protagonista de todos sus males. Los jueces son un brazo político más. En Guinea un juez que haya interiorizado la función de un juez, que dicte sentencias ajustadas a derecho, no hay. Todos los jueces, -la mayor parte de los jueces son miembros de la seguridad presidencial, llevan pistolas-, están para servir a Obiang. Quien presenta denuncias ante ellos, se mete en la boca del lobo. En Guinea no hay sindicatos ni asociaciones. Es el único país de África donde no hay sindicatos. Cualquier asociacionismo era símbolo de asociación política y se ve con muy malos ojos el que la gente se reúna. O que 10 o 15 amigos puedan conversar. El régimen tiene que estar enterado de lo que se ha dicho. Tienen que enviar a un espía. Es un Estado policial.

La Iglesia en Guinea Ecuatorial no juega un papel importante como en otros países de nuestra subregión geográfica en defensa de los derechos humanos, defensa de la dignidad humana, de los ataques a las personas. Pero en Guinea Ecuatorial la Iglesia es totalmente cómplice de los abusos del poder. Es una de las razones en las que hay que buscar el miedo que atenaza a esa población. Los ciudadanos se ven indefensos sin ninguna institución a la que acudir. Decir lo que pienso, ¿quién me va a defender? Si el guineano lo tuviera su actitud cambiaría de la noche a la mañana. Por eso Obiang no quiere que haya organismo internacional observador de la elecciones que ayude a superar el miedo a los guineanos.

P.- Finalmente. ¿Qué se puede conseguir en las próximas elecciones y que condiciones deberían darse para que fueran elecciones democráticas?

R.- Lo primero es que exista una comisión electoral independiente. Lo segundo que haya igualdad de acceso de todos los contrincantes a los medios de comunicación estatales. La red de comunicaciones estatales, la televisión está monopolizado por el PDG y el Gobierno. Ni siquiera han leído el comunicado de que soy el candidato. Mientra todos los días hablan de fiestas, actividades que convoca el PDG, ya en momentos electorales. Los militares y policías, a la cabeza de los que se encuentra Obiang y sus hermanos deberían abstenerse de interferir en la campaña electoral, las votaciones y el escrutinio. Es fundamental. Suele ser la policía o los militares ordenados o dirigidos por sus hermanos y primos de Obiang los que suelen mezclarse en la campaña, cuando está legalmente prohibido que se mezclen en la campaña. Van intimidando en coches del ejército, induciendo el voto a la gente, secuestran urnas para hacer el recuento de los votos en campamentos militares y publicar los resultados que quieran.

Otro tema que debería cambiar es el que se conozca el censo electoral. El que se pueda ver, que cada uno pueda comprobar si está en él o no y que se haga antes del día de las votaciones.

La presencia de observadores internacionales y de la prensa internacional también sería una buena medida, no tanto para que se celebren bien sino para que haya testigos imparciales de lo que ha ocurrido.

Otra condición es que los candidatos deberían disponer de forma equitativa acceso a los medios de los que dispone el candidato en el poder. Obiang utiliza todo el aparato del Estado, todos los coches públicos, de los ministerios, de los militares. Coches de programas de Naciones Unidas los utilizan para su campaña, como los aviones del Estado. No sólo el candidato, todo los ministros utilizan todos los medios huma nos y materiales de sus ministerios. Los otros candidatos dispondrán de 4 o 6, mientra el candidato oficial dispondrá de más de 1.000 vehículos.

Asistiremos a ver como las empresas públicas y privadas les darán millones y en cambio cualquiera que de 1.000 euros, o cien a la oposición sería expulsado por ingerencia política. En unas condiciones tan desproporcionadas no puede decirse que se haya producido la convocatoria en igualdad de condiciones para todos los candidatos.

 

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